Las muchas hondas huellas de Miguel Gil Mejía

Si has sido una persona de bien, al final de tu caminar sobre este planeta cuando la muerte te visite y fijes residencia permanente en algún cementerio, probablemente le dolerás a alguien. A tu familia inmediata, a tus compañeros del diario vivir y quizás hasta a esos amigos que no veías hacía muchos años. Si es así, felicidades, has dejado huellas.

Naturalmente, no todos dejaremos las mismas huellas. Hay intensidades en esto, como en todo. Y también hay volumen, como también en todo. Las huellas importan por su profundidad, que mientras más hondas más durarán; pero importan también por su cantidad pues mientras más logremos dejar, más personas podrán verlas y quizás seguirlas.

De eso se trata, quizás, la vida: de dejar hondas y numerosas huellas. Lo mejor es que no necesitas ser una “persona importante” como una figura pública, un gran inventor o un científico destacado. Dejar huellas está al alcance de todos.

Permíteme presentarte al mejor hombre que quizás no conociste, un ser humano de numerosas virtudes que nunca buscó fama porque una de sus huellas más profundas fue la humildad. Don Miguel Gil Mejía.

Miguel Gil Mejía

Miguel Gil Mejía

Un hombre que vivió con intensidad el afán creativo y ejecutor que da la ingeniería, a lo largo de su vida dejó una inmensa cantidad de huellas. Escribiendo esta limonada he descubierto cosas que no conocía de él, pero que no me asombran, pues así era este hombre. Fue ingeniero de los de antes, egresado del exigente Tecnológico de Monterrey, profesor de varias universidades, gerente innovador (responsable ejecutivo de marcas que usamos diariamente como ATH y UNIPAGO), servidor público sin cola que le pisen, aglutinador de talentos (dirigió el capítulo dominicano del EXATEC, presidió el Club Arroyo Hondo, por ejemplo) y fue declarado como “Pionero de la Informática” por la Cámara Americana de Comercio. ¿Sabes qué tuvo don Miguel? Una vida repleta de frutos, productiva, frondosa. Una vida vivida al servicio de la gente.

Pero obviamente, su huella más profunda, la que a mí me duele más, es la de su amor por el béisbol. Ciertamente él amaba a mis archirrivales los Tigres del Licey, pero su pasión trasciende las diferencias. Don Miguel fue el mejor fanático de un equipo de béisbol que jamás he conocido.

El liceísta

Su liceísmo fue legendario y contagioso desde que era un muchacho (sus anécdotas sobre peloteros iban hasta los primeros años de LIDOM). Abonado por décadas primero en el Estado Cibao y luego en el Quisqueya, podías mirar hacia la zona de A24 y cuando tocaban el Himno Nacional su calva destellaba con las luces. Era de los pocos momentos en que podías ver su cabeza descapotada en el estadio porque de lo contrario usaba una de sus decenas de gorras azules.

Cuando, a principios de siglo empecé junto a algunos amigos a desarrollar Aguiluchos.com, ya el website del Licey tenía varios años operando, manejado enteramente por don Miguel. Hoy quizás no sea gran cosa hacer un website, pero casi 20 años atrás, aquello era una proeza. Y hay que ver todo lo que Don Miguel logró acumular y publicar en esas primeras versiones del website azul. En esta imagen, a la izquierda, hay un denso menú de contenido, curado por él, a mano pelá.

Un pantallazo del viejo licey.com

Un pantallazo del viejo licey.com

Su aporte más puro a esa web, diría yo, fueron sus artículos de opinión, los que colocaba bajo “La esquinita del webmaster” y luego renombrada como “La esquinita de MGM”. Allí don Miguel se presentaba como lo que fue, un fanático sensato, ecuánime, furibundo pero magnánimo. No era perfecto (en más de una ocasión le reclamé alguna opinión que me parecía exagerada y eso provocaba un intenso debate por correo), pero siempre era genial. Lo leí alabar al Licey, acabar con su directiva, o con la LIDOM cuando las cosas que pasaban le parecían insólitas. Un ejemplo de sus épicas quejas consistía en decir que el Estadio Quisqueya le provocaba dolor en el cuello por tener que girar la cabeza cientos de veces hacia el jardín izquierdo, para mirar la pantalla que medía la velocidad de los lanzamientos.

El primer saludo

Además de crear licey.com, don Miguel inició el TigerBook, que aunque era un libro de visitas (¿se acuerdan de eso?) lo usábamos como un rudimentario foro de mensajes. Y además, creó la lista de correos LiceyFans. Fue esa lista de correo la que provocó que nos conociéramos en persona. Yo aún no sabía quién era este tipo, pero asumía que era un tiguere más (después de todo, ¿quién iba a imaginar que un “señol mayol” iba a estar haciendo websites hace 20 años?), así que, fre’co y trascendío como soy, solicité ingresar a la lista de correos de LiceyFans. Don Miguel me respondió preguntando por qué querría un aguilucho estar en una lista de fanáticos azules “si no fuera para fuñir”. Me molesté con su comentario y con una respuesta larguísima mandé a don Miguel a comerse con yuca su dichosa lista… ah, la osadía que da el “anonimato”…

Al día siguiente recibí otro mensaje donde don Miguel me invitaba a que en el próximo partido entre Águilas y Tigres en el Quisqueya pasara por su asiento en el A24. Accedí y el día señalado, con más miedo que vergüenza conocí a este caballero de sonrisa alegre e inmensa. Me reconoció sin que abriera la boca (supongo que el hecho de ir ataviado de aguilucho ayudó bastante). “¿Tú eres Darío Martínez?” me preguntó como quien ansiaba el momento. “Martínez Batlle” respondí como es mi costumbre. Mientras se ponía de pie hizo por primera vez el ritual que haríamos toda vez que nos vimos: Con la mano izquierda se descubría la cabeza mientras su diestra se abalanzaba sobre mi diestra para estrecharla. Apenas atiné a quitarme mi gorra antes de saludarlo y me dijo que entre caballeros los saludos se hacen con la cabeza al descubierto.

Aquella vez no salía de mi asombro. “¿En serio este abuelito es el webmaster del Licey?” me cuestionaba sin parar. No recuerdo de qué hablamos pero sé que él me animó a seguir trabajando en Aguiluchos.com, porque el trabajo que hacíamos era importante. Con el tiempo llegamos a compartir ideas y cuando ganamos la Arroba de Oro en 2007, su abrazo en el Quisqueya fue una de las cosas más sinceras que jamás recibí. Ah, y nunca me dejó entrar a LiceyFans.

Una de las mejores partes de ir al Quisqueya era pasar a saludarlo. La pizarra no importaba; fuera que estuviera perdiendo o ganando, la mitad del séptimo episodio era el momento que aprovechaba para ir de donde estuviera hasta su asiento. Muy pocas veces no lo vi allí. Entonces me presentaba a quienes tenía alrededor, yo saludaba como sintiéndome Jack Dawson en la cena del Titanic, y en lo que entraban los azules a batear, conversábamos.

En diversas ocasiones nos encontramos en algún evento y siempre tuvo la amabilidad de saludarme. Siempre me sentí inmensamente distinguido, tratado con una deferencia de la que sinceramente no me sentía merecedor. A pesar de tener un carácter fuerte, se podía adivinar que era justo, consecuente, un hombre recto. Y su risa, coño, su risa era todo lo cálida y cercana que puede ser una carcajada.

De todas las muchas hondas huellas que Miguel Gil Mejía ha dejado, esta es la que más me duele. Su adorada doña Carmen, aguilucha como corresponde, sus hijos y sus allegados con facilidad podrían mencionar muchas otras maneras en las que este hombre les hará falta. A mí, mientras tanto, me hará falta cada vez que las Águilas visiten a los Tigres y llegue el séptimo episodio.

Me siento agradecido de haber sido distinguido con su aprecio y sus palabras siempre de aliento. De haber compartido humor y cuerda beisbolística, de quitarme mi gorra desde lejos cuando lo veía. De haber aprendido tanto. El béisbol dominicano no podrá pagar tanta entrega.

Un inmenso clap para usted. clap

#FOARD2016: Mis impresiones

El jueves pasado sucedió #FOARD2016 o “The Future of Advertising”, sin dudas la conferencia más importante sobre publicidad, mercadeo y medios sociales que por tercer año seguido se celebra en nuestro país. Tuve la oportunidad de asistir y tirarme el evento de pi a pá. Ayer publiqué acá todos mis tuits sobre ese evento, por si te interesa consultarlos.

Ahora, en un ambicioso intento de evaluar lo que vi y lo que percibí, aquí presento mis impresiones sobre #FOARD2016:

Más marcas

Soy un creyente de este tipo de eventos. Son oportunidades para que las marcas se acerquen al día a día de las agencias y los profesionales del mercadeo digital. Por eso, pienso que el principal público que debería asistir a eventos como #FOARD2016 son los clientes, los ejecutivos, gerentes de producto o servicio, la gente que toma decisiones en el otro lado de la ecuación comercial que es el mercadeo digital. Las agencias y los independientes por supuesto que necesitamos a #FOARD2016, pero creo que es más difícil que una tendencia nos agarre asando batatas por descuido.

Por eso, pienso que decir que “asistieron 1,200 personas” a un evento como este, es una vanity metric. Lo verdaderamente importante es saber si asistieron más marcas que el año pasado. O más estudiantes, que sería el segundo tipo de público ideal para el futuro de la publicidad.

Dicho esto, tengo la impresión de que había más marcas y empresas que el año pasado. Y el contenido de varias charlas se enfocó en ellas, más que en el “peatón digital”. Ojalá me pudieran confirmar esta sospecha.

La mejor locación

Sambil continúa siendo la mejor sala para este tipo de eventos. El salón de convenciones acogió a todos los asistentes y nunca nos sentimos “apechurrados”. La cantidad de estacionamientos es suficiente, aunque entrar o salir del mismo puede ser un caos. Y el food court está mejor que el año pasado (gracias, Subway).

Algunos asuntos técnicos

Lo peor: El sonido, demonios… Los micrófonos fallaron tanto, se aterrizaron en tantas ocasiones, y vomitaron estática con tal insistencia que no parece descabellado asumir que nadie hizo un soundcheck para esta actividad. El tollo fue tan grotesco que Fernando Anzures prefirió no iniciar su charla hasta que resolvieran el asunto.

Lo mejor: Las bandas NFC fueron realmente una maravilla. Toda persona que hizo fila para registrar su banda todavía vive en el Siglo XX. Yo registré la mía desde que la recibí, entré al evento como que eso e’ mío y cada vez que necesité pasarla funcionó como se espera. Por costosa que sea esta tecnología, creo que el ahorro en tiempo e incomodidades justifica la inversión y el público lo agradece.

Sin embargo, el uso de las bandas aparte de control de entrada fue bastante limitado. Los fotógrafos capturaban los datos de la banda al tomar fotos, participar en algunos juegos requería el uso de la banda, pero no mucho más de ahí. Me habría gustado ver más aplicaciones de las bandas NFC.

Otro punto que percibí como mejora sobre el año pasado es el wifi gratis. En 2015 el servicio de Claro fue pésimo e ineficiente. Este año, con la misma empresa, no escuché quejas de nadie por ese asunto. En un momento lo utilicé sin problemas. Eso sí, había como 4 hotspots de Wind Telecom a mi alrededor (aparte del mío).

Las ponencias

Este es realmente el punto principal de esta limonada. Mi parecer en grosso modo es que el material expuesto en #FOARD2016 fue mucho más apropiado para nuestra realidad, que lo que fue el programa del 2015. Dos conceptos fueron mencionados en buena parte de las charlas: Analíticas/Medición y, por supuesto, los famosos “influencers”. Estos dos temas son urgentes en nuestro país; el primero porque aún estamos en pañales en la aplicación de analíticas accionables y estratégicas (todavía hay gente hablando de “impactos” y “Klout”). El segundo, porque es necesario que se acabe el desorden, la desinformación y el relajo que un grupo de “celebrities” tiene con un tema que, quedó evidenciado en la conferencia, confunden brutalmente con métricas de vanidad.

Otro tema que gravitó en muchas de las charlas es el de mercadeo de contenidos, pero en mi opinión, ahí no estamos taaaaan atrasados.

En mi opinión mía propia personal, este es el balance de lo mejor y lo peor:

Las mejores charlasGonzalo Alonso, Fernando Anzures, Pam Didner y Eco Moliterno, en mi parecer, fueron los expositores internacionales que mejor conectaron con la audiencia, y los que tuvieron charlas más dinámicas y aterrizadas. Moliterno incluso recibió un curtain call de los presentes. El contenido de los cuatro fue activo, actual, muy práctico. Particularmente me encantó el manejo de Pam, su dominio del storytelling es genial y realmente me cautivó.

Enrique Dans tuvo una de las charlas más prácticas del día (sobre adaptarnos a un mundo donde el consumidor final decide qué publicidad ver, adbocking rules), pero siento que el público no le prestó la suficiente atención (shame on them). Y a Marco Pupo, sin duda alguna, lo que lo embromó fue que lo pusieron de último, con 30% menos de público ausente, tras una jornada larga y cansona. Pupo no usó slides, sino notas manuscritas grabadas en video, algo que hizo muy humanas y cercanas sus palabras.

Esperaba más de la charla de Renato De Paula, pues tocaba la transformación de los medios y la medición (yo trabajo en un medio y me dedico a hacer todo tipo de mediciones en digital). Con todo, me fui con algunas enseñanzas prácticas para aplicar.

Las charlas menos impactantes: Vladimir Palacio y Francisco Hortigüela me parecieron los expositores que pasaron más trabajo en llevar su mensaje. En el caso de Vladimir, el martes antes de #FOARD2016 estuvo en Diario Libre y en su conversatorio con nosotros expuso una buena parte de su conocimiento, con suficiente soltura y dominio… pero en la charla estuvo desconectado, inseguro, torpe en su hablar. Y sobre Hortigüela, el problema en mi caso fue el intenso acento castizo, el seseo que es natural en España pero que a mí en lo personal me distrae cantidad. Y me pareció que más que hablar, susurraba al micrófono.

Dejé aparte la charla de Mario Dávalos sencillamente porque al ser criollo, llevaba la ventaja de conocer la audiencia. El tema de Mario, “La nueva relación cliente-agencia”, es justo el tipo de contenido que amerita un evento como #FOARD2016, por lo mismo que decía antes: FOA es más para clientes y agencias. Dávalos recibió varios aplausos en sus puntualizaciones, y fue muy obvio que tiene un dominio inmenso sobre cómo hacer funcionar el “matrimonio por interés” de la marca y su agencia.

Los paneles

Ay, los paneles… siempre tan ambiciosos que se quedan en pura superficie. Cuando subes al escenario a cuatro o cinco personas, todas con deseos de exponer su punto de vista, y solo les das 30 minutos para hacerlo, sabes que el panel será una sopa de agua de arroz. A pesar de ello, creo que ambos paneles este año superaron los paneles de la pasada entrega.

El primer panel, de las marcas y los milennials, demostró que la generación actual (la que conformaba más del 80% de la audiencia) tiene claro que la publicidad de ayer no funciona con ellos, y que hoy día las marcas tienen que crear experiencias, momentos memorables, y apartarse del desfasado modelo one-way para tener relaciones inmersivas con el público. Las marcas dominicanas en su mayoría no entienden estas realidades y muy pocas están listas para lidiar con la generación mayoritariamente milennial que ya tenemos en todas partes.

El segundo panel, de influenciadores, fue espeluznante. Escuchar a un panelista decir que la cantidad de seguidores de un influencer es importante porque “no tenemos otra métrica” para evaluarlos es una de las cosas que más teriquito me ha producido. El mismo individuo expresó que “la transparencia de los influencers es irrelevante”. Por suerte yo no estaba comiendo nada, me habría atragandado. Menos mal que Viena Divaluna estaba dentro de los panelistas y junto a Randolph Luna salvaron esos entuertos.

Palabras finales

Pienso que #FOARD2016 fue un evento exquisito. La mayoría de las ponencias fueron excelentes, llenas de ideas y consejos que pueden ser utilizados desde ya. Las marcas deberían estar pendientes a este evento para cuando regrese (ojalá el año próximo), pues sin dudas es una muy buena inversión, que les ayuda a mejorar su relación con las agencias, a crear un lenguaje común, y a prepararse para cosas futuras.

 

Todos mis tuits sobre #FOARD2016

Uno de los grandes problemas de las redes sociales es la corta vida útil que tiene todo lo que en ellas publicamos. Sea Facebook, Instagram, Twitter, Pinterest y ni hablar de Snapchat (y también Instagram con sus “Stories”) todas colocan presión sobre los usuarios para que nunca nos detengamos de regalarles contenido (nuestro contenido). Pero al final, todo lo que publicamos es efímero en ellas.

Por eso en esta limonada he creado una colección con todos mis tuits relativos a #FOARD2016, el evento más importante de publicidad, mercadeo y redes sociales que se celebra en nuestro país. Así será más fácil (al menos para mí) encontrar mis palabras.

Aquí está:

Mi último tuit fue sobre el after-party, pero como envié tantos tuits (casi 90), Twitter no los muestra todos. Si quieres ver el resto, ni modo, dale acá.

¿Te interesa crear tus propias colecciones de tuits para poder publicarlas en tu blog? Este tutorial paso a paso te ayudará.

 

¡TRAGEDIA! 140 mil ilusos no se ganarán un MINI

Era muy obvio el engaño, muy clara la farsa. Sin embargo, más de 140 mil personas “participaron” para ganarse un auto MINI con solo hacer “like” a un par de fan pages muy bien “brandeados” y manejados por elementos que (por lo menos) cuidaron bastante la ortografía y utilizaron elementos gráficos de corte profesional. Se nota que no son novatos, que posiblemente hay una agencia publicitaria detrás de todo (ya lo sabremos luego, cuando el “cliente final” se adueñe del espacio).

Tanto arte hace sospechar que hay

Tanto arte hace sospechar que hay “manos profesionales” detrás del engaño

Hoy temprano me encuentro con que ya no existe ni el fan page original de MINI Club ni el segundo, los que la semana pasada me motivaron a escribir esta limonada. La evolución de esos meteóricos fan pages fue brutal, según puede apreciarse en esta gráfica que Facebook provee.

Creciendo con carburo

MINI Club logró en cuatro días, lo que marcas serias se toman meses o años en alcanzar.

Lo que el admin se llevó

Para las 2 de la tarde del 16 de junio, ya el fan page original tenía casi 52 mil fans. A las 5 de la tarde del mismo día, 62 mil ilusos habían dado “like”. A las 11 de la noche, la marca MINI (la real, por supuesto), aclaró que no estaba relacionada con esa supuesta rifa.

¡BOOM! No hay Mini, dijo la marca

¡BOOM! No hay Mini, dijo la marca

Al día siguiente, el fan page falso puso una nota donde aseguraron que su sorteo era “real y verdadero”, y anunciaron la gran sorpresa: ¡Ahora sortearían DOS automóviles! ¿El único problema? Que había que hacer like en OTRO fan page, nada más, el cual hasta la fecha tiene más de 22 mil “participantes”.

¿Qué hay entonces en esos fan pages ahora mismo? Nada relevante. Quedan solo dos cascarones. Cambiaron su naturaleza (el grande ahora es una “fundación” y el segundo, una “casa disquera”). Eliminaron las fotos de encabezado, las fotos de perfil, los “excelentes” artes que anunciaban el sorteo, todas sus publicaciones con las “instrucciones” para ganarse un MINI con solo hacer clic y compartir la promo… todo, se lo llevaron todo.

Ya no queda nada, nada, nada

Ya no queda nada, nada, nada

Oh, no, espera, aún quedan algunos comentarios de “fans”, como triste pasarela de la credulidad. Vestigios de ingenuidad.

"Fans" crédulos

“Fans” crédulos

¿Colorín colorado?

He escrito estas dos limonadas con una tenue esperanza. Quizás, me gusta pensar, estos mensajes llegarán a una parte de los “participantes” y del público en general. Quizás lograré disuadir a la gente de hacer “like” en cualquier fan page solo porque tiene una imagen bonita y una promesa menos creíble que una de Danilo. Quizás la gente aprenda un poco, y la próxima vez que estos pelafustanes quieran abultar un fan page para luego venderlo o para capturar información de sus ingenuos “participantes”, menos personas caigan en el truco.

Quizás… aunque sea una esperanza inútil, aprenderemos a comer menos mierda.

¡Dale like a mi fan page para poder atracarte!

Ok, perdón por hacerte pensar que tengo un fan page para cometer actos delictivos. La verdad es que aún no me decido a tener un fan page para mis limonadas, así que ese no era el objetivo de esta. Sorry por el truco, pero ya que estás aquí, aprovecha y lee, que seguro te interesa.

Nota: Un seguimiento del caso de MINI Club está en este enlace.

La delincuencia arrasando

No pasa una semana sin que los medios y las redes sociales compartan detalles de un nuevo asalto. A veces, no pasan ni dos días y vemos varios en pasarela. Y a pesar de la inmensa paja mental de Monchy Fadul (quien hasta para mear se hace acompañar de su escolta), la realidad es que los maleantes cada vez son más osados, más audaces… Y el asalto a la sucursal de Banco Ademi es apenas una muestra.

Sin embargo, siempre he dicho que una buena parte de la culpa de la ola de asaltos recae en nosotros mismos, los ciudadanos. Porque somos demasiado confiados, porque creemos cualquier pendejada, porque no tomamos medidas de simple sentido común para cuidarnos y cuidar a los nuestros.

Consejos para evitar caer en manos de atracadores hay muchos. Y todos son buenos, y la mayoría son muy fáciles de seguir. Pero hoy quiero llamar la atención sobre una práctica muy peligrosa que pocas veces se relaciona con la delincuencia.

Los fanpages engañosos en Facebook

La principal red social del mundo es también la más utilizada por los maleantes. No debería ser sorpresa para nadie pero por si acaso, sepan que los ladrones sí usan Facebook… y seguramente lo usan mucho mejor que la mayoría de nosotros.

De todas las maneras que usan los delincuentes para sacar información de los incautos, una de las más sencillas y “costo-efectivas” es usar fan pages con promociones y concursos espectaculares y llamativos, y de muy fácil participación. He visto fan pages donde “por primera vez en la historia de Facebook” se va a sortear un BMW entre los fans que hagan “like”. O un Range Rover… o un Mini, como en la imagen que acabo de capturar y que muestro a continuación.

Un Mini por un "like"... y 5,200 bobos

Un Mini por un “like”… y casi de 8,000 bobos hasta la fecha

¿Cuál es el problema de ese fan page?

Lo primero es que obviamente el “concurso” es falso. Nomás por eso debería bastar para que NADIE hiciera caso, pero tristemente, esa página ya se acerca a 8 mil “likes”. ¿Recuerdas la última vez que ganaste algo sorteado por una empresa sin teléfono, sin dirección física, sin website propio y que no  pide llenar un formulario con documento de identificación personal? Yo tampoco.

Este tipo de fan page tiene dos usos, y ninguno es bueno. El primero es cuando los administradores van adquiriendo fans (o borregos quizás sea más exacto decir) atraídos por la oportunidad de ganar un Mini siguiendo pasos muy simples. Una vez el fan page alcance una cifra notable de fans, los dueños lo venden a cualquier marca dispuesta a pagar, eliminan todo rastro de la publicidad y la marca anterior, renombran la página y la “brandean” con la marca que compró el fan page. Pum! ¡Mi marca ya tiene 50 mil fans sin hacer hecho ningún esfuerzo!

El peligro más peligroso

El otro destino es el que me preocupa. Teniendo una cantidad de “fans” cautivos en ese fan page, cualquier delincuente no tendrá mucha dificultad para ir viendo perfiles de las personas que interactúan con la publicidad, e ir construyendo verdaderos historiales de los mejores candidatos. Como muy pocas personas protegen bien sus perfiles, es muy probable que los maleantes puedan averiguar mucho sobre ti, incluyendo dirección de tu casa, de tu trabajo, datos de tu pareja e hijos, tu carro, tu móvil, etc… tan solo mirando tu perfil.

Luego te asombrarás cuando de “muden” en tu propia casa o te dejen solo con la ropa puesta, cuando prácticamente tú le allanaste el camino por estar “loqueando” en las redes sociales.

Ok, ok, ¿entonces qué hago?

Lo primero: Dale “unlike” a esa página. Te aseguro que como quiera no te ibas a ganar ni un pincho.

Lo segundo: Reporta la página como fraudulenta. Para ello haz clic en el ícono de los puntos suspensivos (···) y elige “Reportar página”, luego en la ventana siguiente elige “Es un fraude” (It’s a scam). Finalmente, bloquéala y oculta las porquerías que han compartido previamente.

Primer paso: Reporta la página

Primer paso: Reporta la página

Segundo paso: Identifícala como fraude

Segundo paso: Identifícala como fraude

Paso final: Bloquea la pupú

Paso final: Bloquea la pupú

Luego que hagas esto: POR FAVOR, revisa todos los fan pages a los que les has dado like en el pasado. Aprovecha y haz una limpieza y saca todo lo que no valga la pena o luzca sospechoso. Aprende de este tema y evita caer en ganchos.

Paralelismos entre la NRA y los sindicatos de transporte en RD

La brutal masacre del pasado domingo, innecesaria, inexplicable, injustificada, trae al tapete otra vez un debate incómodo que para el estadounidense común es ya demasiado viejo. Innecesariamente viejo, inexplicablemente vigente, injustificadamente irresoluto.

Al margen de la tragedia, y guardando un solemne respeto por las víctimas de esta y todas las masacres ocurridas, he llegado a un punto de reflexión que atañe a mi país, a la República Dominicana, y quisiera que lo que pasa en la nación del Norte pueda al menos servir de espejo en el que los dominicanos nos podamos mirar. Y quizás evitar consecuencias terribles.

No escribo para aleccionar a los estadounidenses y su problema, ni pretendo erguirme como conocedor experto de su situación ni tengo un santo grial para reparar lo que les pasa. Esa problemática es seguramente mucho más compleja que mi capacidad de comprenderla. Por eso reitero, escribo para que los dominicanos miremos lo que pasa en ese país como ejemplo de lo que nos podría suceder a nosotros.

La manera pusilánime con la que el gobierno de los Estados Unidos hace frente al asunto del control de armas en su territorio me parece muy similar al problema que tiene el gobierno dominicano con el control del transporte público de pasajeros. Si bien son crisis distintas, hay paralelismos muy aleccionadores en ambas realidades. Veamos algunos.

Líneas paralelas

Estados Unidos República Dominicana
Desde hace décadas hay un serio problema con el control de armas en manos de civiles. La cantidad de atentados masivos usando armas de fuego de corte militar en los Estados Unidos tiene en jaque al gobierno gringo. Desde hace décadas hay un serio problema con el control del transporte público de pasajeros en manos de civiles. La cantidad de “empresarios del transporte” que hace y deshace a su antojo con el transporte tiene en jaque al gobierno dominicano.
La NRA es la organización que promueve y allana los caminos para que cualquier ciudadano, sin demasiados controles ni revisiones, pueda adquirir armas de fuego como la ya tristemente célebre AR-15 usada en Orlando, en Sandy Hook, en San Bernardino y en muchos otros ataques masivos. Existen decenas de sindicatos, encabezados por CONATRA y FENATRANO que controlan la mayor parte del transporte público de pasajeros y que dentro de su cultura trucutesca permiten a cualquier subnormal tomar el volante de un vehículo sin demasiados controles y revisiones para movilizar ciudadanos.
Se le permitió a la NRA acumular un inmenso poder social y económico. Se le permitió a FENATRANO, CONATRA y la recua de sindicatos acumular un inmenso poder social y económico.
La NRA financia campañas políticas, le pauta agendas a senadores y representantes para impedir cualquier intento de disminuir su control o menguar su poder. Los sindicatos financian campañas políticas y van más allá, varios de sus cabecillas han llegado a ocupar puestos políticos en el Congreso y en el gobierno municipal, con lo cual también bloquean cualquier intento de disminuir su control o menguar su poder.
No pueden controlar el problema de las armas, ni que quieran controlarlo. Literalmente no pueden pasar ninguna ley porque el congreso gringo está infestado de células pro-armas aupadas por la NRA. No podemos controlar el problema del transporte ni que quisiéramos controlarlo. Literalmente para todo lo que se plantea hay que pedirle permiso a Juan Hubieres y a Antonio Marte y a su ejército de gorilas (perdón, gorilas, por ofenderlos); y el congreso está infestado con elementos que responden ideológica y bolsillísticamente a los sindicatos.
La NRA por supuesto tiene argumentos firmes y razonables para defender sus posiciones, pero cada vez más empieza a ser poco razonable que pretendan defender la tenencia de armas de asalto como si fueran simples juguetes, por más responsabilidad social que sus miembros tengan. No son los ciudadanos conscientes miembros de la NRA el problema, sino el acceso casi infantil que personas desequilibradas tienen a las armas que la NRA no quiere que sean controladas. También en todos los sindicatos hay cabezas razonables y pensantes, que mantienen posiciones de defensa a las conquistas del sector de transporte de pasajeros, pero cada vez empieza a ser menos razonable que pretendan empujar sus agendas particulares, sus beneficios propios, por encima del bienestar de la ciudadanía a la que supuestamente sirven.

Estoy claro de que son realidades distintas. Con consecuencias distintas. Con trasfondos distintos. Pero el paralelismo entre ambas es real. Es crucial. Es asqueante.

La manera en la que la NRA gringa y los sindicatos de transporte dominicanos han acumulado una capacidad inapropiada de influencia y poder sobre la sociedad, los convierte en entidades de alto riesgo para la seguridad de ambos países. Por supuesto, no se trata de que la NRA o los sindicatos son “el demonio” allá y aquí, pues en ambos grupos hay personas con justos argumentos a favor en sus causas. El problema viene con el empuje de las agendas particulares de unos pocos afectando a los muchos, el entender que sus derechos de portar armas de fuego y transportar pasajeros son derechos que deben ser protegidos aún a costa de la desprotección de la mayoría.

En fin

Sé que no es justo equiparar la situación de la República Dominicana y los transportistas con la compleja y triste situación de armas de asalto en manos de civiles desquiciados (y vale insistir en que éstos son una ínfima parte de los estadounidenses armados). Pero no deja de ser una forma de ver aquella realidad en Estados Unidos como un “así de feo podría ponerse esto si no le ponemos freno al poder de los sindicatos”.

El meollo de esta limonada es resaltar cómo un organismo satélite como la NRA o un sindicato de transporte puede llegar a inflarse tanto que tuerza a su favor políticas de seguridad ciudadana que en cualquier país están mucho mejor diseñadas.

Espero que Estados Unidos pueda encontrar una salida satisfactoria al asunto de evitar que armas tan peligrosas sean manipuladas por individuos que no las merecen. Lo mismo que espero que la República Dominicana algún día destruya el poder exorbitante e inmerecido que tienen los sindicalistas del transporte. Ambas naciones serán mejores cuando eso suceda, y los paralelos convergerán en una sociedad más segura y justa.

A 20 años del asesinato de José Rafael Llenas Aybar

A nuestro país no le faltan tragedias ni horrores, ni escasean las ocasiones para asombrarnos ante la maldad y la crueldad que el ser humano es capaz de mostrar. Los medios, testigos de la realidad cotidiana, nos entregan cada día historias que duelen a alguien, que afectan a alguna familia, que trastocan las circunstancias de algún lugar. Pero pocas, muy pocas veces, una historia ha tenido el poder absoluto de sacudir al mismo tiempo, con la misma fuerza, y por tantos años a toda la nación como aquel fin de semana hace ya 20 años, en el que José Rafael Llenas Aybar desapareció inocente en Piantini para reaparecer a medio zambullir, asesinado 34 veces, en una cañada de Pedro Brand, contando apenas con 12 años.

Hace poco pregunté en varios grupos de amistades “¿Cuáles han sido las noticias que más han impactado en nuestro país?”. Era una interrogante deliberadamente genérica y abierta para no añadirle sesgos. En medio del abanico de crímenes y tragedias, indefectiblemente el asesinato de José Rafael fue mencionado, casi siempre en los primeros lugares. Llamó mi atención que aún personas jóvenes, que para la época eran tan niños como José Rafael, hicieron mención del llamado “Crimen del Siglo”.

José Rafael Llenas Aybar

José Rafael Llenas Aybar

Aquella vez, lo supimos después, asistimos a un drama nacional, uno que no tuvo final feliz para nadie nacido en nuestra isla. Si bien los afectados directos fueron miembros de familias de clase media alta, el balance de los hechos hirió a toda la sociedad de forma brutal. El secuestro ocurrió el viernes 3 de mayo y ya para la mañana del sábado, sin redes sociales ni el masivo alcance que hoy tiene Internet, los ojos de José Rafael estaban en todas partes, buscando respuesta a un paradero que sobrecogía.

Entrada la noche, el Arroyo Lebrón reveló su macabro secreto.

La noticia del hallazgo de José Rafael Llenas Aybar, asesinado con una crueldad enfermiza, se convirtió en un quejido que lastimó la esperanza de toda la gente. Pero en cuestión de horas, de la tristeza pasamos al estupor cuando la Policía Nacional presentó a dos muchachos como autores materiales del hecho. Dos chicos de 19 años, uno de ellos primo del niño, comparecieron cabizbajos mientras las preguntas se agolpaban en nuestras mentes como un remolino.

Ni entonces ni nunca después, los confesos homicidas fueron coherentes al relatar los hechos. Sus contradicciones levantaron la suspicacia de la gente y las elucubraciones no tardaron en azuzar un incendio de conjeturas. La más gruesa de las declaraciones de Mario José Redondo Llenas involucraba a Luis Palmas de la Calzada y a Martín Palmas Meccia, esposo e hijo de la entonces embajadora de Argentina en nuestro país, Teresa Meccia de Palmas.

Al mismo tiempo que se engrosaba la participación de los argentinos en el macabro crimen, la supuesta falta de pericia en el manejo del cadáver de José Rafael llevó a la pérdida de evidencia crucial. El cuerpo del niño fue suturado y lavado antes de ser entregado, lo que eliminó la posibilidad de un correcto experticio necrológico, todo lo cual alimentó la sospecha de encubrimiento de manos dominicanas en la trama.

El caso desató una de las más intensas y extensas investigaciones periodísticas de las que se tenga registro y que fueron en paralelo con las pericias judiciales de la fiscalía y los órganos castrenses, todos buscando esclarecer de manera convincente el caso. Las revelaciones y los torcidos detalles dieron lugar a varios reportajes que intentaban armar el antes y el después del 3 de mayo, pero al final nos quedamos con más preguntas que las pocas respuestas que obtuvimos.

En concreto, las investigaciones lograron establecer profundos vínculos de cercanía entre Redondo Llenas y Luis Palmas y su hijo Martín, así como la presunción de tráfico de drogas, malversación de fondos, violaciones sexuales homosexuales y ritos mágico-religiosos de corte satánico. El escándalo fue suficiente para que el entonces presidente argentino Carlos Menem suspendiera la misión de la embajadora, y la poderosa familia salió de la República Dominicana apenas dos días antes de que Leonel Fernández asumiera su primer mandato presidencial.

A pesar de los testimonios de Redondo, y los hechos catalogados de evidencia que acumuló la fiscalía que dirigió el hoy aspirante presidencial Guillermo Moreno, no se consiguió apartar la inmunidad diplomática que arropaba a los Palmas Meccia. Nunca más pisaron nuestro país.

Este mismo mes, Juan Manuel Moliné Rodríguez saldrá a las calles como un hombre libre, tras cumplir su condena de 20 años de reclusión. A Mario José Redondo Llenas aún le falta un tercio de sus treinta años. Aunque la ley protege al convicto para ser reinsertado en la sociedad tras pagar la sanción que la justicia le imponga, se prevé que la vida de ambos confesos homicidas podría no ser idónea en el país. Hijos de familias pudientes, probablemente a ambos el destino les regalará una playa nueva, un comienzo nuevo. Moliné con 39 años y Redondo con casi medio siglo si cumple toda su pena, probablemente terminarán sus días en otros países, y quizás sin sufrir 34 puñaladas.

Pero la interrogante que nació de la muerte de un niño inocente cumple ya 20 años esperando ser satisfecha:

¿Por qué?

 

Publicado originalmente (con algunas modificaciones) en Diario Libre, medio para el cual laboro.

¿Por qué nunca te han encuestado?

En lo que va de año, se han publicado más de 60 encuestas de todo tipo. Hay encuestas respetables, que tienen trayectoria de credibilidad como las de Greenberg, Gallup y Penn & Schoen Berland (ahora la Mark Penn), y una nube de encuesticas de patio, realizadas por las decenas de firmas de ocasión que surgen cada vez que se necesita hacer un bulto mediático.

Sin embargo, apuesto que la inmensa mayoría de mis lectores nunca ha sido encuestado. Más de una vez he leído personas restándole validez a las encuestas porque “a mí nunca nadie me ha encuestado en toda mi vida”. Si alguna vez te has hecho esa pregunta, quisiera explicarte algunas de las razones, basado en mi experiencia como director de trabajos de campo en Trinergia, una empresa de investigación de mercados comercial que fundé junto a mi socio Oliver Cruz.

¿Por qué nunca te han encuestado?

1ra razón: Por el muestreo

Una encuesta no es un censo. No recaba la opinión del 100% de la población interesada en un tema. Las encuestas se basan en la opinión de un pequeñísimo grupo de personas, seleccionadas al azar, y que se denomina muestra. Es como cuando cocinas una sopa, para saber si ya está a punto te basta probar un sorbo.

El padrón electoral para las elecciones de mayo abarca un total de 6,765,136 ciudadanos en capacidad de votar. Las firmas encuestadoras definen el tamaño muestral usando diversos métodos. Para simplificar, puedes usar esta calculadora con los valores usuales de margen de error +-3% y nivel de confianza de 95%, así como el nivel de porcentaje normal de heterogeneidad de 50%.

Cálculo muestral usual

Cálculo muestral usual

Nota: La mayoría de las encuestas a nivel nacional suelen basarse en muestras que rondan esta cifra de 1,067 casos.

Entonces, de un total de 6,765,136 personas hábiles para votar, solo 1,067 participarán en una encuesta. Es decir, por cada persona encuestada, habrá 6,340 que no serán encuestadas.

Para hacernos una idea, imagina un juego de serie final en el Estadio Cibao, el que más fanáticos acoge en nuestro país. Digamos que hay 19 mil presentes en ese juego en el que las Águilas conquistan la corona 21 frente al Lice… wepa, perdón, em fui en una. Ok, hay 19 mil fanáticos ahí dentro. De ese total, solo TRES personas participarían en la encuesta, y todos los demás serían ignorados. ¿Empiezas a ver que no es tan simple?

Solo tres de cada 6,340 personas es encuestada

Solo tres de cada 6,340 personas es encuestada

2da razón: Por la segmentación socioeconómica

Una encuesta a nivel nacional representa a una población muy diversa. Por esa razón, es necesario que la firma encuestadora garantice que las personas encuestadas sean representativas de la composición socioeconómica de toda la población. Si de 1,067 casos, hay 1,000 que son “riquitos”, no vas a darle crédito porque será una muestra no representativa de la realidad nacional. Por eso, hay que buscar que los 1,067 casos “se parezcan” lo más posible a la población. Entonces, como más del 40% de la población dominicana vive por debajo de la línea de pobreza, podríamos asumir que el 40% de la muestra debería pertenecer a ese segmento socioeconómico. Yo sería más benévolo y estimaría que cerca del 60% de la población vive en estado de pobreza, muy por debajo de nuestros niveles de vida.

ASISA, una de las firmas que participa en el jolgorio encuestológico actual, confirma mi parecer.

Descripción muestral de una encuesta reciente de ASISA

Descripción muestral de una encuesta reciente de ASISA

Dudo que haya alguien de los lectores de esta limonada y que sea parte de esa triste estadística. Estamos en olla ciertamente, pero hay mucha gente mucho peor que nosotros. Y su opinión forma parte de la muestra también.

3ra razón: Por la logística

Una encuesta bien hecha debe aspirar a ser muy azarosa. Ok, eso lo dije de relajo, pero la palabra “azar” es uno de los fundamentos de una buena investigación. La premisa básica es que todos y cada uno de los 6,765,136 ciudadanos capaces de votar debe tener la misma probabilidad de ser seleccionado para responder una encuesta. Por ello, elegir casos al azar es crucial. Hay decenas de metodologías de selección de encuestados pero a la vez, hay limitaciones que cuestan mucho solucionar.

Por ejemplo, ninguna encuestadora debe elegir individuos que estén laborando fuera de su casa, o que estén en un lugar público que no esté en su sector de residencia. ¿La razón? Si encuestas personas fuera de su entorno familiar/habitual, estás introduciendo un sesgo geográfico y socioeconómico. Pero eso presenta un problema, ya que entonces gran parte de la población no va a estar disponible para ser encuestados, usualmente entre lunes y sábado de 8am a 6pm. Y para la mayoría de las firmas encuestadoras, trabajar después de las 6 de la tarde involucra más riesgos y costos.

Además, a medida que sube el nivel socioeconómico, suben también las dificultades de las firmas encuestadoras para acceder a la “población encuestable”. Las casas tienen verjas, la gente vive trancada, los residenciales cerrados no permiten el paso de encuestadores y en general, pocas personas están dispuestas a hablar con desconocidos, mucho menos de cosas tan desagradables como la maldita campaña política que nos tiene a todos jartos (menos a los que tienen algo que perder en ella).

En fin…

Si tienes tantas ganas de ser encuestado antes de las elecciones, aumentarás tus probabilidades si te mudas a un barrio marginado y te pasas el día sentado en la puerta de tu casa a esperar la llegada de los muchachos de Gallup o Greenberg. Y cuando te pregunten, asegúrate de decir que prefieres que gane el diablo.

Oye, viene mi cumpleaños: Escribe #UnpostparaDario

No soy demasiado amigo de los cumpleaños, la verdad. Ser centro de atención no ha sido nunca mi deporte favorito, aunque disfrute muchísimo celebrar la vida de mis amigos y familiares. Paradojas de la introversión, supongo yo.

Sin embargo, al acercarse una vez más el 23 de mayo, no me queda más remedio que prepararme para pasar una hoja más en mi ya largo almanaque. Y como quien cumple años tiene permiso para pedir (o cuando menos, sugerir) obsequios, se me ocurrió que ya se qué quiero de regalo. Ya con casi 48 años, creo que tengo derecho a pedir, ¿no?

Hace poco conversaba una buena amiga; teníamos meses sin hablar. Ella es parte de aquella “generación bloguera” que nació, creció y virtualmente murió a mediados de la pasada década, antes de que las redes sociales nos robaran las ganas de trascender en el tiempo y nos acostumbráramos a medir la importancia en “fans, likes y retuits”.

Y de repente, le pedí que me regalara un post antes del 23 de mayo.

#UnpostparaDario

No es difícil y sería tremendo regalo

La idea

Pues la idea es simple: Quisiera volver a leer entradas de gente que antes escribía. O de gente que escribe todavía. O de personas que tienen curiosidad por hacer un blog. O por emprendedores que tienen ganas de contar sus proyectos. O simplemente por cualquiera.

La temática

Si decides hacerme este regalo, escribe absolutamente de lo que quieras. Una opinión sobre algo de actualidad (sí, aunque sea para gritar que no soportas más la maldita campaña electoral), un consejo personal, algo que te apasiona o algo que te fastidia.

Solo te pediré un post. Quisiera que fuera en un blog como WordPress, Tumblr, Blogger o LiveJournal, pero si decides escribir en una de las redes sociales que usas, no te lo puedo impedir. Solo necesito que uses el hashtag #UnpostparaDario o que me envíes el enlace para poder leer tu entrada.

¿Cómo empiezo?

La forma más sencilla de empezar un post es literalmente empezando. Decenas de veces he empezado a escribir un reguero de ideas sin ton ni son, y de ellas saco alguna entrada. Es poco común que uno sepa desde el inicio cómo va a terminar una entrada. Está bien si te trancas, a todos nos pasa (ejemplo vivo soy yo). Y aunque el bloqueo del escritor, o síndrome de la página en blanco afecta a escritores profesionales y más aún a los meros aficionados, puede superarse con una pequeña dosis de ganas.

La motivación de #unpostparaDario

Desde siempre he amado los blogs como la herramienta de expresión que es. Un medio propio, un espacio duradero, preparado para conservar nuestras ideas y mantenerlas accesibles en todo momento. No como las redes sociales, ajenas, fugaces, volátiles y profundamente banales. Algo me hace pensar que los blogs, cuando se toman con una pizca de empeño, sacan lo mejor de nosotros. Son sin dudas, el mejor escaparate que podemos tener en este mundo digital. ¿Una opinión experta? Milca Peguero te brinda 18 formas en las que tener un blog te ayuda a auto-desarrollarte.

¿Necesitas ayuda?

Probablemente yo soy la persona más interesada en recibir mi “regalo”. Si te animas a escribir algo y te sientes estancado, con gusto puedo fungir como ayudante, asesor, orientador, no sé… No creo que sea yo el más indicado para ofrecer ayuda en esto, pero luego de más de 20 años escribiendo mis ideas en Internet, supongo que tengo una o dos ideas que pueden ser de ayuda para cualquier caso. Dale, contáctame en Twitter, Facebook, Instagram o hasta Snapchat (sí, a pesar de mis casi 48, yo uso Snapchat, PROBLEM?).

¿Qué pasará después?

Lo primero, me harás un favor muy valioso para mí. Lo segundo, probablemente te harás un favor tú mismo. Escribir motiva a escribir, y aunque no te pido que asumas el compromiso de mantener un blog, quién sabe si con este “reto” te motivas y lo haces.

Además, si me autorizas, me comprometo a promocionar tu entrada en mis redes sociales y motivar a mi audiencia a que te lea. Quizás eso sirva para darte un empuje y una motivación más para continuar compartiendo tus ideas. ¡No tienes nada qué perder!

Ya, ¡vamo’aceile!

Mi (pequeño) aporte al ciberperiodismo en Iberoamérica

El pasado miércoles recibí una sorpresa bastante inusual. El buen amigo Isaías Ortiz me contactó para informarme que mi nombre y algunas de mis ideas forman parte de una publicación internacional que narra el génesis de las telecomunicaciones digitales y la forma en que el periodismo saltó del papel a la pantalla en la América hispana y portuguesa. En su mensaje, Ortiz me contaba que él había sido el autor del capítulo dominicano.

Mensaje de Isaías Ortiz

Mensaje de Isaías Ortiz

De entrada, el mensaje de Isaías se sonó a broma. Después de todo, no soy periodista ni historiador, ni he estado ligado a proveedoras de Internet o telefonía. ¿Cómo podría llegar mi nombre a una publicación de ese tipo? ¿Qué cosa podría haber motivado a alguien a citarme varias veces en esa obra? Por eso, luego de verificar que el enlace era legítimo, hice clic y entré al portal de Telefónica Colombia, en el cual reposaba la obra mencionada, lista para su descarga gratuita.

Un paseo por Iberoamérica

Se trata de “Ciberperiodismo en Iberoamérica”, editada por Fundación Telefónica, y recoge los orígenes del periodismo digital en 22 países del continente, así como en España y Portugal. El libraco, en el que comparten autoría una treintena de profesionales coordinados por el profesor Ramón Salaverría de la Universidad de Navarra, pasea por cada país haciendo un relato pormenorizado de cómo surgió la plataforma comunicacional que hoy sostiene una de las principales actividades existentes en Internet: el periodismo digital.

Portada de "Ciberperiodismo en Iberoamérica"

Portada de “Ciberperiodismo en Iberoamérica”

Abrí el documento y sin reparar en nada más, busqué el capítulo 20, que atañe a la República Dominicana, y empecé a comprender un poco de qué iba el jaleo. Isaías exploraba cómo los dominicanos habíamos empezado a compartir noticias y a redactar informaciones para consumo digital. Constató que el acceso público a Internet llegó a nuestro país en 1995, y que las primeras páginas informativas surgieron en 1996. Pero fue más allá y encontró una semilla más antigua que el propio Internet en la República Dominicana: Los viejos y versátiles Bulletin Board Systems (BBS).

Isaías encontró una de mis más viejas limonadas, escrita en 1997, cuando ni siquiera se habían inventado los blogs: Publiqué “Los Bulletin Board Systems dominicanos” en mi primer afán por exponer mi punto de vista, “La página de Western Drake”. En esa añeja limonada (que pueden leer acá) cuento la historia de cómo se conformó la primera comunidad virtual en la República Dominicana, comunidad que aún se mantiene vigente y que ha parido una de las amistades más pulcras y sólidas que podría imaginarse.

Los “BBSianos” somos, sin quizás, los primeros colonizadores de un mundo que hoy damos por sentado, los primeros que utilizamos las telecomunicaciones para expresarnos, para acercarnos, para entendernos. De aquella comunidad surgió el primer noticiero digital, SEIG BBS, el cual se ocupaba periódicamente de compartir noticias de toda índole. Insisto, en una época en la que no había medios digitales, Milcíades Ramírez mantenía su BBS para brindar información, la misma que consumíamos, debatíamos, criticábamos y nos troleábamos unos a otros. Como ven, solo cambia la forma, pero en el fondo, los dominicanos siempre hemos sido rebuceros.

Pero volviendo a la obra, me complace ver cómo aquel hobby, que ejercíamos sin estridencias, pero con apasionamiento, forma parte de algo tan cierto y tan central como el ciberperiodismo que tenemos. Me complace compartir créditos con lumbreras que respeto inmensamente como Mite Nishio, Alex Madera, Arturo López y Augusto Romano, Ya sea por curiosidad o por interés en entender cómo pasamos de nada a lo que ahora tenemos con los medios digitales, el aporte que hace “Ciberperiodismo en Iberoamérica” es de altísimo valor para cualquiera que se precie de comunicar.