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Cuando compartir puede costarte caro

Cada día que amanece es una oportunidad para que alguien meta la pata. En ocasiones de forma inocente o por desconocimiento, pero en otras por una flagrante falta de juicio y sentido común. Eventos recientes llamaron mi atención y emití algunas opiniones en Twitter (que es donde más brego). Un debate surgió y ello me anima a intentar salpicar un poco de “juicio”, soñando a ser como Nusret Gökçe, aunque no creo que tenga yo tanta gracia, ni ustedes tanta suerte.

Nusret Gökçe, chef turco conocido como Salt Bae

Admito que usé la foto de Salt Bae para llamar tu atención.

El evento

Si vives en Santo Domingo, seguramente recuerdas que la madrugada del pasado martes fue bastante “electrizante”. El breve Huracán Beryl llegó a nuestros lares degradado hasta la categoría de “tollo atmosférico” pero que básicamente trajo agua a raudales y una divertida tormenta eléctrica. Bastó amanecer para empezar a ver las consecuencias del fenómeno. Hondos charcos, parqueos anegados, calles convertidas en ríos y todo lo demás.

20 años atrás, ese mismo evento no habría pasado de ser un comentario de ascensor entre los pocos que estuvieran en él, pero en la época que vivimos, cualquier individuo con móvil y un “paquetico” de data o un acceso wifi consigue amplificar lo que sea con sobrada facilidad. Con frecuencia tales cosas no rebasan un puñado de personas, pero de vez en cuando algo adquiere la escurridiza y mágica etiqueta de “viral”. Y tal como cuando un virus se riega en la vida real, las consecuencias de una imagen o vídeo viral pueden ser impredecibles.

El video que más se compartió, que más se comentó y sin dudas, el que más reacciones provocó, fue el grabado en la sucursal Tiradentes del Banreservas. Con el suelo visiblemente anegado, un grupo de empleados de la entidad trabaja afanosamente y de muy buena gana, buscando reducir el impacto del agua. La persona que graba la pieza, también de buen humor, describe las labores e identifica la ubicación y a algunos de sus compañeros.

El vídeo tiene todas las características de ser un momento anecdótico, una saludable e inocente chercha entre compañeros de trabajos ante un incidente inesperado. No se percibe ni un ápice de “mala fe” ni de intención malsana por perjudicar a la empresa o a los empleados.

Según se dijo, el video en cuestión fue subido a un grupo privado y cerrado en la popular aplicación de mensajería instantánea que hasta tu abuela conoce como Whatsapp. Quien lo compartió inicialmente lo hizo con la misma candidez con la que todos nosotros alguna vez enviamos un vídeo de nuestros hijos haciendo una mueca o una presentación artística, o un momento jocoso a nuestro grupo de “la familia” o “el corillo sano” donde estamos.

Pero lo que se pensó que sería un momento de risas, de repente siguió el rumbo de los muchachos que se descontrolan…

Mi reacción

Al igual que cualquiera de ustedes, ocupé una buena parte de la mañana a asombrarme con las imágenes y los vídeos que rodaron desde temprano. Que si la Plaza Orleans, que si tal hospital recién remodelado, que si el parqueo de tal residencial, que si la Luperón o la Lincoln con Gustavo… todo hasta que vi el vídeo de Banreservas.

Inicialmente me causó bastante gracia (especialmente cuando el pana dice que el “Pompin” está brincando el charco). Pero luego algo llamó mi atención. ¿Oficina Tiradentes? Pensé que era Edesur, pero conozco esa oficina y no se parecía. ¿Un banco? Los colores delataron la sospecha… ¿hay un Banreservas en la Tiradentes? Y sí, en la vetusta Plaza Naco, cerca de la calle Presidente González. Casi de inmediato otras personas confirmaron la ubicación. Y ahí empecé a “ponerme chivo”.

  • ¿A quién se le ocurre grabar lo que pasa en el interior de una institución financiera? Todos sabemos que cualquier persona que se ponga a grabar dentro de una oficina bancaria será sacado de muy mala manera. Algunos bancos (incluido el Banreservas) ni siquiera te permiten tomar o hacer llamadas mientras estés en su interior. Por razones de seguridad, hace más de 10 años eso está totalmente prohibido para todos los clientes. ¿Pero no para los empleados?
  • Grabar una inundación dentro de una entidad que maneja dinero, que se basa en la confianza de los clientes, es abrumadoramente innecesario y peligroso. ¿Qué pasa por la mente de un cliente que ve su sucursal enchumbada de agua?
  • Aún si hubiera sido para que “quede constancia” de lo que hicieron como equipo laboral, la iniciativa no era brillante. Para algo hay montones de cámaras de seguridad en cada esquina de cualquier empresa.
  • ¿Qué aporta el vídeo? Lo único que veo es revelar la incuestionable armonía de equipo y la disposición a solucionar un problema imprevisto… pero hasta eso me pareció un riesgo.
  • ¿Descalzos, andando en charcos de agua, con la electricidad funcionando…? ¿Ya no dicen en las escuelas que cualquiera recibe un corrientazo así de fácil?

Cerca del mediodía alguien dijo que “habían cancelado” a los responsables del vídeo. Al considerar mis acápites (especialmente los dos primeros) tal escenario me pareció bien merecido y apropiado. Desconozco las políticas internas de Banreservas pero conozco “manuales de conducta” para empleados en donde el incidente del Banreservas sería castigado por más de una razón.

Sin confirmar la información (error de mi parte, aunque creo que tangencial), publiqué este tuit que ha sido el que más me han comentado esta semana.

Como podrán imaginarse, el debate se encendió casi de inmediato. La mayoría a favor de que los responsables merecían tal castigo, pero varias personas en contra diciendo que era excesivo, que “eso no es nada” y hasta adornándome de varios piropos por “abusador”.

La explicación

Admito que mi tuit hubiera quedado mejor si me hubiera detenido a confirmar la cancelación (aunque no tengo manera de hacerlo). Para esas cosas me nutro (al igual que todos) del rumor y el comentario silvestre. Hubo quien aseguró saber que luego de la viralización del vídeo los empleados estaban preocupados y asustados por las consecuencias que podría tener el mismo. Yo lo habría estado.

Pero a pesar de que puedo haber pecado de ligero dando espacio a una información sin confirmar, me gustaría recalcar que el énfasis de mi tuit (y los que siguieron) no es la cancelación o no de los responsables… sino el peligro que se corre cuando compartimos cosas sin calcular las consecuencias.

Digo, estoy suponiendo que estamos todos de acuerdo en que no es una gracia exponer al público tu lugar de trabajo en condiciones de crisis. Que ese afán de ser “periodistas” necesita estar domado por el sentido común, por un sentido de utilidad. Que ese instinto de dar “la primicia” o ser “el primero que lo dijo” esconde peligros, especialmente cuando se saca una pieza de su círculo de incidencia a uno de mayor tamaño y con menor o ningún contexto de las cosas.

Mi punto ha sido el mismo: Tenemos que cuidar lo que subimos a las redes sociales. Antes de subir cualquier cosa, debemos estar claros que todas las cosas que subimos a Internet dejan de pertenecernos y que nunca más las podremos controlar.

  • Un video erótico que le envías exclusivamente a tu pareja (¿y si terminas la relación y tu pareja “le da p’allá” a esa pieza? ¿y si le roban el móvil? ¿y si te equivocas de usuario?)
  • Una grabación de un accidente de tránsito (¿y si los accidentados son familia de uno de tus amigos? ¿y si los hijos de alguien muerto se enteran con tu vídeo?)
  • Las imágenes de tus hijos haciendo cualquier cosa graciosa (¿y si un enfermo sexual toma esas imágenes para hacer montajes perversos que se publican en sitios igualmente perversos? ¿y si años más tarde tus hijos, ya adultos, odian esas imágenes?)
  • Un vídeo de algún incidente como el que nos ocupa (¿y si se arma un problema de relaciones públicas por mostrar la precariedad de ese local, o de la plaza en sí?)

El peligro

Repito que aplaudo la actitud del personal de Banreservas. De haber estado en esa sucursal, probablemente yo también me habría remangado la camisa y los pantalones, pues lo que se ve en ese vídeo es meritorio. Es la definición videográfica del refrán “A mal tiempo, buena cara”. La persona que puso en peligro al personal y a la sucursal de Banreservas no fue quien grabó, ni tampoco quienes se ven cogiendo agua en los zafaciones. El gran culpable, el “enlace malo” de esa cadena fue la persona que sacó ese vídeo de su entorno inmediato. Si es cierto que se envió a un grupo interno y cerrado, la persona que lo sacó de ese grupo fue quien “la macó”. El “Judas” de Banreservas, el traidor de esa chercha, fue el que, quizás creyendo ser gracioso o buscando ganarse par de likes en Instagram hizo público el vídeo. Quizás nunca se sepa quién fue esa persona. Pero no importa.

Lo que tú debes considerar con cada cosa que subas a tus grupos privados en Whatsapp o en Telegram, es que quizás haya un Judas entre esos contactos. Quizás haya alguien que no sepa cuidar la privacidad de los que figuran en el vídeo y lo mande a otro grupo, y de ahí a otro, y otro… hasta que llegue a manos de Cavada o alguien peor.

El desenlace

A través de sus redes sociales, el Banreservas fue ágil en desmentir que se hubiera cancelado a nadie a raíz del vídeo.

Me gusta pensar que el debate que se armó contribuyó a darle visibilidad al caso y ayudó a que la cosa no pasara a mayores consecuencias para los involucrados. Sí, me gusta pensar eso.

La diferencia

Otras piezas del día también revelaron profundas precariedades de lugares de uso público. En especial, lo de la Plaza Orleans me pareció terrible. Conozco varias empresas en ese lugar que probablemente todavía están secando su mercancía con blowers. Sin embargo, en el caso de Plaza Orleans, los videos que rodaron tienen un interés más “fáctico”, aportan valor al dimensionar el alcance del evento atmosférico. Ofrecen detalles puntuales y no tienen intención de ser graciosos.

Lo mismo en el caso del Hospital Moscoso Puello, donde varios cortos muestran pasillos mojados, goteras incesantes siendo atrapadas en zafacones y personas suapeando el agua con rapidez. La persona que hace los vídeos del Moscoso Puello indefectiblemente los hace a modo de denuncia y alarma ante instalaciones de reciente remodelación. El valor informativo y noticioso es indiscutible. Se diferencia bastante del caso Banreservas en el tono y en la utilidad. El gobierno deberá responder por el Moscoso Puello, pero lo de Banreservas no pasará de lo que ha sido.

La moraleja final

Cuida lo que subes, cuida lo que compartes, siempre piensa que lo que envías a pocas personas podría terminar siendo un meme o una invitación al bullying para ti o para gente muy cercana a ti. ¿Vale realmente la pena actuar con tal ligereza?

El último beso a mi papá

La noche del miércoles pasado vi a mi papá con vida por última vez. Desde su caída en abril, nunca pudo salir de la cama y su salud fue disminuyéndose progresivamente con el correr de los días. Finalmente falleció la madrugada de hoy, al lado de mi madre y mi hermano.

La vida de mi padre fue larga, con 90 años, 5 meses y seis días de longitud (33,030 días, un número bonito). Tuvo oportunidad de lograr muchas cosas con sus negocios y se retiró con apenas 56 años. Lleno de altas y bajas, con graves errores y algunos buenos aciertos como hombre y como padre, nos encaminó a todos. Tengo un montón de recuerdos de mi padre. Y otro montón de recuerdos que nunca tuve con mi padre.

Quisiera compartir uno que me sirve a modo de “closure”.

En mi adolescencia, haciendo de “detective” fue que me enteré de que tenía cinco hermanas, hijas de otras dos personas. Aunque pensaba que era obvio, vale apuntar que estamos hablando de hechos ocurridos hace más de 50 años en una época en la que las relaciones de pareja eran muy distintas a hoy día (y distintas para el lado malo). Los errores que cometió mi papá (hay quien los querrá llamar de otra forma, yo decido denominarlos “errores”) fueron suyos, pero a la vez cosas bastante comunes en esa época.

No puedo juzgar a mi padre, y mucho menos a las damas envueltas en todo ello, pero detrás de esos hechos hay una cantidad de detalles que no me animo a contar. Obviamente, tanto los adultos y sobre todo mis hermanas y nosotros sufrimos heridas que aún hoy no han sanado del todo, terribles desengaños y dolores. Yo, que de niño siempre quise una hermana, con 14 años me sentí defraudado al saber que tenía cinco que no conocí hasta tarde. Odié el “secreto” y especialmente el que tuve que enterarme por mis propios medios de los detalles. Enfrenté a mi papá y recuerdo que me dijo que “esas son cosas de hombres” y hasta ahí llegó esa conversación.

Siempre saludábamos a mi papá con un beso en la mejilla o en la frente y era una ofensa mayúscula saltarse ese protocolo. Mi papá era un hombre recio, alto, fuerte… siempre lo vi como un coloso invencible, como una columna y así mismo le temía. Una vez hice un desplante en la mesa y el vozarrón y el manotazo que dio en la mesa todavía retumban en mi memoria. Mi papá no era guardia pero parecía un general en cualquier momento.

Por eso, la manera en la que ejecuté mi mayor acto de rebeldía fue el día que me negué a besarlo. Montó en cólera esa tarde, más cuando le dije que era por haberme negado saber de mis hermanas, y sobre todo porque “besar hombres no es cosa de hombres”. Su enojo se le pasó y se convirtió en una forma de vergüenza. Nunca me perdonó ese desplante.

Desde entonces han pasado más de 35 años a lo largo de los cuales me vio crecer, pagarme mis estudios universitarios sin su ayuda (otro acto de rebeldía, hay que ver que la rebeldía puede ser tonta), graduarme de dos carreras, iniciar dos negocios, desempeñar varios empleos y darle dos nietas que probablemente le alegraron la ancianidad. Me dio pocos consejos sobre negocios, pero los que dio fueron útiles pues son leyes de vida. Sobre mujeres nunca me dio consejos, pero recuerdo que cuando me divorcié él me preguntó por qué lo había hecho (mi papá le tuvo mucho cariño a mi primera esposa, lo mismo que a Sarah, a ambas las consideraba “Santas” por aguantarme). Le dije que había aprendido que el divorcio es una solución dolorosa, pero que era una solución que liberaba a las partes. Preguntó que quién me había enseñado eso y le dije “Tú, cuando no te divorciaste”.

En los pasados dos meses desde su caída, tuve la oportunidad de acompañar a mi padre en muchas ocasiones, de estar con él, de ayudar en su aseo y a acomodarlo cada vez en la cama. De hablar, de reir algunas veces, de mirarlo ser terco y sacarnos la lengua a todos. Tuve el lujo de quererlo en sus últimas semanas con mucha intensidad y ayudar a que no se sintiera tan solo.

Y la noche del miércoles, besé su frente. Y él lo supo. Y me miró. Y así, de alguna forma, me perdonó. Y yo también lo perdoné.


Salí de vacaciones ayer con mi esposa y los niños y estaremos en Disney. Irónico estar en “el lugar más feliz del mundo” con un luto en el alma, pero decidí que no iré a Santo Domingo. Quizás muchos se asombren de que no tome un vuelo para estar en su funeral y sepelio, pero a amar se ama en vida, y lo que se debe hacer se hace cuando la persona está en capacidad de verlo y agradecerlo. Por supuesto, quisiera poder estar en estos momentos porque mi madre y mi hermano también necesitarán apoyo… pero romper las vacaciones para asistir a su sepelio provocaría a la vez una asuencia para Vielka e Isabella que estarán sin su papá en Disney. No es una decisión cómoda ni simpática pero sé que mi papá me apoyaría… y eso es lo que más me importa.

Cierro un ciclo de vida. Hoy es mi primer día como huérfano de padre. Se siente horrible, pero estoy lleno de la paz del deber cumplido, y de haber besado a mi papá.

Un inicio, un final

Imagen vista en el muro de Miguel Acevedo

Imagen vista en el muro de Miguel Acevedo

Para el planeta y toda la vida que habita en él, ayer fue otro día tan igual como mañana o como cualquier fecha al azar. Sin embargo, como “especie inteligente” que pretendemos ser, los humanos forzamos el mingo para hacer que el 1 de enero sea un día especial.

Por supuesto, cada uno lo hace especial como le interese; la mayoría lo toma como ocasión de celebrar, de juntarse en familia, de hacer propósitos (muchos de los cuales no llegan a fin de mes, pero ni modo). Otros le dan un significado místico y por supuesto habrá aquellos a quienes no les importará un bledo.

Para mí, lo especial de este 1 de enero vino en dos momentos. El primero, al amanecer, cuando pude ver el primer sol en compañía de mi menudo de vida, Sebastián el hijo de Sarah y mis dos hijas, Vielka e Isabella. El segundo, al mediodía, cuando me tocó acompañar a mi familia y un grupo de amigos a despedir al tronco de hombre que fue mi primo Frank Sánchez Batlle.

El inicio

Desde el 2011 he intentado ver el primer sol del año con Vielka cada vez que he podido y el de hoy tuvo la chulería de poder incluir a Isabella por primera vez. Desde la mañana del 31 le estuve hablando a la pequeña del nuevo amanecer, y aunque sus 4 años probablemente no le permitían entender todo lo que le explicaba, el entusiasmo de verlo era todo lo que necesitaba.

A las 6 de la mañana desperté a los dos mayores y le puse ropa y un abrigo a Isabella que simplemente abrió los ojos y ni cuenta se dio del resto de la operación. Ya cuando llegábamos por los frentes de D’Luis Parrillada ella abrió los ojos, entre confundida y emocionada. Desmontamos y me asombró ver poca gente en los alrededores. “Se están perdiendo las tradiciones”, pensé. Preparé mi equipo mientras Sebastián, Vielka e Isabella jugaban al whatever en el área, y en poco tiempo empecé a fotografíar los minutos previos del amanecer, que empezaría a las 7:12 de la mañana, con la precisión a la que el cosmos nos ha acostumbrado.

Amanecer 2018

Amanecer 2018

Cuando finalmente el sol emergió detrás de unas pocas nubes, mis muchachos quedaron encantados, y sé que para Isabella fue particularmente impresionante. Una simpleza, ver nacer el sol un día, y a la vez, un bonding moment que ellos recordarán. Es una experiencia que recomiendo a todo padre y madre.

Ellos ven el sol, yo los veo a ellos

Ellos ven el sol, yo los veo a ellos

Complicidad de hermanas

Complicidad de hermanas

Su dicha es mi dicha

Su dicha es mi dicha

Sus risas, mi derrienge

Sus risas, mi derrienge

El “final”

Empezar un año en algún cementerio no me resulta una experiencia nueva. Ya he tenido que pasar por la pena de sepultar amigos y familiares en los primeros días de un nuevo ciclo y sé que la carga es más pesada precisamente por la mueca que resulta estar tristes cuando todos alrededor celebran. No deja de ser a la vez un recordatorio de que nunca las cosas son iguales para nadie.

Ve en paz, Campeón

Ve en paz, Campeón

La vida de mi primo Cuqui fue el epicentro de mi tarde, en donde los presentes en su funeral nos pasamos un largo tiempo recordando anécdotas, frases y momentos que vivimos junto a él. Imaginando su risa prodigiosa y sus abrazos cálidos y frondosos como era él mismo. Amigos y familiares hablaron en el acto de sepultura pero yo no me atreví a decir palabra. No iba a poder porque hasta redactando mis pensamientos se me ahogaba el recuerdo. No sé cuántos de ustedes tienen un Cuqui en sus familias, pero quizás gente como mi primo deberían convertirse en una medida de felicidad. Un número de 0 a 1 donde el 1 perfecto se llame “cuqui” y que pudiésemos determinar cuánta risa y alegría hay en un hogar calculando cuántos cuqui tiene.

Hace unos meses escribí una limonada sobre un hombre que admiré mucho, aunque no era familia mía. Recordaba su vida mencionando que había dejado muchas hondas huellas y eso mismo pienso de mi primo. Hoy, al ver el desfile de historias, y la manera tan diversa y amplia en la que la bonhomía de mi primo tocó a tanta gente, recordé la analogía de las huellas. Copio unas líneas de aquél escrito que aplican perfectamente a Frank Sánchez Batlle, el inolvidable “Trukis”.


Si has sido una persona de bien, al final de tu caminar sobre este planeta cuando la muerte te visite y fijes residencia permanente en algún cementerio, probablemente le dolerás a alguien. A tu familia inmediata, a tus compañeros del diario vivir y quizás hasta a esos amigos que no veías hacía muchos años. Si es así, felicidades, has dejado huellas.

Naturalmente, no todos dejaremos las mismas huellas. Hay intensidades en esto, como en todo. Y también hay volumen, como también en todo. Las huellas importan por su profundidad, que mientras más hondas más durarán; pero importan también por su cantidad pues mientras más logremos dejar, más personas podrán verlas y quizás seguirlas.

De eso se trata, quizás, la vida: de dejar hondas y numerosas huellas. Lo mejor es que no necesitas ser una “persona importante” como una figura pública, un gran inventor o un científico destacado. Dejar huellas está al alcance de todos.


Las muchas hondas huellas de Cuqui están ahí, visibles y acogedoras, y sobre ella sé que sus tres hijos, sus nietos y su eterna compañera, disfrutarán caminar. Ve en paz, campeón.

Estén presentes, siempre

Yo pensando en la madrugada… La paternidad se trata de acompañar, de dar tiempo, de estar presentes. Muchos de nosotros nos hemos divorciado y con ello hemos perdido muchísimo tiempo con nuestros hijos (ellos suelen ser quienes más sufren una separación). Sin embargo, es bueno recordar que nada sustituye la presencia, que no hay reemplazo para el abrazo en persona, para la caricia orgullosa, o para la simple compañía “just because”.

No nos engañemos, pocas cosas son más fáciles que encontrar una excusa. Por eso, hay que esforzarse en crear las condiciones y sacar el tiempo de dónde no hay para hacer que estemos presentes. En mi caso, a raíz de terminar mi primer matrimonio, indudablemente me perdí una cantidad importante de momentos con mi primera hija Vielka, que nunca podré resarcir. Por eso atesoro tanto cada oportunidad de estar con ella. Y en cualquier ocasión que esté compartiendo con Isabella (que la disfruto diariamente), siempre termino pensando también en Vielka. Hay que estar presentes, siempre.

Hace poco fui con Isabella a un espectáculo infantil en el que yo pasé muchas incomodidades y penurias pero mi niña pequeña estaba feliz. Al final del show, el Capitán Topa dijo las palabras que necesitaba escuchar: “Padres, madres, abuelos, atesoren estos momentos, estos recuerdos, estas memorias, porque lo más importante es que ustedes están presentes en ellas y sus pequeños siempre recordarán que estuvieron con ellos”.

Estén presentes. Siempre.

Esta viñeta está en inglés en el sitio original. La he traducido con afán de llevarla a mis lectores. La autoría es de Lunarbaboon.com.

Cuando tus hijos recuerden

Cuando tus hijos recuerden

Llegó el día del eclipse: ¡No lo mires a ojo pelao!

Por espacio de varios meses he hablado y dado lata con el tema del eclipse total de sol que sucederá hoy. Me resulta imposible ocultar mi entusiasmo y máxime en esta ocasión en donde por fin logré alinear los planetas (pun intended) para viajar a la zona de totalidad e intentar ver mi primer eclipse total en persona. A estas horas, debería estar en Triple Creek Park, en un evento que reunirá a más de 10 mil personas, organizado por la pequeña ciudad de Gallatin, TN. Si el clima lo permite y tengo señal móvil, estaré publicando fotos, vídeos cortos y probabemente un 360 de la Totalidad en mis redes sociales (Twitter, Facebook e Instagram).

Pero ¿qué de mis lectores en República Dominicana? El eclipse en mi país solo se verá parcialmente. ¿Deben motivarse a verlo? ¿Y cómo lo harían? A solo horas de que la luna empiece a cubrir el sol hasta un 74% visto desde mi país, es necesario insistir, recordar, recalcar enfáticamente que este evento tiene un lado oscuro (y no me refiero al disco solar que quedará eclipsado): El peligro de mirar al sol.

No juegues con tu vista

El sol es una potente estrella. Comparada con otros inmensos soles del universo es una estrella pequeña, pero es no significa que nuestro sol sea poca cosa. El sol es potente, y es una de las principales razones por las que la vida es posible en este planeta. Pero no olvides que mirar el sol es PELIGROSO.

Es necesario enfatizar el ALTO RIESGO que reviste fijar la vista en nuestra estrella. Las retinas no tienen nervios, por lo que mirar la luz solar no duele, pero SIEMPRE causa daños irreparables y lamentables. Por curioso que sea un eclipse, y por grande que sea tu deseo de salir al parqueo de tu trabajo o al patio de tu casa para mirar al sol, NO LO HAGAS a ojo pelao.

Advertencia

Advertencia

Bastaría mirar al sol por unos pocos segundos para dañar irrevocable y permanentemente las retinas y provocar ceguera y lesiones que jamás podrán ser reparadas. ¿Estás dispuesto a dejar de ver PARA SIEMPRE a tus hijos, a tus padres, a tu pareja y amigos, dejar de ver los juegos de pelota, nunca volver a ver una película, nunca más volver a manejar ni poder mirar tu móvil para hacer una llamada… con tal de ver el sol semicubierto por la luna? ¡Espero que no!

Y si ya tienes claro que no quieres dañarte la vista, ¿estás pensando en fotografiar el eclipse con tu móvil o con una cámara convencional? ¿O usar un telescopio para verlo indirectamente? No lo hagas tampoco. Sin los filtros solares apropiados, la intensa luz puede dañar los sensores de esos aparatos y volverlos inservibles.

Si quieres leer un poco de personas que no usaron protección para ver el sol durante un eclipse, este enlace te dará luz (de nuevo, pun intended). Y si aún quieres más pruebas, lee acá. Y acá.

Durante unas semanas Henry Hidalgo y yo estuvimos distribuyendo gafas solares gratuitas donadas por Charlie Bates Solar Astronomy Project y la Sociedad Astronómica Dominicana. Si eres de los que obtuvieron sus gafas y no las has maltratado, ¡felicidades! Podrás ver el eclipse parcial cómodamente desde donde te encuentres. Aprovecha y comparte las gafas con otras personas y edúcalas para que sepan más del fenómeno.

Pero si no tienes esas gafas, NO INVENTES.

En resumen: Si a esta fecha no has conseguido el equipo específico y certificado para ver el eclipse, NO intentes verlo. Estas son algunas maneras seguras de disfrutar el espectáculo.

Maneras de ver el eclipse de sol de manera segura

La mejor manera de disfrutar y apreciar este fenómeno en Santo Domingo es yendo hoy lunes 21 al Museo de Historia Natural a partir de la 1 de la tarde. La Sociedad Astronómica Dominicana (Astrodom) ha organizado un evento gratuito y abierto a todo público, para la Observación Segura del Eclipse 2017. Enlace: https://www.facebook.com/events/1385548164897972/

En dicho evento, Astrodom ofrecerá gafas solares certificadas gratis a todos los asistentes, y pondrá a la disposición de los interesados el uso de telescopios con protección solar para ver el eclipse con distintos enfoques. Los miembros de Astrodom estarán ofreciendo explicaciones pormenorizadas de todo lo que vaya sucediendo. Además, Astrodom hará livestreaming del eclipse desde los Estados Unidos, donde una veintena de sus miembros estará viendo el evento en persona.

Si no puedes ir al Museo de Historia Natural el lunes, la segunda mejor opción es seguir el desarrollo del eclipse desde tu móvil o computador. La NASA, todos los medios noticiosos y todas las redes sociales estarán haciendo livestreaming del eclipse desde diversos lugares en la zona de totalidad.

Diez enlaces para seguir el eclipse online

Streaming de la NASA  https://eclipse2017.nasa.gov/eclipse-live-stream

CNN http://edition.cnn.com/specials/vr/total-solar-eclipse-2017/

Stream.Live http://eclipse.stream.live

Slooh https://live.slooh.com

Twitter https://twitter.com/i/live/885053575251939328

Facebook Live de NatGeo https://www.facebook.com/natgeo/videos/10154920791288951/

Telemundo https://www.youtube.com/channel/UCRwA1NUcUnwsly35ikGhp0A

Univisión https://www.youtube.com/user/UnivisionNoticias

The Weather Channel http://youtube.com/weather

Science Channel https://www.sciencechannel.com/tv-shows/great-american-eclipse/

¡Espero que lo disfrutes!

#DataViz: How many eclipses will happen on your Birthday?

Note: This post was published originally in Spanish in this same blog. In an effort to ease enjoyment to English-speaking readers, I decided to translate it to my best ability into English. If there are grammar or lexicographical errors, please be kind to me.


I started my previous entry congratulating my friends Carolina Vólquez and Vicky Ledesma, as they (along with nearly 20 million other people around the globe) will have a birthday on August 21st. As most of you already know (and if you don’t, shame on you, shame! shame! shame!) in just six weeks we’ll experience a Total Solar Eclipse that will sweep the United Stated from coast to coast.

That got me thinking “how many solar eclipses had happened on my own birthday, May the 23rd?” One of the biggest advantages of astronomy is that we can go back and forth in time with extraordinary precision. Once you know the Moon and Earth orbits (and the position of the Sun), it only takes some number-crunching on those equations to determine facts that happened even when nobody was there to document them.

So I checked the immense and wonderful dataset Five Millennium Canon of Solar Eclipses: From -1999 to +3000, published by Fred Espenak and Jean Meeus for NASA. This resource offers a plain-text ASCII table that you can easily import into a data manager (you can use Excel, but bear in mind that it doesn’t play well with dates before the year 1900 or after year 2199).

This dataset contains detailed information on every single solar eclipse happening between 2000 BC and AD 3000 and they are exactly 11,898 eclipses! Here you have a summary of them all.

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Your Birthday Eclipses

So, I created a data visualization that focuses on your birthday date. Just choose your birthday month and day in the left-most upper boxes and the whole thing will update to show everything about that date. The map will show the exact point of “Greatest Duration” (the place where the eclipse lasted the longest). The right-most table will list every Total, Annular or Hybrid eclipse happening on that particular date, including a link to more detailed information at nasa.gov. Also, a breakdown of how many eclipses happened in each of the five millennium covered and a distribution per type.

You may select more than a month and more than a day, or none at all. Just keep in mind that the more ample the range, the more complex the visualization becomes. Also, at any time you may click in a bar in the millennium or the doughnut chart to focus on what you picked.

Would you please do me a favor? Share this post and show your friends your eclipses. I hope this could be a way to create awareness on astronomy and on our own planet. You may check the visualization on PowerBI clicking here (it’s in Spanish but you will get around easily).

Technical data

In five millennia you have about 1.8 million days. If in that lapse only 11,898 eclipses will occur, means that only on the 0.651% of those days some kind of solar eclipse happened. What about Total Solar Eclipses? Just 0.1737% of the days over five millennium will see one. And this doesn’t account that most of those will happen in rural zones or in the middle of the ocean. Do you see how total solar eclipses, while considered common, are actually quite rare?

We should also have a word or two about calendars. The calendar system we use nowadays, called Gregorian Calendar, has only a little over 400 years in use, as it was first introduced on October 1582. Not wanting to enter the very interesting factoids that differenciate the Gregorian from its predecesor, the Julian Calendar, we should still note that dates before October 1582 are not computed exactly the same in History books due to the discrepancy between the two systems.

And so, it’s time for an anecdote: Isaac Newton, undoubtedly one of the brightests brains ever, was born in England on January 4th, 1643. Nevertheless, that date was computed in the Julian Calendar, as England didn’t adopt the Gregorian Calendar until 1752. That’s why on December 25 of 2014, Neil deGrasse Tyson joked a little saying on his Twitter feed: “On this day [Chistmas] long ago, a child was born who, by age 30, would transform the world. Happy Birthday Isaac Newton b. Dec 25, 1642”. January 4, 1643 in Julian equals December 25, 1642 in Gregorian.

Apart from these small facts, we still face a problem. Neither the Gregorian nor the Julian calendars included the “Year Zero”, and so Year 1 of our time is preceded by Year 1 before this era. This is awkward for time computations, and so Astronomers and other scientists use a different notation: The years should be preceded by a plus or minus sign, depending if they are in this side of the “Common Era” or before it, and thus, this notation included a Year Zero. So, using this system, the year AD 500 is +500 (or simply 500), while the year 500 BC equals the Year -499 in astronomical calculations.

So, the Canon uses both calendars with the astronomical notation. For eclipses that happened before October 15, 1582, dates are in the Julian Calendar. The rest are expressed using the Gregorian Calendar. The last eclipse registered under the Julian calendar was a Total, on June 20, 1582, crossing China. The first one under Gregorian calendar happened on Christmas Day of the same year, passing just South of Indonesia.

My final words are simple: Get into science! As the great Carl Sagan once said, “Astronomy is a humbling and character-building experience”. I urge you to join your local science or astronomy groups. You will learn huge amounts of wonderful stuff!

¿Por qué el eclipse de agosto será especial? 

Una adivinanza cósmica: ¿Qué tienen en común el velocista Usain Bolt, Kim Cattrall (Samantha de Sex and the City), Sergey Brin (co-fundador de Google), Carrie-Anne Moss (Trinity de The Matrix) y mis amigas Carolina Vólquez y Vicky Ledesma? Que este año sus cumpleaños serán totalmente eclipsados.

Bolt, Cattrall, Brin y Moss

Estos panas van forzaos este año

Vaya, estoy exagerando… ¿o no? Permítanme explicar. Todas las personas que mencioné (y cerca de 20 millones de habitantes alrededor del mundo) comparten la misma fecha de cumpleaños: 21 de agosto. Sin embargo, este año sus natalicios tendrán que competir con un evento formidable que sin dudas acaparará las conversaciones en todo el mundo y que tendrá por testigos a millones de personas: un extraordinario eclipse total de sol.

Diagrama explicativo de un eclipse total de sol (objetos NO a escala)

Diagrama explicativo de un eclipse total de sol (objetos NO a escala)

Ok, sí. Estoy exagerando, pero deben perdonarme: Si el clima no me daña la jugada, ¡yo estaré bajo la sombra de la luna! Por cierto… quizás sea buena idea felicitar por adelantado a Carolina y Vicky, pues no creo que me acuerde de ellas ese día. ¡Felicidades, chicas!

Es cierto que los eclipses son eventos muy comunes (cada año ocurren al menos cuatro, dos de luna y dos de sol) pero la mayoría de las veces son “apenas” eclipses parciales. Por supuesto, cualquier eclipse reviste interés científico, pero la joya del catálogo es el eclipse total de sol. Los científicos suelen decir que ver un eclipse total de sol es el más grandioso espectáculo de nuestro planeta.

Y esto es curioso, por decir lo menos. La naturaleza se manifiesta de muchas sobrecogedoras maneras; a veces como un furioso huracán, otras como un devastador terremoto, como un mar embravecido e impetuoso, o quizás como una inmensa erupción volcánica… sin embargo, el consenso de los entendidos es que un eclipse total de sol (un evento que no pone en riesgo la vida de nadie, que es silencioso, de corta duración y que normalmente solo un puñado de personas puede contemplar) trae consigo la más profunda carga emocional y una intensa espiritualidad. Todas las personas que han presenciado un eclipse total de sol juran que no podrán olvidarlo jamás.

Cada eclipse total de sol es una oportunidad única, pero si todos “se parecen”, ¿por qué entonces este es tan especial? Les presento algunas razones que colocan al “Gran Eclipse Americano” en un exclusivo sitial:

Será el eclipse total más visto de la historia

Ya he dicho que los eclipses son eventos comunes. En promedio, cada 18 meses en algún lugar del mundo ocurre un eclipse total de sol. Sin embargo, dada su brevedad y el reducido tamaño de la zona que lo experimenta, la mayoría de los eclipses de sol suceden en el océano o en zonas rurales o poco habitadas.

El eclipse del 21 de agosto tiene la peculiaridad de que sucederá mayormente en tierra firme, y la franja de totalidad atravesará exclusivamente los Estados Unidos de costa a costa (algo que no sucedía desde 1918). La sombra de la luna tendrá un diámetro de unos 100 kilómetros y pasará por más de 10 estados desde Oregon en la costa del Pacífico hasta Carolina del Sur en la costa atlántica, una distancia aproximada de 2,430 kilómetros.

El trayecto del Eclipse

El trayecto del Eclipse

Se estima que 12.2 millones de personas viven directamente en la franja que será cubierta por la sombra de la luna, y cerca de 90 millones están a menos de 300 kilómetros manejando hasta ella. Si solo un 10% de ese grupo decide ir a la franja de totalidad, no cabe duda de que la población habitual de la misma estaría cerca de duplicarse. Este análisis prevé un escenario más pesimista con un máximo de 7.4 millones de personas trasladándose a la zona de totalidad, pero hay razones para apostar a que la cifra superará con creces los 25 millones de videntes.

Y aunque 25 millones no es mucho para reclamar el título de “Eclipse más visto de la historia” especialmente si se piensa que India y China han visto eclipses totales en zonas que son más pobladas, hasta ahora no he encontrado datos fiables que invaliden mi parecer.

TSE+EEUU+RRSS = TT

Esa “ecuación” se lee Eclipse total solar más Estados Unidos más redes sociales equivale a Trending Topic.

Si algo podemos asegurar desde ya, es que días antes, días después y sobre todo el 21 de agosto, el eclipse será “trending topic” mundial, en todas las redes sociales. Cientos de miles de personas estarán haciendo fotos y “time-lapses” del evento y sin dudas las compartirán en sus redes sociales. Si eres de las personas que se harta de que la gente hable de un solo tema, te convendrá tomar vacaciones de Internet en esos días.

Y tratándose de un eclipse tan singular, no va a importar dónde te encuentres en el mundo. Todos los medios noticiosos de los Estados Unidos y buena parte del planeta estarán cubriendo este evento. Todas las celebridades, figuras públicas y gente común querrá compartir su visión del eclipse.

Desde que la sombra de la luna toque Oregon, hasta que deje tierra firme en Carolina del Sur, las redes sociales se mantendrán en ebullición sobre el eclipse. Este será, sin dudas, el evento astronómico con más “rating” de la historia de la humanidad hasta la fecha.

Representará un inmenso reto logístico

Imagina que tu automóvil tiene capacidad para cinco personas y vas a una fiesta con cuatro amistades. En medio de la celebración, cada uno de ustedes se hace amigo de una chica. Pero como es normal, cada chica anda con una amiga. Por alguna razón, nadie puede llamar taxis y todos deben irse juntos. ¿Cómo podrás introducir 15 personas en tu auto?

El gentío está asegurado

El gentío está asegurado

Ahora imagina lo que pasará durante el eclipse cuando la población habitual de las ciudades en la franja de totalidad vea llegar una oleada de forasteros… Al día de hoy ya todos los hoteles están copados y las pocas habitaciones disponibles tienen precios exorbitantes. Sin dudas los sitios de comida estarán permanentemente abarrotados. Los hospitales podrían saturarse. Los servicios sanitarios podrían colapsar. Las calles estarán insoportables. Las emergencias policiales, de incendios, de salud sin dudas se multiplicarán. Ya se advierte que las zonas urbanas dentro de la zona de totalidad, en especial Nashville, TN y Columbia, SC, podrían triplicar su población habitual y se prevé que el 21 de agosto romperá todos los registros como el día de peores congestionamientos de tránsito ever.

La mamacita de todos los tapones

La mamacita de todos los tapones

Por supuesto, casi todas las ciudades dentro de la zona de totalidad han estado preparándose desde hace años para el 21 de agosto. Existen comisiones federales y estatales trabajando contrarreloj para garantizar la seguridad de residentes y visitantes. Hay decenas de locaciones que están organizando eventos en parques a fin de concentrar la mayor cantidad de personas en lugares seguros. Con todo, queda por ver si el día marchará sin contratiempos.

La legión de “cazadores de eclipses” que viaja desde cualquier lugar del mundo (incluso desde la República Dominicana) para colocarse bajo la sombra de la luna tendrá muchísima “competencia” esta vez.

Iniciará la “temporada de eclipses en América”

Con el venidero eclipse, inicia un período de bonanza en el continente americano en lo relacionado con eclipses totales de sol. Luego de agosto, en julio de 2019 y diciembre de 2020, Chile y Argentina serán testigos de sendos eclipses totales de sol. Y en abril de 2024 (en apenas 7 años), México, Estados Unidos y Canadá estarán en la franja de totalidad de otro eclipse total.

Excelentes oportunidades para "eclipse gazers" en América

Excelentes oportunidades para “eclipse gazers” en América

Además de estos, en diciembre de 2021, si soportas bien el frío, podrías ir a la Antártida o viajar en abril del 2023 al noroeste de Australia, Indonesia o Papua Nueva Guinea para ver el espectáculo. Sin embargo, a menos que seas un verdadero cazador de eclipses, las oportunidades más cómodas están en nuestro continente.

¿Y qué de la República Dominicana?

El eclipse de agosto será visible en nuestro país, pero solo de forma parcial. La Sociedad Astronómica Dominicana estará dando seguimiento al eclipse y tendrá a disposición de los interesados un espacio idóneo y gafas certificadas para observar con seguridad el eclipse parcial. Para más información, puedes unirte al grupo de Facebook de Astrodom.

Diagrama de cómo se verá el eclipse en República Dominicana

Diagrama de cómo se verá el eclipse en República Dominicana, usando la web app NASA’s Eyes (clic)

Es necesario INSISTIR en que mirar al sol sin la debida protección es altamente peligroso para la vista, y eso incluye un eclipse parcial. El 21 de agosto, a partir de las 2 de la tarde, la luna empezará a opacar al sol, hasta alcanzar su punto máximo a las 3:29 de la tarde, cuando el disco solar estará cubierto en unas tres cuartas partes.

Más información

Una necesaria recomendación es evitar sitios que difunden informaciones alejadas de la ciencia formal que hay detrás del eclipse. A medida que se acerca la fecha, han florecido páginas, canales de Youtube y cuentas de redes sociales que se dedican a esparcir fábulas astrológicas, a “interpretar señales religiosas” a partir de este eclipse y a engatusar aquellos que desconocen el trasfondo científico y para ello utilizan el miedo, la mentira y los más burdos y absurdos argumentos. POR FAVOR, EVITE DARLE TRÁFICO A ESOS PELAFUSTANES.

Las principales, más amplias, confiables y pormenorizadas fuentes de información sobre este eclipse y sobre todo lo que se relaciona con el cosmos son las agencias de divulgación científica. Estos enlaces son de valor:

Recursos de lectura

Aplicaciones y programas

  • NASA’s Eyes, una app con la que podemos simular el eclipse desde cualquier lugar del mundo.
  • Stellarium, aplicación de código abierto para la exploración astronómica (altamente recomendada).
  • Trayectorias de eclipses usando Google Maps, por Xavier M. Jubier.

Livestream del eclipse

  • Livestream de NASA. El 21 de agosto, NASA mostrará desde distintos lugares cómo va pasando el eclipse.

Fui a orinai

Nací el jueves 23 de mayo de 1968, hace hoy 49 años. Sí, fui a orinai, y de cumpleaños te pido un regalo muy valioso (pero fácil de regalar).

Algunos de mis “23 de mayo”

El primer cumpleaños del que guardo alguna memoria fue mi cuarto, y lo que recuerdo es que mi madre estaba atendiendo un carajito nuevo que era mi hermano. En mis cinco años le di un beso a una prima mía y alguien hizo una foto de ese momento. A los siete años pensé que cuando cumpliera 10 ya sería un “niño grande” porque mi edad tendría dos dígitos. A los 12 años no quería cumplir 13 por aquello de la “mala suerte” pero en ese año creo que ni gripe me dio.

Por primera vez me sentí incómodo de ser el centro de atención cuando llegué a los 15 años. En 1986 cumplí 18 años y mi mayor frustración fue no poder votar en aquellas elecciones por escasos siete días. En ese cumpleaños mi madre oronda me dio un vaso de cerveza sin saber que hacía tiempo la había probado con mi tío Lope. Celebré mis 20 años casi sin querer en aquella heladería que quedaba en la Lope de Vega donde hoy está el Banco Santa Cruz (Gelato o Italianíssima, no recuerdo el nombre).

Mis 22 años me llegaron manejando el primer automóvil que compré con el fruto de mi trabajo, mi viejo Volky alemán fabricado en 1968, el mismo año de mi nacimiento (tiempo después, el azaroso de Arjona me dañaría el chiste). Recibí los 25 años en Las Terrenas, donde recuerdo que celebré muchos cumpleaños propios y ajenos, pero esa vez yo andaba solo.

Hace 20 años que celebré mi último cumpleaños soltero, pues en diciembre de 1997 me casaría por primera vez. Hace 16 fue mi último cumpleaños sin descendencia, pues en diciembre de 2001 nació mi primera princesa. En 2003, de nuevo en la “agencia libre”, vi llegar mis 35 años sumergido en un abismo financiero que me dejó la crisis económica de ese año. Pero si pensaba que ese año había tenido un cumpleaños chuipi, el año siguiente fue hasta la fecha mi natalicio más triste.

La primera vez que tuve una fiesta sorpresa fue a mis 38 años, maquinada por mi entonces novia y con la complicidad de una caterva de amigos que se vistieron de naranja y yo ni así me la llevé (en esa época muchos me conocían como “El Mamey” por mi nick en los foros de béisbol). Mis 39 los pasé acompañado de extraños en una loma de Jamao, pues en 2007 trabajé con International Student Volunteers como líder de proyecto.

Para mis 40 años, el color fue el verde limón y ese mismo día hace nueve años inauguré mi cuarto blog, el que ahora leen (así que mis 40 Limones también cumplen años hoy). En mis 44 años tuve otra sorpresa cuando mi madre y mi hija “me asaltaron” en mi oficina con una caterva de picaderas y un bizcocho, del cual seguramente Milca Peguero aún se acuerda. Para los 45 años de nuevo me contaba en el número de los casados con la que ahora me aguanta y los 46 llegaron con mi segunda princesa en brazos.

Y así, con alegrías más, y tristezas menos, llegamos a hoy. 49 años desde aquella noche en el “modernísimo” Centro Médico UCE en que empecé a fuñir la paciencia. Me gustaría pensar que aún no he llegado a la mitad de mi vida, pero no sé si tenga tanta suerte (o mi descendencia tanta mala suerte) de verme fuñendo el parto con más de 98 calendarios encima.

Si quieres felicitarme

Te la pongo bien fácil: Regálame un post de tu autoría, o un enlace de algún contenido que pienses que me puede gustar (fotos, vídeos, canciones, artículos…). Si te faltan ideas sobre mis temas favoritos, piensa en ciencia, astronomía, historia, redes sociales, curiosidades, matemáticas, ciencia de datos y cosas así. Pero si lo que te sale es compartirme la canción de Wellinton El Campeón, igual lo voy a apreciar (dizque).

Fui a orinai

Cuenta la leyenda que un cibaeño viajó por primera vez a Nueva York sin saber una palabra de inglés. Como todos, él tenía un primo en la gran urbe, cibaeño también, al que llamaban “el Mocho” y que trabajaba como dependiente en una tienda de electrodomésticos. Hasta allá fue el cibaeño a visitarle.

—Ei pipo, primo, pero Nuebayoi sí e’ lindo. ¡Cuánta vaina grandoooota! ¿Cómo le vade, primo?

—Bien pai tiempo, primo, aquí echando ei forro. –le contestó el casi-gringo con todo el acento “dei sitio” mientras acotejaba una nevera– Primo, mire, yo sé que ujté no epika inglé, pero vea, tengo que di de un pronto ai baño que me toy orinando. Hágame ei favoi, primo, no se ponga a hablai con naiden, que yo vengo ahora.

—Vaye primo, yo lo aguanto aquí. –le respondió el recién llegado.

Y así se fue el hombre apurado a la trastienda mientras el cibaeño con todos sus cadillos miraba tantas cosas en los pasillos. En seguida, un gringo entró y mirando un televisor LED de 50 pulgadas le preguntó al hombre:

—How much?

Y el infeliz entendió que preguntaba por su primo el Mocho, por lo que le respondió con la sinceridad que caracteriza al inocente:

—Forinai.

—Forty-nine? –replicó el gringo, entre incrédulo y fascinado.

—Sí, forinai, forinai.

El gringo gustoso le dio 49 dólares, cargó con su televisor y antes de que el cibaeño entendiera nada, otro cliente le preguntó por una computadora portátil de último modelo.

—How much?

—Forinai. –dijo el hombre contento de que su primo fuera tan famoso. El nuevo cliente también le dio 49 dólares y se llevó la flamante laptop. En eso, un latino se le acerca y le pregunta:

—A todos tú le dices “forty-nine”. ¿Tú estás seguro de eso? ¿Dónde ‘tá el Mocho?

Y el cibaeño encogiéndose de brazos de responde:

—Bueno, vea, pai tiempo que tiene que se fue a orinai, pa mí que también fue a c*gai, ve?

Lo que nos deja Delcy

A la hora que esta limonada ha sido publicada, en el día de ayer iniciaba un drama multifacético que tuvo como balance la muerte de una mujer que salió de su casa a trabajar sin saber que ya no regresaría. Delcy Miguelina Yapor es descrita con las mejores prendas morales que corresponden a una persona familiar, espiritual, servicial. Alguien que hacía que este mundo fuera mejor gracias a su existencia.

Aunque no conocí a Delcy, su muerte me duele de muchas maneras: por innecesaria, por evitable, por prevenible, por injusta, por inútil. Toda muerte duele a alguien, y me imagino que la noche que acaba de pasar ha sido horrible para su esposo, para sus hijos, para su familia, para su comunidad. La muerte es segura para todos, pero… ¿morir así? ¿morir mientras dos menores (que pudieran haber sido hijos nuestros) la acompañaban? ¿morir a causa de una bala disparada con otra intención? ¿morir porque alguien quiso vengar el atraco de una cartera? ¿morir mientras dos azarosos huían en vía contraria, quizás contentos de que el tiro no se les pegó a ellos? No, morir así no es una muerte que quepa en la cabeza de nadie.

Y a pesar de lo terriblemente triste del desenlace de la vida de Delcy, pienso que hay algunas enseñanzas en lo sucedido. De manera respetuosa ante el dolor de su familia, quisiera exponer lo que creo que nos deja Delcy con este abrumador hecho.

La vida es un ratito

Supuestamente lo sabemos, pero solemos vivir nuestras vidas de espaldas a esa realidad. Nos pensamos fuertes, sanos, casi eternos, sin darnos cuenta de que vivimos al borde de un precipicio. Ayer cuando Delcy encendió su vehículo, nadie pudo prever lo que pasaría momentos después. De ahí la importancia de vivir con la menor cantidad de “deudas emocionales”. Que no falte brindarle amor a los cercanos, ayudar a quien lo necesite, trabajar honestamente. Cualquier día puede ser nuestro último amanecer.

Estoy seguro de que Delcy no tuvo la muerte que deseaba ni la que nadie cercano a ella esperaba. Ni en forma ni en tiempo ni en circunstancias. Sin embargo, hace 24 horas que no está entre nosotros.

Heroísmo en la muerte

Estoy bastante seguro de que Delcy no tuvo mucho tiempo de reaccionar ante lo que sucedía, pero a pesar de todo, reaccionó correctamente. En los vídeos de la cámara de seguridad de un residencial cercano se percibe claramente cuando ella detiene el minibús, habiendo sido baleada. Quizás fue un acto reflejo de su parte, pero para mí eso fue su último acto heróico. Si mantenía el pie en el acelerador, o si perdía el control del vehículo, sin dudas el asunto pudo haber sido mucho peor.

Si aún no han visto el vídeo al que hago referencia, pueden consultarlo aquí.

La justicia no es justa

Cualquiera de nosotros seguramente afirmaría que Delcy murió a consecuencia de la delincuencia que nos arropa. Y tiene sentido pensar así, pues si los azarosos no hubieran sustraído la cartera a otra persona, ni se hubieran dado a la fuga, el exraso Franklin Padilla no habría disparado su arma.

Sin embargo, para el sistema judicial, las cosas no son así. No sé mucho de leyes, pero sé que si los atracadores de Evaristo Morales llegan a ser atrapados (y no los matan en un “intercambio de disparos”), a la hora de ser juzgados, la muerte de Delcy no formará parte de su expediente. Ellos no la mataron ni la atracaron. Probablemente ni siquiera se enteraron de que uno de los disparos la había alcanzado. Para el sistema judicial, ellos no tienen ninguna responsabilidad con esa muerte.

La persona que debe responder por la muerte de Delcy Yapor es Franklin Padilla Núñez, quien ya ha confesado que disparó su arma con intención de detener a los atracadores. Franklin Padilla, según lo poco que sé del Código Procesal Penal, podría ver cárcel por homicidio involuntario. Franklin Padilla, quien actuó con el interés de detener a dos asaltantes, quien intentó vengar un atraco menor, podría ser quien más sufra el peso de las leyes.

Si los atracadores son detenidos y juzgados, la pena máxima podría ser “una chambra” en comparación que el daño que desencadenó su “hazaña”.

Paremos la “eyaculación precoz” de desinformación

Me perdonan el término “sexual” en un tema muy serio, pero no encuentro nada más exacto. Desde que empezó a regarse la noticia del incidente en Evaristo Morales la cantidad de versiones que surgieron me aturdió. Se dijo que la señora discutió con “un motorista” porque ella le reclamó ir en contravía en la Francisco Prats Ramírez. Luego se dijo que la asaltaron y le dispararon. Más tarde, que le dispararon pero no fue que la asaltaron. Se dijo que su cuerpo había recibido tres disparos. Hubo gente que llegó a decir que la señora estaba embarazada. ¡Coño! ¿Esas son formas de ganar tráfico, likes, retuits y subir tu estúpido “Klout”? Maldita sea esa práctica.

Al final, la historia fue muy distinta, pero en las primeras horas, la cantidad de fábulas que se difundieron en las redes sociales, y de las que se hicieron eco algunos periodistas, fue dañina. La gente tiene que aprender que escuchar o leer cosas en las redes sociales no tiene absolutamente ninguna garantía de veracidad –ni siquiera cuando quien escribe es un reportero o periodista–. La razón es simple: Los hechos no se han asentado y hay mucha confusión. Por lo tanto, hay que tener mucho, extremo y especial cuidado cuando se va a difundir una información de un hecho confuso y no esclarecido.

Más aún, la cantidad de “expertos en balística”, “conducta delincuencial” y análisis de vídeos cuadro-por-cuadro que vi hoy es espeluznante. Todos en aire acondicionado y lejos del lugar de los hechos. ¡No jodan! Ese afán de “dar la primicia” y de lograr ser el primero que dijo tal cosa es una maldita traba a la verdadera información. Hacemos bien en verificar, volver a verificar y verificar las fuentes que verificamos. Se pierde más tiempo, pero se gana más credibilidad.

Déjenle los héroes a Marvel y DC Comics

Tampoco conozco a Franklin Padilla Núñez pero simpatizo mucho con él. Obviamente no por haber cegado la vida de Delcy, sino porque, aunque no conozco sus motivaciones, se adivinan fácilmente. Franklin, así como yo, está hastiado de la delincuencia. Harto de trabajar para que un maldito culo cagao se le ocurra apropiarse de lo ajeno. Le toca estar cerca de un atraco, ve huir a dos azarosos (asumo que fue testigo del delito) y tiene un arma a mano. No hay que ser genios para saber que el instinto actúa muy rápidamente. Yo no porto armas de fuego, pero si llegara a hacerlo y me viera en una situación como la que tuvo Franklin Padilla, apostaría que también halaría el gatillo.

Ser héroe no es algo que cualquiera de nosotros querría ser. El heroísmo implica riesgo y peligro, reflejos rápidos y mucho juicio. Se requiere mucho entrenamiento para manejar situaciones de alto peligro y saber actuar apropiadamente. Por eso, no dudo que la intención de Padilla haya sido aplaudible. Pero…

Todo por una cartera

Ninguna vida tiene precio, pero ayer la de Delcy Miguelina Yapor fue truncada por el “fantástico” valor de una cartera. No importa cuánto fuera el botín de los maleantes, estoy seguro de que nadie (ni los mismos atracadores, me atrevería a apostar) arriesgaría su vida por hacerse de una cartera de la que ni siquiera sabe su contenido.

Peor aún, el exraso Padilla, actuando probablemente bajo instinto y adrenalina, hizo uso del arma que portaba y realizó varios disparos. ¿Por una cartera? ¿Realmente vale la pena dispararle a asaltantes en movimiento para intentar recuperar una cartera?

También por una cartera, Kaisha Patricia Requena perdió la vida hace casi ocho años. Esto debería ser una alerta para nosotros también. Los atracadores salen a la calle dispuestos a delinquir, y están preparados para tomarse el riesgo de que los maten en ello. Tienen la ventaja de la preparación previa y del factor sorpresa, además que probablemente también anden armados. ¿Qué puede contener una cartera, un bulto o un vehículo que valga el riesgo de morir?

Ciudadanía armada

No les niego que me ha atraido siempre la ley del karma. Aquello de que “el que la hace, la paga” me parece no solo justo sino aplaudible. Pero me parece preocupante que la ciudadanía se empeñe en conseguir armas “para defenderse de la delincuencia”. Es cierto que las veces que me han robado he deseado que a los atracadores se los lleve una OMSA que se detenga en el Hipódromo, pero de ahí a que cada cual se busque “un jierro” para que lo libre de todo mal, se me antoja que es la antesala de muchos casos como el de Delcy.

El exraso Padilla fue militar, tuvo entrenamiento especializado para manipular armas de fuego, y sin embargo, ayer acabó con una vida, accidentalmente. ¿Qué garantías tenemos de que tú vas a saber usar una Glock para enfrentar a un delincuente? Peor aún, ¿qué seguridad tenemos de que ante cualquier pendejaíta, un choque de tu auto, un pleito jugando baloncesto, un cuerno que te peguen o una depresión que te de, no vas a sacar tu arma y usarla para hacer daño a alguien o a ti mismo? ¿Así se solucionará la delincuencia?

…¿O no será la manera más rápida de aumentar los crímenes?

“¡COÑO, BASTA YA!”

Sin embargo, nos sentimos indefensos ante la delincuencia. Profundamente desprotegidos. Y muertes como la de Delcy provoca un aluvión de descontento, desesperanza e impotencia que no es fácil de expresar o contener. Este ciudadano, que conocía a Delcy y a su esposo, lo dijo con bastante elocuencia.

¡Coño, Basta ya!

¡Coño, Basta ya!

Ciudad segura my ass

Es difícil no sonar “comemierda” con esto pero la muerte de Delcy y el atraco que la provocó no sucedieron en un “barrio caliente”, ni en un sector lleno de droga, delincuencia o prostitución. No, ello sucedió en Evaristo Morales, un sector tipificado comúnmente como clase media alta. Un sector patrullado continuamente. Un sector donde casi todos los edificios y negocios tienen vigilantes y cámaras de seguridad. Y aún así, allí fueron esos malditos a robar una pendeja cartera.

Para las autoridades, esto es “percepción”, pero para cualquiera que sepa dos cheles estadística y conozca la famosa campana de Gauss, sabe que cuando los casos extremos empiezan a “salirse de la normalidad”, la distribución deja de ser uniforme y hay motivos para revisar causales.

Una simple campana de Gauss

Una simple campana de Gauss

Es cierto que la mayoría de los crímenes suceden en “barrios calientes” (en la campana de ejemplo, el 68% de los casos), pero con todo y eso la cantidad de atracos en sectores “en lo claro” hace mucho tiempo que dejó de ser algo poco común para convertirse en “un asunto de diario” (los márgenes a ambos lados de la campana).

¿Hace falta un científico nuclear para entender que ello se debe a la ineficacia de las autoridades para mantener bajo control a los delincuentes? Y con “autoridades” me refiero a mucho más que solamente la Policía Nacional, ya que por mucho que ellos detengan malhechores (que no se caracterizan por ello, sin dudas) no me extrañaría que los pocos que detienen tengan un grupo de Whatsapp con los fiscales y alguaciles donde se anuncian “loco, me agarraron en Gascue, ve pidiéndome un frikitaki que voy para Ciudad Nueva en 10”. El Código Procesal Penal, y las autoridades encargadas de ejercerlo, solo le pasan la mano a los delincuentes y les dicen con tono condescendiente “men, pórtate bien, ombe, ¿quieres?”. Así no se va a avanzar.

Las otras Delcys

A nosotros, los clasemedia que tenemos Internet y redes sociales sin dudas Delcy nos suena cercana. De verdad que para mí es una persona que pudo estar en mi círculo de amigos, pero no lo era. Arriba mencioné la campana de Gauss y deliberadamente tipifiqué el caso de Delcy (y el de Kaisha Requena) como outliers que se hacen cada vez más frecuentes. Eso debería preocupar, pero no significa que los numerosos casos parecidos o hasta peores que suceden en esos “barrios calientes” (los que componen el grueso de la campana) no deban ser atendidos. De hecho, creo que la única manera de actuar correctamente contra la delincuencia es atacando el mal donde más está diseminado.

Como Delcy muchas otras personas pierden la vida en asaltos diariamente. No llegan a ser trending topic porque no son “de los nuestros” pero mierda… son vidas que también merecen ayuda, atención, protección y que las autoridades actúen de verdad. Con todo el respeto a la familia de Delcy, pero cuando una mujer es asesinada en Guajimía o La Ciénaga, también deja huérfanos y también le duele a alguien. Y en esos barrios esas cosas pasan por mucho menos que una cartera. Just Saying.

Y como si hiciera falta que mis palabras fueran confirmadas, menos de 24 horas después de la muerte de Delcy Yapor, otra mujer murió, fruto de un asalto por una cartera, en Villa Consuelo. ¿Cuántas Jaqueline de la Cruz más faltan para que realmente haya acción?

Esta Delcy

No conocí a Delcy Yapor, pero me duele su muerte como si hubiera sido una de mis amigas. Y conozco a muchas mujeres que podrían asemejarse a ella, muchas que pudieron haber muerto ayer en ese incidente. Mi madre, que con 75 años a cuestas aún se afana en cuidar a todos y estar pendiente de todos los detalles. Mi suegra, mujer de delicado trato y amor amplio y que, casualmente, vive a unos pasos de donde Delcy cayó abatida. Absolutamente todas mis tías, mis comadres, y prácticamente todas mis amigas, compañeras de trabajo o de estudios, mujeres que se fajan a levantar familia a pesar de todo, porque asumen la vida con esa entereza que no abunda tanto. Cualquiera de ellas pudo haber estado circulando en la Francisco Prats Ramírez a las 7 de la mañana y encontrar pendejamente su muerte.

Los familiares y amigos de esta mujer, protagonista inconsulta de una tragedia de muchas aristas, harían bien en mantener su memoria presente en sus vidas. Yo, desde mi distancia, lloro con ustedes la muerte y aplaudo la vida de Delcy Miguelina Yapor.

Al mediodía del martes, la familia de Delcy Yapor dio una de las más hondas muestras de coraje, benevolencia y perdón, al extender un abrazo a la familia del hombre que accidentalmente mató a la señora. “Ellos también sufren” dijeron y yo no encuentro manera de sentir más admiración por su acto. Llamaron a la reflexión a todo el país, y aunque eso es correcto (es parte de lo que motiva mi limonada), creo que el llamado debió ser firme con exigir a las autoridades que deben la condescendencia con la delincuencia.

Mi aprecio a esa familia.

La luz que @madamesaga arroja sobre el #AcuerdoPGR

Odebrecht, la tristemente famosa constructora brasileña que se asemeja a un cáncer haciendo metástasis en los gobiernos de América Latina, aparentemente está “saliendo en coche” en nuestro singular país. Para la mayoría de los ciudadanos, las investigaciones sobre el caso que lleva la Procuraduría General de la República avanzan con una modorra que alienta más de una sospecha.

Sede de Odebrecht

Sede de Odebrecht

El pasado viernes supimos que el acuerdo al que llegó la Procuraduría con Odebrecht es “totalmente confidencial”, una frase que de inmediato me sonó a gato entre macuto. Como yo de leyes entiendo tan poca cosa, se me ocurrió preguntarle en Twitter a Laura Acosta, destacada abogada que en más de una ocasión ha sido pieza importante en el esclarecimiento de causas que lesionan al país.

La respuesta de la autodenominada “cigua” llegó al otro día, con más de 40 tuits en donde ella expresa sus opiniones sobre el #AcuerdoPGR con #Odebrecht. Una de las mejores virtudes de Laura es que es capaz de desmenuzar las tripas legales con las que cualquier lechuguino consigue marearnos y derrotarnos por cansancio. Los tuits de la Acosta, cuando menos, son legibles para casi cualquier mortal, incluido yo.

En resumen, lo que entendí de los tuits de Laura es que:

  1. El acuerdo entre la Procuraduría y Odebrecht no debe ser “totalmente confidencial”, al menos no en el largo plazo. Al tratarse de un caso que afecta nuestro patrimonio, el país merece estar informado, así sea en parte, de lo que ha pasado. Acosta aclara que no se puede entorpecer el proceso investigativo al revelar datos.
  2. A Laura Acosta le preocupa la terminología que se ha manejado con la cifra de 184 millones de dólares, así como el énfasis de llamar “adelanto” al primer desembolso hecho por la constructora.
  3. Cita que el Código Procesal Penal (CPP) establece que una cosa es la MULTA por determinar el delito de soborno (que es el duplo de la cantidad involucrada en el soborno —de ahí que sean 184 millones de dólares, el doble de los 92 que alegadamente se pagaron en sobornos).
  4. Entiende Acosta que en paralelo al pago de la multa, la empresa sobornante debe quedar impedida de operar nuevos contratos de construcción en el país, pero continuar la ejecución de las que estén en curso pues detenerlas también afecta el interés popular.
  5. Más aún, el criterio profesional de Laura le indica que la firma sobornante no puede limitarse a pagar la multa, sino además devolver los montos sobrevaluados. De otra forma, con muchísima facilidad, la firma sobornante podría pagar “muerta de risa” el monto de la multa con el dinero obtenido por sobrevaluaciones.
  6. Finalmente, que los ejecutivos y empleados de la empresa necesitan ser sometidos y procesados por la justicia, no quedar ocultos detrás de una cortina de humo.

Los que entienden de leyes seguramente podrían sacarle más punta a ese lápiz, pero creo que lo importante acá es dejar constancia de que las cosas son más complicadas e involucran más acciones, resarcimientos y sometimientos que lo que hasta ahora nos han brindado. Por eso, es necesario seguir exigiendo más acción, y menos morisquetas.

Los tuits de Laura Acosta

A continuación los tuits íntegros de Laura Acosta sobre el Acuerdo PGR + Odebrech. Saque usted sus propias conclusiones.