Tenía un rato largo sin escribir. Y como siempre, yo escribo mucho. Sé que probablemente no leerás todo esto, pero si ya estás pensando en salir juyendo, al menos lee los consejos al final. Na, eso, gracias.

Como cada temporada electoral, y en esta ocasión a pesar de la pandemia que a todos nos tiene bien jartos, todos hemos estado sometidos a una feroz guerra de encuestas de todos los calibres, tamaños y sospechosas intenciones. Han surgido nuevas firmas encuestadoras, golondrinas de un verano que sobrevivirán, como mucho, hasta el fin del venidero mes. La JCE consigna más de 30 firmas encuestadoras, por ejemplo.

Hace ya ocho años, publiqué una limonada que ha envejecido con elegancia. A decir verdad, aquel trabajo fue muy simple: Reuní los resultados de decenas de encuestas publicadas a pocos días de las elecciones del 2012 y las comparé con los resultados finales de ese careo electoral. Intenté explicar cada hallazgo y clasifiqué cada firma encuestadora atendiendo a su precisión en predecir el resultado de la contienda.

De ahí extraje cuatro “take-aways” que me permito repetir aquí:

Moralejas aún vigentes

  1. Las encuestadoras tradicionales lo son porque respetan su trabajo. Las tres encuestas más certeras fueron conducidas por firmas de probada experiencia y trayectoria, bastante conocidas por la sociedad (Greenberg-DL, Gallup-HOY y Penn, Schoen & Berland-SIN).
  2. Los medios no contratan novatos. A la hora de consignar un estudio, los medios no miran a las empresas sin trayectoria. Los medios tradicionales reconocen la importancia de la credibilidad de su labor informativa y por ello buscan empresas que compartan esa filosofía.
  3. Es totalmente lícito desconfiar de encuestas que no tengan ficha técnica.
  4. Al final del cuento, las encuestas no son infalibles. Hubo algunas encuestas de firmas de renombre como Hamilton Campaigns y Sigma Dos que tuvieron alta desviación.

El escenario actual

Estamos a menos de dos semanas de la cita electoral. Nuevamente Noticias SIN, Periódico Hoy y Diario Libre han contratado a sus antiguos socios (a partir de 2016, PSB pasó a ser Mark Penn Stagwell) para intentar informar a la ciudadanía sobre la intención de voto, las percepciones de los votantes y otros temas relacionados. También, claro está, hemos tenido un largo desfile de encuestas conducidas por empresas menos reputadas, aunque muchas son conocidas (Sigma Dos y CID Latinoamérica están entre las más relevantes).

He estado haciendo el mismo ejercicio del 2012, pero eso lo publicaré más adelante. Ahora mismo solo quisiera analizar a rasgos generales lo que “se lee” al ver la pasarela de estudios.

Las tres encuestadoras más precisas de 2012 y 2016 coinciden en 2020 en que Luis Abinader y el PRM encabezan la intención de voto para alzarse con la presidencia frente al oficialista Gonzalo Castillo y el ex-oficialista-forzado-a-ser-oposición Leonel Fernández.

Además, por suma simple, podemos ver que la inmensa mayoría de las encuestas publicadas en los últimos 30 días coloca la oferta del PRM por encima de las demás.

Con estos dos hechos, cualquiera puede llegar a la obvia conclusión de que el PRM lleva el carril de adentro para ser el más votado en las elecciones presidenciales. Yo en este momento considero inmensamente cuesta arriba que el PLD logre superar al PRM (sans fraude colosal) en total de votos, y con relación a Leonel Fernández y su Fuerza del Pueblo, el mismísimo Doctor Strange me confirmó que en ninguno de los 14,000,605 universos alternos Leonel Fernández logra superar a Abinader y Castillo.

Así que podemos desde ya asumir que Luis Abinader será el dominicano más votado en las venideras elecciones.

¿Pero superará el 50%+1?

Según Gallup y Greenberg, sí. Y también según un puñado de otras encuestas que proyectan un abultado margen entre los punteros. De las “encuestas serias”, solamente la Mark Penn Stagwell (MPS) plantea que tendremos que decidir en una segunda vuelta entre Abinader y Castillo.

La encuesta MPS salió a finales de mayo, apuntando a un virtual “empate técnico” entre Abinader y Castillo, en donde ninguno de ellos superaba el 40% de la intención de votos, pero quedaban a apenas 2 puntos porcentuales uno del otro (39 para Abinader, reflejando una erosión de 6 puntos; frente a 37 de Castillo que habría subido 9 puntos porcentuales).

Esa encuesta entusiasmó mucho la bancada oficial y cayó como un balde de agua fría en las filas perremeístas (aunque con estos calores, tomaría yo que me cayera un balde de agua fría a cada rato). Una de las hipótesis que se plantearon para explicar el escenario, es que las “ayudas sociales” de Castillo realmente habían inducido a muchas personas a preferirlo (a pesar de las múltiples denuncias de la oposición sobre uso de recursos del Estado y violación del estado de emergencia por parte de los “pencoayudantes”).

¿Quién miente: Mark Penn, Gallup o Greenberg?

Una interrogante válida que he leído, especialmente desde el pasado lunes, es la que pregunta por qué hay tanta diferencia entre MPS y Gallup, y más aún entre MPS y Greenberg.

Si MPS, Gallup y Greenberg son “las encuestadoras certeras”, cómo explicar que haya tanta diferencia entre la primera y las otras dos? Los más audaces se animan a asegurar que una (o varias) están mintiendo y falseando sus resultados.

Intentar explicar la diferencia es un ejercicio absolutamente especulativo de mi parte, pero este blog es mío, así que voy a intentar hacer exactamente eso.

¿Qué pasó con la Mark Penn Stagwell?

Por supuesto, me refiero a la MPS publicada a finales de mayo. Según Bernardo Vega, a causa del estado de emergencia y las justas preocupaciones que se desprenden de la situación sanitaria que el COVID-19 nos ha impuesto, la firma Mark Penn Stagwell (y/o su contratante, Noticias SIN, no lo sé) decidió cambiar la metodología de abordamiento. De ser una encuesta presencial, cambiaron a una encuesta telefónica.

Este cambio no es ligero. Uno de los principales axiomas de la investigación de mercados es que en una serie de estudios, las mediciones deben hacerse con la mayor consistencia de criterios posible (a fin de poder sumar manzanas con manzanas). Cambiar de metodología inmediatamente introduce sesgos, posibles desbalances y análisis desiguales.

Eso es to’ lo mi’mo

No, en el fondo no. El universo a encuestar es distinto: En una encuesta presencial, se supone que el universo es el total de la población hábil para votar. En una encuesta telefónica el universo se reduce a solo personas que tengan una línea contratada. Además, en una encuesta presencial, la muestra se puede estratificar por geografía, NSE y otras dimensiones que probablemente no son fáciles de equiparar en un listado telefónico (MPS dice que se aseguró de cuidar la geografía).

Pero más importante aún es el aspecto psicológico de la metodología telefónica. En una encuesta presencial, el encuestador suele utilizar fichas o “boletas de votación” con las fotos y nombres de los candidatos, cosa que no se puede hacer telefónicamente. Ese factor basta para presentarle un reto a un “votante despreocupado”. Y reitero, eso no es algo leve.

Por supuesto, ninguno de estos factores basta para explicar la diferencia que tiene MPS de mayo contra MPS de marzo y de enero, ni con las recientes de Gallup y Greenberg (y no, las explicaciones de las bocinas del peledé no son creíbles, tenkiuberimóch). Por eso, me parece lógica (aunque exagerada) la conclusión a la que llegaron los analistas, de que el “pencopán” y demás “ayudas solidarias” del candidato oficialista lograron empujar su preferencia en la MPS de mayo.

La suerte es que la semana entrante habrá una nueva entrega de la Mark Penn Stagwell, y según entiendo, será usando la metodología presencial. Eso permitirá evaluar su exactitud mejor.

Es un ejercicio de alto riesgo comparar dos encuestas que han sido levantadas con tanta distancia en el tiempo, y eso aplica hasta para encuestas de la misma empresa.

Por ejemplo, en la MPS de enero, Abinader no pasaba de 50%, en la de marzo sí. Sin embargo, la MPS de marzo fue levantada poco después del estallido social posterior a las fallidas elecciones municipales en febrero, lo que ayuda a explicar el aumento de Abinader.

El punto es que las encuestas son “fotografías” de un momento particular, y muchos factores influyen en todas direcciones.

¿Y entonces?

Seguramente estarás pensando “¿tú me pusiste a leer todo esto para al final no decirme por qué afirmas que Abinader no ganará en 1ra vuelta?”. Bueno, perdón… es que estamos en la época del clickbait y quería que leyeras esto, y en especial lo que sigue ahora:

El triunfalismo

Con las encuestas Gallup y Greenberg que hemos conocido en esta semana, el jolgorio en la oposición no ha tenido pausa. Y a la vez, ver a conocidos peledeístas moqueando de tristeza y haciendo berrinches y descalificando encuestas, es la otra cara de la misma moneda: El triunfalismo.

Es difícil encontrar un perremeísta que no esté convencido de que “tamo ganao”, así como empiezan a aparecer peledeístas que están “apuntando al 2024”. Y eso, amigos míos, es un soberano disparate de ambos grupos.

Yo he dicho en Twitter, que la encuesta Gallup (y ahora la Greenberg) le hacen un daño inmenso al PRM.

Siento un nivel de confianza absurdo en mucha gente de a oposición, olvidando que el PLD tiene varios ases bajo la manga. Que Greenberg y Gallup acertaron en 2004, 2008, 2012 y 2016 es un dato irrelevante en esta coyuntura, porque todas esas elecciones las ganó el partido gobernante (menos 2004, que veníamos del hoyo de Baninter y Leonel se vistió de mesías). En esta ocasión, Gallup y Greenberg apuntan a un triunfo de Abinader en primera vuelta, PERO el partido gobernante tiene el dinero, la logística y los recursos humanos para, cuando menos, forzar la segunda vuelta.

Consejo a los perremeístas

He visto muchos vídeos de los pencofans repartiendo dádivas y “ayudas” a gente muy humilde. Pollos vivos, gas a granel, pan, salami, arroz… dádivas materiales que se suman a las “jornadas de fumigación” y a la entrega de mascarillas y guantes.

No tengo pruebas primarias de esto, pero conociendo al PLD como lo conozco, apostaría que con cada pencopán repartido, con cada tanque llenado de pencogás, con cada saco de pencoarroz, el PLD ha empadronado a los beneficiarios. Vamos, que sabemos que no solo son capaces de eso, sino que no se perdonarían perder la oportunidad. Han estado tomando datos de la gente más empobrecida y me imagino un diálogo con cada pencobeneficiario diciendo “doña, agarre este pencopán y ese tanque lleno de pencogás. Ya usted sabe, el 5 de julio la pasaremos a buscar para que vote por Gonzalo, el que le resuelve su comida y su estufa, oyó? Deme un número celular ahí, ombe”.

Reitero, de esto no tengo pruebas, pero no hay que ser demasiado astuto para saber que el PLD da para eso, y más. Si ya el mismo Temo dijo que saben todo sobre los votantes…

El caso es que eso funciona (y la MPS parece corroborarlo) en una inmensa masa de personas (alrededor del 60% de la población)… justamente la población que muchas encuestadoras NO encuestan porque viven en jurunelas muy deprimidas, donde por costo y logística no baja ningún encuestador. Pero el PLD sí baja ahí y sí ha hecho su trabajo al amparo del estado de emergencia y el toque de queda, les guste o no.

Mi consejo a los perremeístas: Háganle más caso a la encuesta Mark Penn de mayo, que en la Gallup o en la Greenberg. Métanse en la cabeza que Luis Abinader NO va a ganar en 1ra vuelta. Mentalícense en eso, y con esa “realidad autoimpuesta” de la Mark Penn, en lugar de estar celebrando en la víspera, vayan a “evangelizar” a toda persona que necesita ayuda de los planes de asistencia social, porque son esos, y no nosotros, los que decidirán las elecciones.

Los perremeístas hacen bien desconfiando de la Gallup y la Greenberg para esforzarse más a seguir trabajando, sin ponerse a celebrar y hacer memes y darle cuerta a Martínez Pozo. El 6 de julio deberían despertar “sorprendidos” de que ganaron con 51% cuando lo que esperaban era sacar solo 43% y segunda vuelta.

Consejo a los peledeístas

Hmmmmm… no, para ustedes no tengo consejos.

Consejo a los fupucistas

Aprovechen la “temporada muerta” para buscar otro nombre o al menos un gentilicio que suene menos “pupucista”.

Consejo a los aliancistas

¿Vieron? Aunque en toda esta limonada no he mencionado a Alianza País ni a su candidato Guillermo Moreno, les tengo un consejo.

Hablen con su líder. Díganle que por su inmenso egoísmo y afán mesiánico de creer que solamente puede servir al país siendo Presidente, probablemente nos hemos perdido de un excelente diputado, o un magnífico senador, que con su trabajo legislativo habría podido crear la plataforma mediática y el liderazgo a lo externo de ALPAIS para realmente aspirar a la Presidencia.

Consejo a los indecisos

El 5 de julio, ponte tu mascarilla, usa guantes, fórrate de ropa cómoda pero manga larga, sé paciente, guarda distancia, habla poco. Pero VE A VOTAR. La abstención no es cool y solo tenemos estos breves chances de realmente cambiar las cosas que nos rodean. Sal y vota. Motiva a otros a votar. Se siente muy bien.

¿Gana o no gana Abinader en 1ra vuelta?

Lo que yo creo: Sí.

Lo que yo temo: No.

Lo que pasará 100% seguro: Hablamos el 6 de julio.

12 Comments Abinader NO ganará en 1ra vuelta

  1. Netibiri

    Tenía mucho no leía tanto de algo que no me parece jevi pero me parece muy bueno tu análisis.. ojalá la gente del prm sigan la mitad de esta consejos, esperamos que se vayan de verdad y no queremos segunda vuelta

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  2. Pedro Luis Taveras

    Totalmente de acuerdo con tu limonada, es mi posición desde hace un tiempo cuando hacemos Hago con mis amigos del PLD. Gracias por existir en redes sociales, no cierro mi cuenta de twitter por ti y Caro Santana ahh y Miguel Guerrero (para mantener un balance, es lo más absurdo que podrás encontrar) saludos.

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    1. dariomartinezb

      Ponerme al lado de Caro Santana es demasiado piropo.

      Muchas gracias por leer, Pedro!

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  3. Yo

    Muy bueno. Combina ciencia, humor política, etc.
    La expresión no para extranjeros “tomaría yo”, ya no es tan usada, jejejeje
    Pos te comento que concuerdo contigo. Según la pandemia fue poniéndose en su buena y el oficialismo aprovechó la tremenda coyuntura para inventarse marcas privadas de todo artículo de primera necesidad y dárselo salvadoramente a todo fiel y necesitado votante. Y, a la vez, el “seguro ganador” quedarse pasivo, como el que no está seguro de querer ganar, comenté con mi mujer que con una ayudita, digamos un fraudecito leve, podría haber sorpresas y quedarse moños hechos.
    Y lo del fraudecito no es tan descabellado viendo las denuncias del voto en el exterior.
    Que estés muy bien

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    1. dariomartinezb

      Jajaja, gracias por la lectura. Pues sí, normalmente intento abordar los temas con alguna pizca de humor, especialmente cuando son temas “desagradables” como la política.

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      1. Jorge Rodriguez

        Muy buen artículo, estoy “jalto” de estás elecciones, y ya quiero que terminen, pero de todas formas no pude dejar de leer el artículo. Creo que Abinader obtendrá entre 48 y 51 %.

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  4. Elio Veras

    Interesante artículo señor Darío.
    Nunca había leído tan refrescante “limonada”.

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