Aunque a la hora que publico esta limonada los resultados electorales a nivel presidencial aún no son definitivos, ya queda menos de 12% de las mesas por procesar y los porcentajes se mantienen (y se mantendrán) estables. Podemos pasar raya y evaluar el papel de las encuestas de opinión que por meses nos mantuvieron en zozobra.

Mientras les cuento que la imagen de arriba la saqué de una genial caricatura de Cristian Hernández, recordemos el compendio que publiqué el pasado jueves abarcando 25 encuestas.

Las flechas en la oscuridad
Las flechas en la oscuridad

La columna clave de esta tabla es la de Fecha de Publicación. Como pueden ver, este compendio abarca un poco más de dos meses, con la encuesta más reciente el 27 de junio, y la más antigua del 28 de abril. Por lógica, se espera que las encuestas pierdan vigencia mientras más antiguas sean. En el caso particular de ASISA, reitero que esa firma siempre ha contribuido encuestas cerca de la fecha de las elecciones y esta vez no fue así. No sé las razones, pero sospecho que trabajaron en privado sin publicar resultados.

Vale anotar también que muchas firmas hicieron varios estudios. En mi compendio solo participa el más reciente de cada firma, pues se sobreentiende que debe ser el más preciso.

De mayor a menor

Vamo’ arriba. ¡A trabaj… errrr, perdón… Vamo’ al mambo. ¡A organizar!

Lo primero que haré es presentar esa tabla de acuerdo a los porcentajes proyectados por cada encuesta, de mayor a menor, primero tomando como criterio a Abinader, luego a Castillo y finalmente a Fernández. Para simplificar, sumaré las columnas de Guillermo Moreno y la de “Otros/Ninguno/No votará”. Si Moreno o alguno de sus 13 simpatizantes se enoja conmigo, puede contactarme en privado.

Este ejercicio nos presenta la siguiente tabla:

Organizadas por Abinader->Castillo->Fernández
Organizadas por Abinader->Castillo->Fernández

Nota: Como expliqué en mi limonada del jueves pasado, hay encuestas que debutan en este proceso, y las he marcado con franja amarilla. Si alguna de estas encuestas existió en 2016 o 2012, por favor me lo hacen saber.

Ahora tenemos que Greenberg es la encuesta que más alto puso a Abinader, mientras que Dorín Cabrera fue la que lo puso más por el suelo. Como saben, he venido diciendo que el trinomio Greenberg-Gallup-Mark Penn ostentaban el mérito de ser las “más certeras”. En esta tabla, Gallup queda octava en intención de voto a Abinader y Mark Penn en el puesto 15.

Las primeras 14 encuestas, desde Greenberg a New Partners, comparten el mérito de haber acertado en que las elecciones se decidirían en primera vuelta. Ustedes catorce, se pueden dar un shot de tequila. Las 11 restantes ya van perdiendo feo.

Distribuyendo los indecisos

Como ven en las tablas precedentes, muchas encuestas consignaron un cierto porcentaje de indecisos o no respondentes. El que “no sabe o no responde” es alguien que aún en la incertidumbre está pensando ir a votar, distinto al que declara que “no va a perder su tiempo votando” (ese mardito fastal). Como el día de las elecciones no hay indecisos, es sano distribuir ese porcentaje a los candidatos, siguiendo la distribución que indicaba la encuesta.

Tal repartición es simple: Se toma el porcentaje de indecisos y se multiplica por el porcentaje de cada candidato, y el resultado se le suma al mismo. En el caso hipotético de que hayan 10% de indecisos y un candidato tenga una intención de voto de 60%, otro tenga 20% y el tercero solo 10%, la distribución sería 6% más para el primero, 2% más al segundo y 1% más al tercero, quedando al final 66%, 22% y 11%. Siempre quedará un residuo, pero la idea es llevar los indecisos a su mínima expresión.

Vale anotar que el porcentaje sumado a cada candidato nunca deberia sobrepasar el margen de error, que es usualmente de 3%. Entonces, haciendo este ejercicio, las encuestas quedan de esta forma:

Las mismas encuestas, pero distribuyendo indecisos

Ahora Greenberg, que otorgaba 56% a Abinader, le atribuye 57.1% al candidato del PRM, porque del 2% de indecisos 1.12% se le suman a él. De igual forma, el 29% de Castillo ahora tiene 0.58% adicionales para 29.6%. Lo mismo pasa con todas las demás encuestas que consignaron indecisos. Algunas encuestas no declararon indecisos, y en ese caso los porcentajes iniciales quedaron intactos.

Con esta nueva tabla, Mark Penn se acerca al 50%+1 necesario para tomarse el shot de tequila, pero se guayaron por 6 décimas porcentuales. Sorry don Bernardo Vega, después de todo, el vino le sienta mejor a usted.

Ta’ to’, pero ¿cómo quedaron?

Los resultados a las 2 de la tarde de hoy lunes apuntan a Abinader liderando con 52.38% de los votos válidos, mientras que Castillo queda detrás con 37.69%, cuando quedan poco menos de 2,000 mesas por computar (11.1% faltante). Por supuesto, estos son resultados preliminares, pero invariables en el gran esquema de las cosas (el llanto de los bots y las bocinas ya llena varias piscinas olímpicas).

Asumiendo (por el momento) los resultados parciales, podemos calcular qué tan desviada estuvo cada encuesta de acertar los renglones mostrados. Aquí la “puntería” importa no solo para acertar al ganador, sino también a los perdedores, por lo que utilizo la diferencia en absoluto.

Siguiendo con el caso de Greenberg, dicha encuesta favorecía a Abinader con 57.1%, lo que implica una desviación de 4.73 puntos porcentuales (que no es lo mismo que decir 4.73%, ok?). Con respecto a Castillo, la desviación absoluta fue aún mayor para 8.11 puntos porcentuales a los que se les suman los 3.41 y 0.08 puntos de desviación con relación a Fernández y a los demás. Sumando las cuatro desviaciones, vemos que Greenberg erró con una desviación total acumulada de 16.33.

Ponlo má’ bonito

El paso final es organizar la tabla completa atendiendo a la columna final del total de desviación acumulada de cada encuesta. Esto nos permite ver cuáles tuvieron más precisión.

¿La más precisa de las 25 encuestas? La “newcomer” Gavindian Polsters, con una desviación acumulada de apenas 1.11 puntos porcentuales de los resultados. Esta firma presentó su estudio el 14 de junio sobre la base de 1,200 encuestas presenciales. Una de las cosas notables de esta encuesta es que desglosó su muestra por diversas dimensiones demográficas. Pueden consultar su presentación en este enlace.

La distribución demográfica de Gavindian Polsters
La distribución demográfica de Gavindian Polsters

Ahora bien, siendo Gavindian una firma debutante, uno la aplaude pero quiere seguir investigando sobre otros estudios. Resulta muy llamativo que la segunda encuesta más precisa del compendio es la muy conocida firma Gallup, que tiene una desviación acumulada de solo 4.24 puntos sobre los resultados publicados a las 2 de la tarde.

La demoledora portada de Hoy el 22 de junio

Y vale notar que hasta el momento, Gallup fue certera acertando las cuatro posiciones con desviaciones individuales de MENOS de 2 puntos, algo impresionante. Gallup presentó su estudio el lunes 22 de junio sobre la base de 1,498 entrevistas presenciales.

Esta firma provocó una verdadera locura en las filas del oficialismo, y recibió los más fieros y frontales ataques que cuestionaron su honestidad y hasta la de los dueños del grupo comercial que la financió. Los misiles lanzados desde todas las bocas podridas de las asquerosas bocinas pagadas fueron cruentos y constantes. Hicieron lo mismo dos días después cuando Greenberg publicó sus resultados en Diario Libre y en la noche con Mark Penn.

La ganadora de las otrora “tres certeras”

La terna que Gallup compartía con Greenberg y Mark Penn se rompió irremediablemente. La firma Gallup ahora queda sola como la empresa encuestadora más precisa al menos desde 2004 a la fecha.

Mientras MP tuvo una desviación acumulada de 7.70 puntos (fallando con más de 3 al ganador y casi 3 a Fernández), a Greenberg le fue mucho peor con una desviación acumulada de 16.33 puntos (la mitad de ellos al errar en 8.11 puntos con Castillo).

Y yo, ¿la pegué?

Para nada, no la pegué. Yo no hago encuestas, pero me gusta leerlas e intentar interpretarlas. Muchos de ustedes hacen lo mismo, ¿no? Yo solo le concedí crédito a las encuestadoras contratadas por medios, las que habían acertado en los pasados dos comicios presidenciales, la terna de las “tres certeras” que hoy ya no existe.

Conociendo cómo se comporta mucho del electorado, y suponiendo los grandes esfuerzos que realizó el gobierno por embadurnar de bencina a su Penco intentando “prenderlo”, no pensé que la victoria en primera vuelta fuera posible. No me equivoqué en suponer que el gobierno hizo hasta lo indecible por apalancar al Penco y movilizó miles de votantes con muchas artimañas de campaña que solo demuestran que son la agrupación de masas más eficiente y organizada del país, y quizás de todo el Caribe.

Por eso y otras razones menores, apostaba a que Mark Penn sería la encuestadora más certera de las tres tradicionales. Dicho esto, me alegro muchísimo de haberme equivocado y que la más precisa fuera Gallup, lo que nos ha librado de la maldición de una segunda vuelta.

Hoy el país amaneció calmado, los perdedores con el rabo entre las piernas, borrando tuits y publicaciones y (los más guapos) intentando justificar el decule del Pelede. Así que estoy feliz de haberme equivocado, y que Gallup y Gavindian hayan sido las encuestadoras más precisas de este largo torneo electoral.

La tabla completa

A fin de que tengan todo el panorama en una sola tabla, aquí les dejo el compendio completo. Cuando los resultados sean finales sustituiré esta tabla para que quede ya definitivamente. Pueden descargar el PDF aquí.

La imagen completa

Además, para quienes quieran manejar el (no tan complicado) archivo Excel que utilicé, lo he colocado en este enlace.

Reflexión final

Soy un creyente en la ciencia detrás las encuestas. A pesar de que encuestadoras muy serias y que tienen mi respeto hayan errado en los resultados esta vez, creo que estos instrumentos son necesarios, útiles y pertinentes. Una encuesta sola y silvestre nunca debe tomarse como una profecía, y es bastante tonto denigrar o alabar una firma encuestadora porque publique resultados adversos o favorables a mis gustos personales. Hay un universo de variables que puede cambiar la percepción de la gente en poco tiempo, pero aún así es sabio recibirlas, analizarlas, aceptarlas (sí, hasta las disparatadas) porque cada una de ellas pueden revelar una arista inexplorada de la realidad.

Es cierto que hay encuestas a las que “se les ve el refajo” y se notan a leguas que son bien divorciadas de la realidad. Sin embargo, de todas se puede aprender. Abogo porque las encuestadoras sean cada vez más transparentes y que publiquen más ampliamente sus fichas técnicas. Reconozco que en eso hemos mejorado, pero queda un trecho por andar aún.

Las encuestas son buenas siempre que se sepan leer. A pesar de que dos de las “tres certeras” fallaron esta vez, sigo pensando que son sin duda alguna herramientas más certeras y creíbles que ciertos “inventos neuronales” que se basan de entrada en un universo tendenciado. A eso sí que hay que tenerle teriquito.

3 Comments Pasando balance a las encuestas

  1. Pablo Gomez Borbon

    Muy buen análisis. Pero me parece que comete un error fundamental. Veo la lista de todas las encuestas, pero no se indica la fecha en que fueron realizadas. Una encuesta es una fotografía de un momento determinado por lo que comparar encuestas de, digamos, enero y mayo es como comparar naranjas y peras.

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    1. dariomartinezb

      Sí, las fechas de aplicación de cada estudio las tengo. Voy a actualizar el post para incluirlo. Gracias, buena observación.

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    2. dariomartinezb

      Hola Pedro, perdón por la tardanza.

      Como te dije en el mensaje anterior, mi compendio abarca solo la encuesta más reciente de cada firma. La más vieja de todas es la de ASISA Research, que fue publicada el 28 de abril. Antes de ella figura la de SISGLO, a finales de mayo. Las demás encuestas fueron publicadas en el mes de junio (aunque algunos campos se realizaron en días de mayo). Estoy consciente (y lo digo claramente) que las encuestas pierden relevancia mientras más antiguas son. La más precisa, Gavindian Polsters, fue aplicada justo un mes antes de las elecciones y publicada el 14 de junio, lo que la coloca realmente en el límite de lo que personalmente considero relevante.

      ¿Por qué me fui más atrás de junio? Principalmente por ASISA. Esa firma había publicado estudios en las elecciones pasadas, días antes de las elecciones de 2012 y 2016, y me parecía justo incluirla en este compendio.

      Respecto a lo de las fechas de levantamiento de los trabajos de campo, para no alargar más el tema, decidí publicar el Excel completo que creé. Lo puse arriba, pero además, te dejo el enlace acá: https://1drv.ms/x/s!Atupz-GjfxBtkLQ3VngbVLdf358wFg?e=2h8u15

      Agradecido de tu atención.

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