Ayer, hoy y mañana de los “eclipses dominicanos”

Durante toda mi vida (y la de todos ustedes, sin dudas) los dominicanos hemos escuchado hablar de los eclipses solares como eventos que solo suceden en otros lugares del mundo, pero nunca en nuestro país.

Sin embargo, a pesar de su pequeño tamaño, nuestra parte de la isla ha visto una buena cantidad de eclipses totales, anulares e híbridos a lo largo de los pasados 4000 años, y faltan muchos otros por venir. En esta limonada les cuento cómo sucedieron los primeros, los más recientes y cuándo tendremos los próximos. La buena noticia es que la mayoría de los dominicanos con vida hoy día tendrán a su alcance ser testigos de estos impresionantes eventos.

Para la realización de este análisis, así como en mis pasadas limonadas (esta y esta) me he basado en el impresionante trabajo de Fred Espenak y Jean Meeus, así como en la asombrosa cartografía de Xavier Jubier, tres personas indispensables para entender estos fenómenos. The 5 Millennium Canon of Solar Eclipses: From Year -1999 to Year +3000 es una enciclopedia detalladísima que recomiendo consultar.

El Canon recoge los pormenores de 11,898 eclipses de sol, de los cuales 7,698 son totales, anulares o híbridos (aquellos que son anulares en una parte del trayecto y totales en otra). Además, hay 4,200 eclipses parciales, que no contamos en este análisis. De los 7,698 eclipses de sol, 81 han tenido su sombra tocando algún punto de la hoy República Dominicana. 43 de esos 81 eclipses son anulares, 36 totales y 2 son híbridos. Más aún, 60 de nuestros 81 eclipses ya han sucedido en el pasado, quedando 21 por suceder. Lo mejor del caso es que pronto tendremos uno anular y otro total tocando nuestro país. Si quieres saltar hasta los venideros dale aquí.

Los primeros


Dentro del Canon de Espenak y Meeus, el primer eclipse solar visible en nuestra isla sucedió el 21 de abril del año 1960 ANTES de Cristo, cuando la Hispaniola se encontraba deshabitada. No, ¡Fefita la Grande aún no había nacido, en serio! Fue un eclipse anular que se vio por donde hoy queda Dajabón y salió de tierra por Luperón. La duración fue de apenas 41 segundos, así que si vas a utilizar el DeLorean para ir a verlo, mejor busca un eclipse más duradero.

Segundo eclipse anular visible en RD

Segundo eclipse anular visible en RD

El 29 de enero del año 1928 A.C. sucedió otro eclipse anular que fue visible desde Palmar de Ocoa hasta Miches y que cubrió toda la zona Este de la isla, incluyendo a Santo Domingo. La línea central de ese eclipse bordeó la Isla de Mona y la esquina noroeste de Puerto Rico. En la capital, ese eclipse duró 4m45s, mientras que San Pedro de Macorís lo disfrutó por 6m50s. Si hubiera habido hoteles en Punta Cana, los turistas habrían estado 8m2s bajo la sombra de la luna.

Otro eclipse anular en RD

Casi casi el punto álgido quedó en RD

El 27 de agosto de 1855 A.C. tuvimos nuestro tercer eclipse solar, nuevamente anular, visible en Pedernales. La línea central del tercer eclipse pasó sobre lo que hoy es Puerto Príncipe en Haití. Un dato interesante de este eclipse es que su punto de mayor duración quedó ubicado en el Mar Caribe, a unos 40 kilómetros al sur de Palmar de Ocoa, así que lo que sea que haya estado en la isla por ese entonces sin dudas disfrutó un buen eclipse.

Primer eclipse total que se vio en RD

Primer eclipse total que se vio en RD

Por fin, el 21 de febrero del 1808 A.C. la parte noroeste de la Hispaniola, y Montecristi en concreto, por primera vez vio un eclipse solar total. La línea central pasó al norte de la isla (tocando la península norte de Haití).

Nuestro país tuvo que esperar casi doscientos años para ver su primer eclipse total de sol. Casi lo mismo que nos toca esperar en las filas de Migración ahora que los gringos se pusieron más necios con las revisiones de equipaje.

Primer "Eclipse Nacional" en RD

Primer “Eclipse Nacional” en RD

Si el 26 de marzo de 1754 A.C. hubiera habido gente y redes sociales seguramente ese día el eclipse total habría sido trending topic. En esa fecha tuvimos el primer eclipse total que pudo catalogarse de “nacional”. Solo quedaron fuera de la totalidad la parte noroeste de la isla (la misma que vio el primero y el cuarto) y la zona donde está hoy el Parque Nacional del Este. En la Capital, la luna cubrió el sol por 2m53s, mientras que Santiago disfrutó de 2m30s de oscuridad. Jimaní (3m34s), Constanza (3m29s), Bonao (3m30s) y Samaná (3m27s) fueron las áreas hoy habitadas que más duración tuvieron.

Con los taínos

Primer eclipse con testigos

¿Primer eclipse con testigos?

De acuerdo a las hipótesis sobre la población de nuestra isla, los primeros habitantes de la Hispaniola llegaron alrededor del año 800 de esta era. Si asumimos el dato como válido, el primer eclipse que pudo tener testigos humanos en nuestra isla fue total y sucedió el 5 de mayo del año 840. Su línea central cruzó por Puerto Rico y la parte este de nuestra isla pudo disfrutar entre 30s y 3m04s de totalidad. La isla de Mona disfrutó 3m15s de sombra. Los indígenas arawak (la rama de la que surgieron los taínos) seguramente llegaron a La Hispaniola desde Venezuela, brincando por todas las Antillas Menores y Puerto Rico, así que si ya estaban en la isla para entonces, probablemente poblaban esa zona.

El eclipse de Dajabón

El eclipse de Dajabón

Casi 200 años después, el 18 de abril del 1018, los taínos en Dajabón vieron un eclipse total especial para la hoy República Dominicana. En el canon de Espenak y Meeus este es el único eclipse cuyo punto de mayor duración queda en nuestro país. Ese eclipse solo fue visto en la esquina noroeste de nuestro país con una totalidad de 3m03s. Otros dos eclipses tienen puntos de mayor duración en la Hispaniola, pero ubicados en Haití (5 de mayo de 231 A.C. y 23 de mayo de 2859 (dato curioso, ese día cumpliré 891 años de edad).

Otros eclipses en la era de los taínos sucedieron el 12 de septiembre de 1094 (anular visible en la zona sur), el 4 de octubre de 1111 (anular visible en la zona sur), el 16 de enero de 1116 (anular visible en la zona norte), el 2 de agosto de 1152 (total visible en toda la costa sur de la isla) y el 5 de noviembre de 1165 (anular visible en la zona norte).

El 1 de mayo de 1185 tuvimos otro “eclipse nacional” que atravesó la isla y solamente la parte este quedó fuera de la totalidad. Neyba y San Juan de la Maguana (3m42s), Constanza (3m44s), Jarabacoa (3m45s) y San Francisco de Macorís (3m46s) fueron las hoy ciudades más beneficiadas.

El 23 de septiembre de 1196 sucedió un eclipse total visible en la costa sur que cerró un período de 102 años en el que nuestra parte de la isla experimentó siete eclipses solares. ‘Tábamo frío con los dioses de los eclipses, ¿no?

Segundo eclipse híbrido en RD

Segundo eclipse híbrido en RD

El 26 de junio de 1405, apenas 87 años antes de la llegada de los españoles, la parte central de nuestra isla vivió su segundo eclipse híbrido (aquellos que son totales en una parte y anulares en otra parte de su trayecto). A nosotros nos tocó como eclipse total, con una duración de apenas 1m11s. La línea central de este eclipse pasó “a una pedrá” del Pico Duarte.

A partir de “la conquista”

Desde la llegada de los europeos hasta este día, solo cinco eclipses han sucedido que se han visto en alguna parte de nuestro país, y de esos, cuatro han sido anulares. Algo que he buscado sin éxito es encontrar referencias históricas sobre cualquiera de estos fenómenos. Si alguno de ustedes puede ayudar, lo agradeceré totalmente.

El primer eclipse solar visible en nuestro lado de la Hispaniola luego de que “Epaña” vino a embromar a los infelices taínos fue anular, sucedió el 14 de octubre de 1651, y su línea central pasó justo sobre Puerto Príncipe en Haití. La península de Pedernales fue la zona donde los lugareños (si hubiera alguno) mejor pudo disfrutar el evento que duró 3m16s.

Solo 22 años después, el 27 de enero de 1683, la costa norte de la Hispaniola quedó bajo la sombra en un eclipse anular que duró 5m43s en Luperón y 5m08s en Puerto Plata. La franja de totalidad de este eclipse fue de alrededor de 400 kilómetros, y su punto de mayor duración (en el medio del Atlántico) fue de casi 11 minutos.

La parte este de la isla disfrutó el tercer eclipse luego de la conquista, que fue anular (y van tres). Particularmente, la zona donde hoy está Punta Cana tuvo una sombra de 6m10s el 23 de abril de 1781. El problema con los eclipses anulares en tiempos antiguos es que la gente común probablemente no los percibía pues las condiciones ambientales cambian ligeramente y solo los muy curiosos notaban que algo sucedía.

El último total

El eclipse que desató la fiebre

El eclipse que desató la fiebre

Nuestro cuarto eclipse contando desde la llegada de los españoles es uno muy importante para la ciencia. Sucedió el 29 de julio de 1878 y nuestro país fue el último lugar habitado que pudo verlo. Este eclipse se originó en Rusia. Su línea central brincó por el estrecho de Bering hasta Alaska, penetró en Canada por British Columbia, entró a los Estados Unidos por Washintgon, atravesó las nacientes ciudades de Denver y Dallas y salió al Golfo de México. La línea central luego tocó La Habana y paseó por toda la costa sur de la isla de Cuba, entró en Haití al sur de Puerto Príncipe y llegó a nuestro país a 15 kilómetros al norte de Pedernales. El último punto en tierra firme por el que pasó la línea central fue entre las playas de Paraíso y Los Patos en Barahona, donde la totalidad duró 1m38s. El ancho de la somba en ese punto era de 151 kilómetros, por lo que hasta en Baní se vivió la totalidad por casi un minuto.

Lamentablemente, no he encontrado ninguna referencia de ese eclipse en nuestro país, a pesar de que ya existían poblados en esa zona de la isla.

Último eclipse total de sol en RD

Último eclipse total de sol en RD

El eclipse de 1878 desató una fiebre sin precedentes en los Estados Unidos. Fue la primera vez que se organizaron “tours” para ver el eclipse y los estados de Wyoming, Colorado y Texas tuvieron un tremendo incremento en forasteros. Todos los astrónomos gringos aprovecharon este singular eclipse para “echarle vainas” a los europeos y se lograron importantes hitos científicos con este evento. María Mitchell, la más importante mujer de la astronomía del siglo XIX, organizó una expedición “solo para mujeres” en Denver para observar el eclipse (algo así como la presentación de Wonder-Woman solo para mujeres). Thomas Alva Edison (el mismo del bombillo incandescente y el tocadiscos, aunque eso quizás muchos no lo conocieron) también estuvo viendo este eclipse en Wyoming.

El ultimito… por ahora

El eclipse más reciente que ha sido visto en nuestro país también tuvo la península de Pedernales como escenario. Fue un eclipse anular, ocurrido el 22 de noviembre de 1919, durante la primera ocupación estadounidense en nuestro país. Debido a que la luna estaba bastante cerca del apogeo, el máximo de oscuración del sol fue menor al 85% en nuestro país, por lo que probablemente la mayoría de las personas comunes ni siquiera se dio cuenta del evento. Tampoco he encontrado ninguna documentación de este eclipse.

Los eclipses que nos vienen

Hablar de eclipses que pasaron a mí me da un poco de cuerda interna porque se trata de épocas lejanas. Sin embargo, me alegra comprobar que nuestro país está “a una ñinga” de vivir dos eclipses de sol que darán una oportunidad única a la mayoría de los dominicanos vivos hoy día para disfrutar el más glorioso espectáculo natural.

El eclipse anular de 2038

Nuestro próximo eclipse

Nuestro próximo eclipse

El próximo eclipse que nos toca es anular, y solo faltan 21 años para que llegue. Sí, ya los oigo diciendo “nada más 21 años” pero muchos de ustedes se acuerdan de Windows 95, bailaron el Cachamba de Kinito y se tripiaron el Gangsta’s Paradise, “piezas arqueológicas” que ya tienen 22 años, así que punto pa’mí.

Una vez más, la zona sur será la más beneficiada cuando el 5 de enero del 2038, como regalo de Reyes, el sol quede cubierto en un 92.4% formando un anillo de fuego que se verá mejor desde Pedernales hasta Barahona (aunque también, con menor duración, en San Juan, Azua y Baní). Este eclipse nacerá en el medio de la isla de Cuba y atravesará Puerto Principe antes de ir a las Antillas Menores, pasear por el Atlántico hasta meterse en África por Liberia y cruzar por una decena de países hasta terminar en Egipto. Nice ride, huh?

El “Gran Eclipse Domínico-Americano” de 2045

El eclipse "domínico-americano"

El eclipse “domínico-americano”

Con el eclipse de 2038 tendremos un entrenamiento para nuestro próximo gran show. El 12 de agosto de 2045 tendremos un verdadero “eclipse total nacional” que deberá paralizar nuestro país por completo. Este eclipse iniciará en el Océano Pacífico y atravesará los Estados Unidos desde California hasta Florida. Su punto de mayor duración estará en aguas de las Bahamas donde la sombra de la luna cubrirá el sol por más de seis inmensos minutos. Luego de tocar más islas al norte de Cuba, nos tocará a nosotros. Más de la mitad noreste de Haití tendrá buenas sombras (Puerto Príncipe quedará fuera de la totalidad por escasos kilómetros), pero en cuanto a la línea central, estará enteramente en territorio dominicano.

El eclipse que llegará a nuestro patio

El eclipse que llegará a nuestro patio

Este glorioso eclipse, que sucederá en apenas 28 años, tendrá en Montecristi su puerta de entrada y la línea central dejará territorio dominicano entre las playas de Najayo y Nigua para volar hasta Trinidad y Tobago, la costa noreste de Venezuela, Guyana, Suriname, la Guyana Francesa, y la costa norte de Brasil, terminando su travesía en aguas del Atlántico.

Ahora quisiera pedirles que piensen en lo que veremos. El eclipse del 21 de agosto de 2017 tendrá una duración máxima de 2m40.1s en Hopskinville, Kentucky. 160 segundos de duración. En 2045, cualquier persona a menos de 100 kilómetros de la línea central disfrutará más de 5 minutos de totalidad. Estos son algunos de los tiempos máximos de totalidad que se vivirán en algunas ciudades de la República Dominicana el 12 de agosto de 2045 (que será el quinto eclipse total más largo del siglo XXI).

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A ver si de aquí a entonces nuestro país aún existe…

#DataViz: How many eclipses will happen on your Birthday?

Note: This post was published originally in Spanish in this same blog. In an effort to ease enjoyment to English-speaking readers, I decided to translate it to my best ability into English. If there are grammar or lexicographical errors, please be kind to me.


I started my previous entry congratulating my friends Carolina Vólquez and Vicky Ledesma, as they (along with nearly 20 million other people around the globe) will have a birthday on August 21st. As most of you already know (and if you don’t, shame on you, shame! shame! shame!) in just six weeks we’ll experience a Total Solar Eclipse that will sweep the United Stated from coast to coast.

That got me thinking “how many solar eclipses had happened on my own birthday, May the 23rd?” One of the biggest advantages of astronomy is that we can go back and forth in time with extraordinary precision. Once you know the Moon and Earth orbits (and the position of the Sun), it only takes some number-crunching on those equations to determine facts that happened even when nobody was there to document them.

So I checked the immense and wonderful dataset Five Millennium Canon of Solar Eclipses: From -1999 to +3000, published by Fred Espenak and Jean Meeus for NASA. This resource offers a plain-text ASCII table that you can easily import into a data manager (you can use Excel, but bear in mind that it doesn’t play well with dates before the year 1900 or after year 2199).

This dataset contains detailed information on every single solar eclipse happening between 2000 BC and AD 3000 and they are exactly 11,898 eclipses! Here you have a summary of them all.

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Your Birthday Eclipses

So, I created a data visualization that focuses on your birthday date. Just choose your birthday month and day in the left-most upper boxes and the whole thing will update to show everything about that date. The map will show the exact point of “Greatest Duration” (the place where the eclipse lasted the longest). The right-most table will list every Total, Annular or Hybrid eclipse happening on that particular date, including a link to more detailed information at nasa.gov. Also, a breakdown of how many eclipses happened in each of the five millennium covered and a distribution per type.

You may select more than a month and more than a day, or none at all. Just keep in mind that the more ample the range, the more complex the visualization becomes. Also, at any time you may click in a bar in the millennium or the doughnut chart to focus on what you picked.

Would you please do me a favor? Share this post and show your friends your eclipses. I hope this could be a way to create awareness on astronomy and on our own planet. You may check the visualization on PowerBI clicking here (it’s in Spanish but you will get around easily).

Technical data

In five millennia you have about 1.8 million days. If in that lapse only 11,898 eclipses will occur, means that only on the 0.651% of those days some kind of solar eclipse happened. What about Total Solar Eclipses? Just 0.1737% of the days over five millennium will see one. And this doesn’t account that most of those will happen in rural zones or in the middle of the ocean. Do you see how total solar eclipses, while considered common, are actually quite rare?

We should also have a word or two about calendars. The calendar system we use nowadays, called Gregorian Calendar, has only a little over 400 years in use, as it was first introduced on October 1582. Not wanting to enter the very interesting factoids that differenciate the Gregorian from its predecesor, the Julian Calendar, we should still note that dates before October 1582 are not computed exactly the same in History books due to the discrepancy between the two systems.

And so, it’s time for an anecdote: Isaac Newton, undoubtedly one of the brightests brains ever, was born in England on January 4th, 1643. Nevertheless, that date was computed in the Julian Calendar, as England didn’t adopt the Gregorian Calendar until 1752. That’s why on December 25 of 2014, Neil deGrasse Tyson joked a little saying on his Twitter feed: “On this day [Chistmas] long ago, a child was born who, by age 30, would transform the world. Happy Birthday Isaac Newton b. Dec 25, 1642”. January 4, 1643 in Julian equals December 25, 1642 in Gregorian.

Apart from these small facts, we still face a problem. Neither the Gregorian nor the Julian calendars included the “Year Zero”, and so Year 1 of our time is preceded by Year 1 before this era. This is awkward for time computations, and so Astronomers and other scientists use a different notation: The years should be preceded by a plus or minus sign, depending if they are in this side of the “Common Era” or before it, and thus, this notation included a Year Zero. So, using this system, the year AD 500 is +500 (or simply 500), while the year 500 BC equals the Year -499 in astronomical calculations.

So, the Canon uses both calendars with the astronomical notation. For eclipses that happened before October 15, 1582, dates are in the Julian Calendar. The rest are expressed using the Gregorian Calendar. The last eclipse registered under the Julian calendar was a Total, on June 20, 1582, crossing China. The first one under Gregorian calendar happened on Christmas Day of the same year, passing just South of Indonesia.

My final words are simple: Get into science! As the great Carl Sagan once said, “Astronomy is a humbling and character-building experience”. I urge you to join your local science or astronomy groups. You will learn huge amounts of wonderful stuff!

#DataViz ¿Cuántos eclipses sucederán en tu fecha de cumpleaños?

El pasado lunes empecé mi limonada felicitando a mis amigas Carolina Vólquez y Vicky Ledesma porque ambas (junto a casi 20 millones de personas alrededor del mundo) cumplen un año más de vida el 21 de agosto. Como seguramente ya saben (si no lo saben, shame on you, shame!shame! shame!) dentro de solo seis semanas tendremos un eclipse total de sol que paseará de costa a costa por los Estados Unidos.

Eso me llevó a preguntarme cuántos eclipses han sucedido el día de mi cumpleaños, 23 de mayo. Una de las grandes ventajas de la astronomía es que es posible ir al pasado y al futuro con asombrosa precisión. Una vez conocidas las órbitas de la luna y la Tierra (y la posición del sol), es cuestión de “darle lápiz” a esas ecuaciones para determinar hechos que pasaron aún cuando nadie estuviera allí para documentarlos.

Consulté el inmenso y magnífico set de datos Five Millenium Canon of Solar Eclipses: From -1999 to +3000, creado por Fred Espenak y Jean Meeus para NASA. Este recurso cuenta con una tabla en texto plano ASCII que es fácilmente importable en un manejador de datos (Excel califica pero tiene serios problemas con manejar fechas menores a 1900 o mayores a 2199).

El set de datos utilizado contiene información sumarizada de cada uno de los 11,898 eclipses de sol que han sucedido o tendrán lugar en el lapso de tiempo desde el año 2000 antes de Cristo y el 3000 de nuestra era. Los mismos se desglosan en esta tabla:
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Eclipses en tu cumple

Esta visualización de datos funciona con tu fecha de cumpleaños. En el recuadro amarillo elige el mes y el día de tu natalicio. El mapa se actualizará mostrándote los lugares donde sucedió el “punto de mayor duración” de cada eclipse. La tabla a la derecha te mostrará datos técnicos de tus eclipses incluyendo un enlace donde podrás ir a información más detallada en nasa.gov. Además, verás los eclipses en cada uno de los cinco milenios, un sumario por tipo.

Puedes seleccionar más de un mes y más de un día (solo recuerda que mientras más incluyes más se complica la visualización). También, si haces clic en las barras de los milenios, la visualización se enfocará en lo que elegiste.

¿Me haces un favor? Comparte esta limonada y muéstrale a tus amigos tus eclipses. Aspiro a que sea una manera de llamar la atención sobre la astronomía y sobre nuestro planeta. Puedes ver la visualización en PowerBI aquí.

Datos técnicos

En 5 milenios hay aproximadamente 1.8 millones de días. Si en ese lapso solo sucederán 11,898 eclipses, equivale a decir que solo el 0.651% de los días ha habido algún eclipse solar. ¿Cuál es el porcentaje de eclipses totales de sol? Apenas 0.1737% de los días en estos 5 milenios. Y esto sin contar que la mayoría ocurren en lugares apartados o en pleno océano. ¿Vas comprendiendo por qué, a pesar de ser comunes, los eclipses a la vez son bastante raros?

Sobre los calendarios hay que hablar. El calendario que utilizamos hoy día, llamado Calendario Gregoriano, solo ha estado en funcionamiento por poco más de 4 siglos, ya que fue instaurado por primera vez en octubre de 1582. Sin ánimo de entrar en los interesantes tecnicismos que diferencian el gregoriano de su predecesor, el Calendario Juliano, hay que notar que las fechas antes de octubre de 1582 no coinciden en los registros históricos debido a las discrepancias entre los dos sistemas.

Una anécdota: Isaac Newton, uno de los cerebros más importantes de la historia, nació en Inglaterra el 4 de enero de 1643. Sin embargo, esa fecha era juliana pues en Inglaterra el calendario gregoriano no entró en vigencia hasta el 1752. Por eso, el 25 de diciembre de 2014, Neil deGrasse Tyson bromeó diciendo “Un día como hoy [Navidad] un niño nació, quien para la edad de 30 años transformaría el mundo. Feliz cumpleaños, Isaac Newton, nacido el 25 de diciembre de 1642”. El 4 de enero de 1643 juliano equivale al 25 de diciembre de 1642 gregoriano.

Aparte de estas “nimiedades”, aún queda un serio problema: ni el calendario juliano ni el gregoriano incluían el “año cero”, de manera que el año 1 de la “era cristiana” es precedido por el 1 A.C. Eso es un berecumbé para las operaciones aritméticas, y por ello, los astrónomos usan una notación algo distinta: Los años se anteceden de los signos + o – dependiendo si están en la “era cristiana” o antes de Cristo, y dicha notación usa el año cero. De esta manera, el año 500 D.C. se escribe +500 (o 500 solo), mientras que el año 500 A.C. es el -499 astronómico.

En el canon, las fechas de los eclipses usan ambos calendarios. Para eclipses que sucedieron antes del 15 de octubre de 1582, se usa el calendario juliano. Los demás, están con el calendario gregoriano. El último eclipse con fecha juliana fue Total, el 20 de junio de 1582 y atravesó China. El primero con fecha gregoriana fue Anular, y sucedió la Navidad del mismo año, pasando justo al sur de Indonesia.

Les animo a que se interesen en temas científicos sobre astronomía. Tal como el gran Carl Sagan dijo alguna vez, “La astronomía es una experiencia que provoca humildad y que forja el carácter“. Por eso, reitero mi invitación a unirse a los grupos locales de ciencia y astronomía. En Santo Domingo, vayan a Facebook y únanse a la Sociedad Dominicana de Astronomía (Astrodom). ¡Aprenderán cantidad!

¿Por qué el eclipse de agosto será especial? 

Una adivinanza cósmica: ¿Qué tienen en común el velocista Usain Bolt, Kim Cattrall (Samantha de Sex and the City), Sergey Brin (co-fundador de Google), Carrie-Anne Moss (Trinity de The Matrix) y mis amigas Carolina Vólquez y Vicky Ledesma? Que este año sus cumpleaños serán totalmente eclipsados.

Bolt, Cattrall, Brin y Moss

Estos panas van forzaos este año

Vaya, estoy exagerando… ¿o no? Permítanme explicar. Todas las personas que mencioné (y cerca de 20 millones de habitantes alrededor del mundo) comparten la misma fecha de cumpleaños: 21 de agosto. Sin embargo, este año sus natalicios tendrán que competir con un evento formidable que sin dudas acaparará las conversaciones en todo el mundo y que tendrá por testigos a millones de personas: un extraordinario eclipse total de sol.

Diagrama explicativo de un eclipse total de sol (objetos NO a escala)

Diagrama explicativo de un eclipse total de sol (objetos NO a escala)

Ok, sí. Estoy exagerando, pero deben perdonarme: Si el clima no me daña la jugada, ¡yo estaré bajo la sombra de la luna! Por cierto… quizás sea buena idea felicitar por adelantado a Carolina y Vicky, pues no creo que me acuerde de ellas ese día. ¡Felicidades, chicas!

Es cierto que los eclipses son eventos muy comunes (cada año ocurren al menos cuatro, dos de luna y dos de sol) pero la mayoría de las veces son “apenas” eclipses parciales. Por supuesto, cualquier eclipse reviste interés científico, pero la joya del catálogo es el eclipse total de sol. Los científicos suelen decir que ver un eclipse total de sol es el más grandioso espectáculo de nuestro planeta.

Y esto es curioso, por decir lo menos. La naturaleza se manifiesta de muchas sobrecogedoras maneras; a veces como un furioso huracán, otras como un devastador terremoto, como un mar embravecido e impetuoso, o quizás como una inmensa erupción volcánica… sin embargo, el consenso de los entendidos es que un eclipse total de sol (un evento que no pone en riesgo la vida de nadie, que es silencioso, de corta duración y que normalmente solo un puñado de personas puede contemplar) trae consigo la más profunda carga emocional y una intensa espiritualidad. Todas las personas que han presenciado un eclipse total de sol juran que no podrán olvidarlo jamás.

Cada eclipse total de sol es una oportunidad única, pero si todos “se parecen”, ¿por qué entonces este es tan especial? Les presento algunas razones que colocan al “Gran Eclipse Americano” en un exclusivo sitial:

Será el eclipse total más visto de la historia

Ya he dicho que los eclipses son eventos comunes. En promedio, cada 18 meses en algún lugar del mundo ocurre un eclipse total de sol. Sin embargo, dada su brevedad y el reducido tamaño de la zona que lo experimenta, la mayoría de los eclipses de sol suceden en el océano o en zonas rurales o poco habitadas.

El eclipse del 21 de agosto tiene la peculiaridad de que sucederá mayormente en tierra firme, y la franja de totalidad atravesará exclusivamente los Estados Unidos de costa a costa (algo que no sucedía desde 1918). La sombra de la luna tendrá un diámetro de unos 100 kilómetros y pasará por más de 10 estados desde Oregon en la costa del Pacífico hasta Carolina del Sur en la costa atlántica, una distancia aproximada de 2,430 kilómetros.

El trayecto del Eclipse

El trayecto del Eclipse

Se estima que 12.2 millones de personas viven directamente en la franja que será cubierta por la sombra de la luna, y cerca de 90 millones están a menos de 300 kilómetros manejando hasta ella. Si solo un 10% de ese grupo decide ir a la franja de totalidad, no cabe duda de que la población habitual de la misma estaría cerca de duplicarse. Este análisis prevé un escenario más pesimista con un máximo de 7.4 millones de personas trasladándose a la zona de totalidad, pero hay razones para apostar a que la cifra superará con creces los 25 millones de videntes.

Y aunque 25 millones no es mucho para reclamar el título de “Eclipse más visto de la historia” especialmente si se piensa que India y China han visto eclipses totales en zonas que son más pobladas, hasta ahora no he encontrado datos fiables que invaliden mi parecer.

TSE+EEUU+RRSS = TT

Esa “ecuación” se lee Eclipse total solar más Estados Unidos más redes sociales equivale a Trending Topic.

Si algo podemos asegurar desde ya, es que días antes, días después y sobre todo el 21 de agosto, el eclipse será “trending topic” mundial, en todas las redes sociales. Cientos de miles de personas estarán haciendo fotos y “time-lapses” del evento y sin dudas las compartirán en sus redes sociales. Si eres de las personas que se harta de que la gente hable de un solo tema, te convendrá tomar vacaciones de Internet en esos días.

Y tratándose de un eclipse tan singular, no va a importar dónde te encuentres en el mundo. Todos los medios noticiosos de los Estados Unidos y buena parte del planeta estarán cubriendo este evento. Todas las celebridades, figuras públicas y gente común querrá compartir su visión del eclipse.

Desde que la sombra de la luna toque Oregon, hasta que deje tierra firme en Carolina del Sur, las redes sociales se mantendrán en ebullición sobre el eclipse. Este será, sin dudas, el evento astronómico con más “rating” de la historia de la humanidad hasta la fecha.

Representará un inmenso reto logístico

Imagina que tu automóvil tiene capacidad para cinco personas y vas a una fiesta con cuatro amistades. En medio de la celebración, cada uno de ustedes se hace amigo de una chica. Pero como es normal, cada chica anda con una amiga. Por alguna razón, nadie puede llamar taxis y todos deben irse juntos. ¿Cómo podrás introducir 15 personas en tu auto?

El gentío está asegurado

El gentío está asegurado

Ahora imagina lo que pasará durante el eclipse cuando la población habitual de las ciudades en la franja de totalidad vea llegar una oleada de forasteros… Al día de hoy ya todos los hoteles están copados y las pocas habitaciones disponibles tienen precios exorbitantes. Sin dudas los sitios de comida estarán permanentemente abarrotados. Los hospitales podrían saturarse. Los servicios sanitarios podrían colapsar. Las calles estarán insoportables. Las emergencias policiales, de incendios, de salud sin dudas se multiplicarán. Ya se advierte que las zonas urbanas dentro de la zona de totalidad, en especial Nashville, TN y Columbia, SC, podrían triplicar su población habitual y se prevé que el 21 de agosto romperá todos los registros como el día de peores congestionamientos de tránsito ever.

La mamacita de todos los tapones

La mamacita de todos los tapones

Por supuesto, casi todas las ciudades dentro de la zona de totalidad han estado preparándose desde hace años para el 21 de agosto. Existen comisiones federales y estatales trabajando contrarreloj para garantizar la seguridad de residentes y visitantes. Hay decenas de locaciones que están organizando eventos en parques a fin de concentrar la mayor cantidad de personas en lugares seguros. Con todo, queda por ver si el día marchará sin contratiempos.

La legión de “cazadores de eclipses” que viaja desde cualquier lugar del mundo (incluso desde la República Dominicana) para colocarse bajo la sombra de la luna tendrá muchísima “competencia” esta vez.

Iniciará la “temporada de eclipses en América”

Con el venidero eclipse, inicia un período de bonanza en el continente americano en lo relacionado con eclipses totales de sol. Luego de agosto, en julio de 2019 y diciembre de 2020, Chile y Argentina serán testigos de sendos eclipses totales de sol. Y en abril de 2024 (en apenas 7 años), México, Estados Unidos y Canadá estarán en la franja de totalidad de otro eclipse total.

Excelentes oportunidades para "eclipse gazers" en América

Excelentes oportunidades para “eclipse gazers” en América

Además de estos, en diciembre de 2021, si soportas bien el frío, podrías ir a la Antártida o viajar en abril del 2023 al noroeste de Australia, Indonesia o Papua Nueva Guinea para ver el espectáculo. Sin embargo, a menos que seas un verdadero cazador de eclipses, las oportunidades más cómodas están en nuestro continente.

¿Y qué de la República Dominicana?

El eclipse de agosto será visible en nuestro país, pero solo de forma parcial. La Sociedad Astronómica Dominicana estará dando seguimiento al eclipse y tendrá a disposición de los interesados un espacio idóneo y gafas certificadas para observar con seguridad el eclipse parcial. Para más información, puedes unirte al grupo de Facebook de Astrodom.

Diagrama de cómo se verá el eclipse en República Dominicana

Diagrama de cómo se verá el eclipse en República Dominicana, usando la web app NASA’s Eyes (clic)

Es necesario INSISTIR en que mirar al sol sin la debida protección es altamente peligroso para la vista, y eso incluye un eclipse parcial. El 21 de agosto, a partir de las 2 de la tarde, la luna empezará a opacar al sol, hasta alcanzar su punto máximo a las 3:29 de la tarde, cuando el disco solar estará cubierto en unas tres cuartas partes.

Más información

Una necesaria recomendación es evitar sitios que difunden informaciones alejadas de la ciencia formal que hay detrás del eclipse. A medida que se acerca la fecha, han florecido páginas, canales de Youtube y cuentas de redes sociales que se dedican a esparcir fábulas astrológicas, a “interpretar señales religiosas” a partir de este eclipse y a engatusar aquellos que desconocen el trasfondo científico y para ello utilizan el miedo, la mentira y los más burdos y absurdos argumentos. POR FAVOR, EVITE DARLE TRÁFICO A ESOS PELAFUSTANES.

Las principales, más amplias, confiables y pormenorizadas fuentes de información sobre este eclipse y sobre todo lo que se relaciona con el cosmos son las agencias de divulgación científica. Estos enlaces son de valor:

Recursos de lectura

Aplicaciones y programas

  • NASA’s Eyes, una app con la que podemos simular el eclipse desde cualquier lugar del mundo.
  • Stellarium, aplicación de código abierto para la exploración astronómica (altamente recomendada).
  • Trayectorias de eclipses usando Google Maps, por Xavier M. Jubier.

Livestream del eclipse

  • Livestream de NASA. El 21 de agosto, NASA mostrará desde distintos lugares cómo va pasando el eclipse.

Fui a orinai

Nací el jueves 23 de mayo de 1968, hace hoy 49 años. Sí, fui a orinai, y de cumpleaños te pido un regalo muy valioso (pero fácil de regalar).

Algunos de mis “23 de mayo”

El primer cumpleaños del que guardo alguna memoria fue mi cuarto, y lo que recuerdo es que mi madre estaba atendiendo un carajito nuevo que era mi hermano. En mis cinco años le di un beso a una prima mía y alguien hizo una foto de ese momento. A los siete años pensé que cuando cumpliera 10 ya sería un “niño grande” porque mi edad tendría dos dígitos. A los 12 años no quería cumplir 13 por aquello de la “mala suerte” pero en ese año creo que ni gripe me dio.

Por primera vez me sentí incómodo de ser el centro de atención cuando llegué a los 15 años. En 1986 cumplí 18 años y mi mayor frustración fue no poder votar en aquellas elecciones por escasos siete días. En ese cumpleaños mi madre oronda me dio un vaso de cerveza sin saber que hacía tiempo la había probado con mi tío Lope. Celebré mis 20 años casi sin querer en aquella heladería que quedaba en la Lope de Vega donde hoy está el Banco Santa Cruz (Gelato o Italianíssima, no recuerdo el nombre).

Mis 22 años me llegaron manejando el primer automóvil que compré con el fruto de mi trabajo, mi viejo Volky alemán fabricado en 1968, el mismo año de mi nacimiento (tiempo después, el azaroso de Arjona me dañaría el chiste). Recibí los 25 años en Las Terrenas, donde recuerdo que celebré muchos cumpleaños propios y ajenos, pero esa vez yo andaba solo.

Hace 20 años que celebré mi último cumpleaños soltero, pues en diciembre de 1997 me casaría por primera vez. Hace 16 fue mi último cumpleaños sin descendencia, pues en diciembre de 2001 nació mi primera princesa. En 2003, de nuevo en la “agencia libre”, vi llegar mis 35 años sumergido en un abismo financiero que me dejó la crisis económica de ese año. Pero si pensaba que ese año había tenido un cumpleaños chuipi, el año siguiente fue hasta la fecha mi natalicio más triste.

La primera vez que tuve una fiesta sorpresa fue a mis 38 años, maquinada por mi entonces novia y con la complicidad de una caterva de amigos que se vistieron de naranja y yo ni así me la llevé (en esa época muchos me conocían como “El Mamey” por mi nick en los foros de béisbol). Mis 39 los pasé acompañado de extraños en una loma de Jamao, pues en 2007 trabajé con International Student Volunteers como líder de proyecto.

Para mis 40 años, el color fue el verde limón y ese mismo día hace nueve años inauguré mi cuarto blog, el que ahora leen (así que mis 40 Limones también cumplen años hoy). En mis 44 años tuve otra sorpresa cuando mi madre y mi hija “me asaltaron” en mi oficina con una caterva de picaderas y un bizcocho, del cual seguramente Milca Peguero aún se acuerda. Para los 45 años de nuevo me contaba en el número de los casados con la que ahora me aguanta y los 46 llegaron con mi segunda princesa en brazos.

Y así, con alegrías más, y tristezas menos, llegamos a hoy. 49 años desde aquella noche en el “modernísimo” Centro Médico UCE en que empecé a fuñir la paciencia. Me gustaría pensar que aún no he llegado a la mitad de mi vida, pero no sé si tenga tanta suerte (o mi descendencia tanta mala suerte) de verme fuñendo el parto con más de 98 calendarios encima.

Si quieres felicitarme

Te la pongo bien fácil: Regálame un post de tu autoría, o un enlace de algún contenido que pienses que me puede gustar (fotos, vídeos, canciones, artículos…). Si te faltan ideas sobre mis temas favoritos, piensa en ciencia, astronomía, historia, redes sociales, curiosidades, matemáticas, ciencia de datos y cosas así. Pero si lo que te sale es compartirme la canción de Wellinton El Campeón, igual lo voy a apreciar (dizque).

Fui a orinai

Cuenta la leyenda que un cibaeño viajó por primera vez a Nueva York sin saber una palabra de inglés. Como todos, él tenía un primo en la gran urbe, cibaeño también, al que llamaban “el Mocho” y que trabajaba como dependiente en una tienda de electrodomésticos. Hasta allá fue el cibaeño a visitarle.

—Ei pipo, primo, pero Nuebayoi sí e’ lindo. ¡Cuánta vaina grandoooota! ¿Cómo le vade, primo?

—Bien pai tiempo, primo, aquí echando ei forro. –le contestó el casi-gringo con todo el acento “dei sitio” mientras acotejaba una nevera– Primo, mire, yo sé que ujté no epika inglé, pero vea, tengo que di de un pronto ai baño que me toy orinando. Hágame ei favoi, primo, no se ponga a hablai con naiden, que yo vengo ahora.

—Vaye primo, yo lo aguanto aquí. –le respondió el recién llegado.

Y así se fue el hombre apurado a la trastienda mientras el cibaeño con todos sus cadillos miraba tantas cosas en los pasillos. En seguida, un gringo entró y mirando un televisor LED de 50 pulgadas le preguntó al hombre:

—How much?

Y el infeliz entendió que preguntaba por su primo el Mocho, por lo que le respondió con la sinceridad que caracteriza al inocente:

—Forinai.

—Forty-nine? –replicó el gringo, entre incrédulo y fascinado.

—Sí, forinai, forinai.

El gringo gustoso le dio 49 dólares, cargó con su televisor y antes de que el cibaeño entendiera nada, otro cliente le preguntó por una computadora portátil de último modelo.

—How much?

—Forinai. –dijo el hombre contento de que su primo fuera tan famoso. El nuevo cliente también le dio 49 dólares y se llevó la flamante laptop. En eso, un latino se le acerca y le pregunta:

—A todos tú le dices “forty-nine”. ¿Tú estás seguro de eso? ¿Dónde ‘tá el Mocho?

Y el cibaeño encogiéndose de brazos de responde:

—Bueno, vea, pai tiempo que tiene que se fue a orinai, pa mí que también fue a c*gai, ve?

Lo que nos deja Delcy

A la hora que esta limonada ha sido publicada, en el día de ayer iniciaba un drama multifacético que tuvo como balance la muerte de una mujer que salió de su casa a trabajar sin saber que ya no regresaría. Delcy Miguelina Yapor es descrita con las mejores prendas morales que corresponden a una persona familiar, espiritual, servicial. Alguien que hacía que este mundo fuera mejor gracias a su existencia.

Aunque no conocí a Delcy, su muerte me duele de muchas maneras: por innecesaria, por evitable, por prevenible, por injusta, por inútil. Toda muerte duele a alguien, y me imagino que la noche que acaba de pasar ha sido horrible para su esposo, para sus hijos, para su familia, para su comunidad. La muerte es segura para todos, pero… ¿morir así? ¿morir mientras dos menores (que pudieran haber sido hijos nuestros) la acompañaban? ¿morir a causa de una bala disparada con otra intención? ¿morir porque alguien quiso vengar el atraco de una cartera? ¿morir mientras dos azarosos huían en vía contraria, quizás contentos de que el tiro no se les pegó a ellos? No, morir así no es una muerte que quepa en la cabeza de nadie.

Y a pesar de lo terriblemente triste del desenlace de la vida de Delcy, pienso que hay algunas enseñanzas en lo sucedido. De manera respetuosa ante el dolor de su familia, quisiera exponer lo que creo que nos deja Delcy con este abrumador hecho.

La vida es un ratito

Supuestamente lo sabemos, pero solemos vivir nuestras vidas de espaldas a esa realidad. Nos pensamos fuertes, sanos, casi eternos, sin darnos cuenta de que vivimos al borde de un precipicio. Ayer cuando Delcy encendió su vehículo, nadie pudo prever lo que pasaría momentos después. De ahí la importancia de vivir con la menor cantidad de “deudas emocionales”. Que no falte brindarle amor a los cercanos, ayudar a quien lo necesite, trabajar honestamente. Cualquier día puede ser nuestro último amanecer.

Estoy seguro de que Delcy no tuvo la muerte que deseaba ni la que nadie cercano a ella esperaba. Ni en forma ni en tiempo ni en circunstancias. Sin embargo, hace 24 horas que no está entre nosotros.

Heroísmo en la muerte

Estoy bastante seguro de que Delcy no tuvo mucho tiempo de reaccionar ante lo que sucedía, pero a pesar de todo, reaccionó correctamente. En los vídeos de la cámara de seguridad de un residencial cercano se percibe claramente cuando ella detiene el minibús, habiendo sido baleada. Quizás fue un acto reflejo de su parte, pero para mí eso fue su último acto heróico. Si mantenía el pie en el acelerador, o si perdía el control del vehículo, sin dudas el asunto pudo haber sido mucho peor.

Si aún no han visto el vídeo al que hago referencia, pueden consultarlo aquí.

La justicia no es justa

Cualquiera de nosotros seguramente afirmaría que Delcy murió a consecuencia de la delincuencia que nos arropa. Y tiene sentido pensar así, pues si los azarosos no hubieran sustraído la cartera a otra persona, ni se hubieran dado a la fuga, el exraso Franklin Padilla no habría disparado su arma.

Sin embargo, para el sistema judicial, las cosas no son así. No sé mucho de leyes, pero sé que si los atracadores de Evaristo Morales llegan a ser atrapados (y no los matan en un “intercambio de disparos”), a la hora de ser juzgados, la muerte de Delcy no formará parte de su expediente. Ellos no la mataron ni la atracaron. Probablemente ni siquiera se enteraron de que uno de los disparos la había alcanzado. Para el sistema judicial, ellos no tienen ninguna responsabilidad con esa muerte.

La persona que debe responder por la muerte de Delcy Yapor es Franklin Padilla Núñez, quien ya ha confesado que disparó su arma con intención de detener a los atracadores. Franklin Padilla, según lo poco que sé del Código Procesal Penal, podría ver cárcel por homicidio involuntario. Franklin Padilla, quien actuó con el interés de detener a dos asaltantes, quien intentó vengar un atraco menor, podría ser quien más sufra el peso de las leyes.

Si los atracadores son detenidos y juzgados, la pena máxima podría ser “una chambra” en comparación que el daño que desencadenó su “hazaña”.

Paremos la “eyaculación precoz” de desinformación

Me perdonan el término “sexual” en un tema muy serio, pero no encuentro nada más exacto. Desde que empezó a regarse la noticia del incidente en Evaristo Morales la cantidad de versiones que surgieron me aturdió. Se dijo que la señora discutió con “un motorista” porque ella le reclamó ir en contravía en la Francisco Prats Ramírez. Luego se dijo que la asaltaron y le dispararon. Más tarde, que le dispararon pero no fue que la asaltaron. Se dijo que su cuerpo había recibido tres disparos. Hubo gente que llegó a decir que la señora estaba embarazada. ¡Coño! ¿Esas son formas de ganar tráfico, likes, retuits y subir tu estúpido “Klout”? Maldita sea esa práctica.

Al final, la historia fue muy distinta, pero en las primeras horas, la cantidad de fábulas que se difundieron en las redes sociales, y de las que se hicieron eco algunos periodistas, fue dañina. La gente tiene que aprender que escuchar o leer cosas en las redes sociales no tiene absolutamente ninguna garantía de veracidad –ni siquiera cuando quien escribe es un reportero o periodista–. La razón es simple: Los hechos no se han asentado y hay mucha confusión. Por lo tanto, hay que tener mucho, extremo y especial cuidado cuando se va a difundir una información de un hecho confuso y no esclarecido.

Más aún, la cantidad de “expertos en balística”, “conducta delincuencial” y análisis de vídeos cuadro-por-cuadro que vi hoy es espeluznante. Todos en aire acondicionado y lejos del lugar de los hechos. ¡No jodan! Ese afán de “dar la primicia” y de lograr ser el primero que dijo tal cosa es una maldita traba a la verdadera información. Hacemos bien en verificar, volver a verificar y verificar las fuentes que verificamos. Se pierde más tiempo, pero se gana más credibilidad.

Déjenle los héroes a Marvel y DC Comics

Tampoco conozco a Franklin Padilla Núñez pero simpatizo mucho con él. Obviamente no por haber cegado la vida de Delcy, sino porque, aunque no conozco sus motivaciones, se adivinan fácilmente. Franklin, así como yo, está hastiado de la delincuencia. Harto de trabajar para que un maldito culo cagao se le ocurra apropiarse de lo ajeno. Le toca estar cerca de un atraco, ve huir a dos azarosos (asumo que fue testigo del delito) y tiene un arma a mano. No hay que ser genios para saber que el instinto actúa muy rápidamente. Yo no porto armas de fuego, pero si llegara a hacerlo y me viera en una situación como la que tuvo Franklin Padilla, apostaría que también halaría el gatillo.

Ser héroe no es algo que cualquiera de nosotros querría ser. El heroísmo implica riesgo y peligro, reflejos rápidos y mucho juicio. Se requiere mucho entrenamiento para manejar situaciones de alto peligro y saber actuar apropiadamente. Por eso, no dudo que la intención de Padilla haya sido aplaudible. Pero…

Todo por una cartera

Ninguna vida tiene precio, pero ayer la de Delcy Miguelina Yapor fue truncada por el “fantástico” valor de una cartera. No importa cuánto fuera el botín de los maleantes, estoy seguro de que nadie (ni los mismos atracadores, me atrevería a apostar) arriesgaría su vida por hacerse de una cartera de la que ni siquiera sabe su contenido.

Peor aún, el exraso Padilla, actuando probablemente bajo instinto y adrenalina, hizo uso del arma que portaba y realizó varios disparos. ¿Por una cartera? ¿Realmente vale la pena dispararle a asaltantes en movimiento para intentar recuperar una cartera?

También por una cartera, Kaisha Patricia Requena perdió la vida hace casi ocho años. Esto debería ser una alerta para nosotros también. Los atracadores salen a la calle dispuestos a delinquir, y están preparados para tomarse el riesgo de que los maten en ello. Tienen la ventaja de la preparación previa y del factor sorpresa, además que probablemente también anden armados. ¿Qué puede contener una cartera, un bulto o un vehículo que valga el riesgo de morir?

Ciudadanía armada

No les niego que me ha atraido siempre la ley del karma. Aquello de que “el que la hace, la paga” me parece no solo justo sino aplaudible. Pero me parece preocupante que la ciudadanía se empeñe en conseguir armas “para defenderse de la delincuencia”. Es cierto que las veces que me han robado he deseado que a los atracadores se los lleve una OMSA que se detenga en el Hipódromo, pero de ahí a que cada cual se busque “un jierro” para que lo libre de todo mal, se me antoja que es la antesala de muchos casos como el de Delcy.

El exraso Padilla fue militar, tuvo entrenamiento especializado para manipular armas de fuego, y sin embargo, ayer acabó con una vida, accidentalmente. ¿Qué garantías tenemos de que tú vas a saber usar una Glock para enfrentar a un delincuente? Peor aún, ¿qué seguridad tenemos de que ante cualquier pendejaíta, un choque de tu auto, un pleito jugando baloncesto, un cuerno que te peguen o una depresión que te de, no vas a sacar tu arma y usarla para hacer daño a alguien o a ti mismo? ¿Así se solucionará la delincuencia?

…¿O no será la manera más rápida de aumentar los crímenes?

“¡COÑO, BASTA YA!”

Sin embargo, nos sentimos indefensos ante la delincuencia. Profundamente desprotegidos. Y muertes como la de Delcy provoca un aluvión de descontento, desesperanza e impotencia que no es fácil de expresar o contener. Este ciudadano, que conocía a Delcy y a su esposo, lo dijo con bastante elocuencia.

¡Coño, Basta ya!

¡Coño, Basta ya!

Ciudad segura my ass

Es difícil no sonar “comemierda” con esto pero la muerte de Delcy y el atraco que la provocó no sucedieron en un “barrio caliente”, ni en un sector lleno de droga, delincuencia o prostitución. No, ello sucedió en Evaristo Morales, un sector tipificado comúnmente como clase media alta. Un sector patrullado continuamente. Un sector donde casi todos los edificios y negocios tienen vigilantes y cámaras de seguridad. Y aún así, allí fueron esos malditos a robar una pendeja cartera.

Para las autoridades, esto es “percepción”, pero para cualquiera que sepa dos cheles estadística y conozca la famosa campana de Gauss, sabe que cuando los casos extremos empiezan a “salirse de la normalidad”, la distribución deja de ser uniforme y hay motivos para revisar causales.

Una simple campana de Gauss

Una simple campana de Gauss

Es cierto que la mayoría de los crímenes suceden en “barrios calientes” (en la campana de ejemplo, el 68% de los casos), pero con todo y eso la cantidad de atracos en sectores “en lo claro” hace mucho tiempo que dejó de ser algo poco común para convertirse en “un asunto de diario” (los márgenes a ambos lados de la campana).

¿Hace falta un científico nuclear para entender que ello se debe a la ineficacia de las autoridades para mantener bajo control a los delincuentes? Y con “autoridades” me refiero a mucho más que solamente la Policía Nacional, ya que por mucho que ellos detengan malhechores (que no se caracterizan por ello, sin dudas) no me extrañaría que los pocos que detienen tengan un grupo de Whatsapp con los fiscales y alguaciles donde se anuncian “loco, me agarraron en Gascue, ve pidiéndome un frikitaki que voy para Ciudad Nueva en 10”. El Código Procesal Penal, y las autoridades encargadas de ejercerlo, solo le pasan la mano a los delincuentes y les dicen con tono condescendiente “men, pórtate bien, ombe, ¿quieres?”. Así no se va a avanzar.

Las otras Delcys

A nosotros, los clasemedia que tenemos Internet y redes sociales sin dudas Delcy nos suena cercana. De verdad que para mí es una persona que pudo estar en mi círculo de amigos, pero no lo era. Arriba mencioné la campana de Gauss y deliberadamente tipifiqué el caso de Delcy (y el de Kaisha Requena) como outliers que se hacen cada vez más frecuentes. Eso debería preocupar, pero no significa que los numerosos casos parecidos o hasta peores que suceden en esos “barrios calientes” (los que componen el grueso de la campana) no deban ser atendidos. De hecho, creo que la única manera de actuar correctamente contra la delincuencia es atacando el mal donde más está diseminado.

Como Delcy muchas otras personas pierden la vida en asaltos diariamente. No llegan a ser trending topic porque no son “de los nuestros” pero mierda… son vidas que también merecen ayuda, atención, protección y que las autoridades actúen de verdad. Con todo el respeto a la familia de Delcy, pero cuando una mujer es asesinada en Guajimía o La Ciénaga, también deja huérfanos y también le duele a alguien. Y en esos barrios esas cosas pasan por mucho menos que una cartera. Just Saying.

Y como si hiciera falta que mis palabras fueran confirmadas, menos de 24 horas después de la muerte de Delcy Yapor, otra mujer murió, fruto de un asalto por una cartera, en Villa Consuelo. ¿Cuántas Jaqueline de la Cruz más faltan para que realmente haya acción?

Esta Delcy

No conocí a Delcy Yapor, pero me duele su muerte como si hubiera sido una de mis amigas. Y conozco a muchas mujeres que podrían asemejarse a ella, muchas que pudieron haber muerto ayer en ese incidente. Mi madre, que con 75 años a cuestas aún se afana en cuidar a todos y estar pendiente de todos los detalles. Mi suegra, mujer de delicado trato y amor amplio y que, casualmente, vive a unos pasos de donde Delcy cayó abatida. Absolutamente todas mis tías, mis comadres, y prácticamente todas mis amigas, compañeras de trabajo o de estudios, mujeres que se fajan a levantar familia a pesar de todo, porque asumen la vida con esa entereza que no abunda tanto. Cualquiera de ellas pudo haber estado circulando en la Francisco Prats Ramírez a las 7 de la mañana y encontrar pendejamente su muerte.

Los familiares y amigos de esta mujer, protagonista inconsulta de una tragedia de muchas aristas, harían bien en mantener su memoria presente en sus vidas. Yo, desde mi distancia, lloro con ustedes la muerte y aplaudo la vida de Delcy Miguelina Yapor.

Al mediodía del martes, la familia de Delcy Yapor dio una de las más hondas muestras de coraje, benevolencia y perdón, al extender un abrazo a la familia del hombre que accidentalmente mató a la señora. “Ellos también sufren” dijeron y yo no encuentro manera de sentir más admiración por su acto. Llamaron a la reflexión a todo el país, y aunque eso es correcto (es parte de lo que motiva mi limonada), creo que el llamado debió ser firme con exigir a las autoridades que deben la condescendencia con la delincuencia.

Mi aprecio a esa familia.

La luz que @madamesaga arroja sobre el #AcuerdoPGR

Odebrecht, la tristemente famosa constructora brasileña que se asemeja a un cáncer haciendo metástasis en los gobiernos de América Latina, aparentemente está “saliendo en coche” en nuestro singular país. Para la mayoría de los ciudadanos, las investigaciones sobre el caso que lleva la Procuraduría General de la República avanzan con una modorra que alienta más de una sospecha.

Sede de Odebrecht

Sede de Odebrecht

El pasado viernes supimos que el acuerdo al que llegó la Procuraduría con Odebrecht es “totalmente confidencial”, una frase que de inmediato me sonó a gato entre macuto. Como yo de leyes entiendo tan poca cosa, se me ocurrió preguntarle en Twitter a Laura Acosta, destacada abogada que en más de una ocasión ha sido pieza importante en el esclarecimiento de causas que lesionan al país.

La respuesta de la autodenominada “cigua” llegó al otro día, con más de 40 tuits en donde ella expresa sus opiniones sobre el #AcuerdoPGR con #Odebrecht. Una de las mejores virtudes de Laura es que es capaz de desmenuzar las tripas legales con las que cualquier lechuguino consigue marearnos y derrotarnos por cansancio. Los tuits de la Acosta, cuando menos, son legibles para casi cualquier mortal, incluido yo.

En resumen, lo que entendí de los tuits de Laura es que:

  1. El acuerdo entre la Procuraduría y Odebrecht no debe ser “totalmente confidencial”, al menos no en el largo plazo. Al tratarse de un caso que afecta nuestro patrimonio, el país merece estar informado, así sea en parte, de lo que ha pasado. Acosta aclara que no se puede entorpecer el proceso investigativo al revelar datos.
  2. A Laura Acosta le preocupa la terminología que se ha manejado con la cifra de 184 millones de dólares, así como el énfasis de llamar “adelanto” al primer desembolso hecho por la constructora.
  3. Cita que el Código Procesal Penal (CPP) establece que una cosa es la MULTA por determinar el delito de soborno (que es el duplo de la cantidad involucrada en el soborno —de ahí que sean 184 millones de dólares, el doble de los 92 que alegadamente se pagaron en sobornos).
  4. Entiende Acosta que en paralelo al pago de la multa, la empresa sobornante debe quedar impedida de operar nuevos contratos de construcción en el país, pero continuar la ejecución de las que estén en curso pues detenerlas también afecta el interés popular.
  5. Más aún, el criterio profesional de Laura le indica que la firma sobornante no puede limitarse a pagar la multa, sino además devolver los montos sobrevaluados. De otra forma, con muchísima facilidad, la firma sobornante podría pagar “muerta de risa” el monto de la multa con el dinero obtenido por sobrevaluaciones.
  6. Finalmente, que los ejecutivos y empleados de la empresa necesitan ser sometidos y procesados por la justicia, no quedar ocultos detrás de una cortina de humo.

Los que entienden de leyes seguramente podrían sacarle más punta a ese lápiz, pero creo que lo importante acá es dejar constancia de que las cosas son más complicadas e involucran más acciones, resarcimientos y sometimientos que lo que hasta ahora nos han brindado. Por eso, es necesario seguir exigiendo más acción, y menos morisquetas.

Los tuits de Laura Acosta

A continuación los tuits íntegros de Laura Acosta sobre el Acuerdo PGR + Odebrech. Saque usted sus propias conclusiones.

¿Por qué no conviene que “hayan ido” 126 mil a #RDMarcha?

La actividad efectuada el pasado domingo, #RDMarcha, tiene muchas lecturas, y creo que todas son positivas. Tanto es así que hasta funcionarios encumbrados del gobierno como José Ramón Peralta, Gustavo MontalvoMargarita Cedeño han expresado simpatía en los reclamos de la marcha (que sean creíbles y sinceros es otro tema, ¿no?).

Cuestionar el éxito de #RDMarcha es un ejercicio innecesario. Fue exitosa y no cabe dudas de ello; aunque desconozco si fue tanto más o tanto menos que lo que esperaban sus promotores. Quizás es por eso que ha surgido un afán por medir la marcha, por cuantificarla, por determinar su tamaño, exacto o aproximado. Buscamos un número, una cifra que nos permita asignarle un lugar en algún escalafón, un top-10 de “marchas multitudinarias de la historia reciente”.

Y esto me parece peligroso.

Foto de Diario Libre sobre #RDMarcha

Si ni los organizadores ni el gobierno han ofrecido una cifra creíble y demostrable sobre el tamaño de la marcha, todo lo que estamos haciendo es especular. Y como especulando somos tan buenos, a la marcha fueron entre 10 mil y 126 mil personas. Un mínimo y un máximo que dan fe de lo tozudos que estamos siendo con una nimiedad.

Quede claro: Intentar cuantificar el tamaño de una multitud es un ejercicio retador y cualquiera que se precie de investigador de mercado se aplicaría a ello con interés. Sin embargo, el problema con #RDMarcha es que las fotos y vídeos existentes arrojan estimados demasiado disímiles. Pero sobre todo, llegar a una cifra no le va a añadir ni a restar un ápice de impacto a lo que ya se ha logrado.

¿Debió medirse el tamaño de #RDMarcha? Creo que sí. Estoy seguro de que los organizadores del evento no trabajaban para exhibir un número y llenarse la boca con ello, pero era buena idea tomar esa precaución. Aunque fuera solo para fines de logística, convenía saber cuántas personas apoyaron la iniciativa.

¿Debe intentarse medir “a mano pelá” el tamaño de #RDMarcha luego de que pasó? Creo que no. ¿Por qué? Pues porque no existe una manera realista o científica de hacer un calculo post-mortem que sea satisfactorio.

—¡Pero si hay montones de selfies, fotos y vídeos de la gente!
—Sí, pero no sirven para esto.
—¿Anjá, y los drones?

—Tampoco. A pesar de que hubo varios drones capturando muchos aspectos de la marcha desde el aire, no parece haber un conjunto de fotos hecho específicamente para determinar el tamaño de la multitud.
—¿Y si juntamos todas las fotos?
—No, no se puede porque para este tipo de cosas se requiere un trabajo realizado con un criterio deliberado y especializado.
—Pero hay muchas formas de estimar una multitud
—Y ningún método te va a dar un número con el que todos van a estar conformes.

¿Entonces qué?

Simplemente quitarse ese improductivo afán de querer llegar a un número y concentrarse en los próximos pasos. Yo no soy quien para decirle a nadie qué hacer, pero si los organizadores no se ocuparon de tener métodos de medición formales para la marcha, no deberían aupar ningún cálculo y prepararse para cuantificar la próxima actividad. El tamaño de la marcha fue “una barsa de gente”, aunque ya nos enseñara Pablo Tactuck que “una barsa no es un número”.

Además

Insistir en una cifra fantástica como las 126 mil personas o “más de 100 mil” como muchos dicen, se puede convertir en el peor cuchillo para el movimiento.

Piensen por un momento lo que pasará en el próximo evento (sea marcha, concierto, vigilia o whatever). Lo primero es que habrá gente (del gobierno, de los medios, de los empresarios…) contando la asistencia, cuantificando cuidadosa y científicamente la cosa.

¿Qué pasaría si los números de un segundo evento dan …. 65 mil personas? ¿O 35 mil? ¿O menos de ahí? ¿Cómo justificar que un movimiento social pase de 126 mil personas a una fracción de esa cantidad? ¿Que la gente abandona la lucha?

Por todo esto, creo que no conviene que se siga insistiendo en los 126 mil ni en ningún número, sin apoyo científico. A estas alturas, es mejor pensar en una cifra modesta, al ojo porciento y apalancar el éxito de la marcha del domingo para conseguir un segundo golpe que esta vez sí vamos a procurar “medir al chele”.

Y esos son mis dos cheles sobre este tema.

El panel de influenciadores en #FOARD2016

Sé que #FOARD2016 pasó hace como dos años ya y que, a menos que una presentadora enseñe “su palte” o el Presidente diga algo chistoso como que va a trancar a los corruptos, los temas “aburridos” no sobreviven un fin de semana. Pero aún esa conferencia me provoca escribir y ya que ustedes vinieron solitos, pues aquí les dejo esta (larga pero ilustrativa) limonada. ¡Salud!

Una de las principales temáticas durante #FOARD2016 fueron los “influenciadores”. Y quizás han notado que casi siempre que menciono esa palabra lo hago entre comillas. Como si no fueran influenciadores en realidad (tengo mis dudas). Como si fueran un relajo (ahí casi no tengo dudas). Pues bien…

Panel de influenciadores en #FOARD2016

Panel de influenciadores en #FOARD2016

Quise tratar como un tema aparte el panel de influenciadores que se efectuó en la conferencia, pues considero de urgencia las implicaciones que se desprenden de ello. Con el propósito de edificar a quienes no tuvieron la oportunidad de asistir a #FOARD2016, me permito compartir este vídeo que grabé con mi móvil. Pido (casi ruego) disculpas por la pésima calidad y el distractivo meneo de la imagen. No tenía trípode ni un mejor ángulo para esto, literalmente solo saqué mi móvil y me puse a grabar a pulso. Al menos el audio se escucha bien (a pesar de mi molesta “metedera de cuchara”).

Me gustaría que pudieran escucharlo completo pero se trata de media hora. Como probablemente nadie tiene tanto tiempo libre (a menos que seas un “influencer”, esos sí tienen pila de tiempo libre) y como en el vídeo no sale el negro de Whatsapp ni hay hookahs ni dembow, probablemente no sea llamativo para muchos. Por eso, no tengo más remedio que narrarles todo lo que sucede. Al final de cada pregunta, me animo a exponer mi opinión de lo tratado.

Los protagonistas del panel

El panel y sus panelistas, según el programa de #FOARD2016

El panel y sus panelistas, según el programa de #FOARD2016

Nuria Piera fungió como moderadora… y ya me dio teriquito. Con lo avasallante, “interruptiva” e impositiva que puede ser esta rubia, no se me pareció a lo que debe ser un buen moderador. Pero ni modo, Nuria “cae parada” en todas partes, tiene más suerte que Martha Heredia y todo se le perdona.

Según el programa, tres de los panelistas son parte de agencias digitales, además el director de mercadeo de un importante grupo comercial. Estaba también un expositor internacional y una “fashion blogger”. Los cuatro primeros los entiendo perfectamente. En el caso de Fernando Anzures me extrañó pues por capacitado que esté en el tema (su charla se denominó “el consumidor como medio y su influencia social”), dudo mucho que conociera el ambiente local. Y sobre Glency… errrr… hmmmm… no sé.

[00:14] Primera pregunta

Piera inicia preguntando si los “influencers” son una moda y si están preparados para esa función. Anzures toma la palabra y demuestra que no conoce nuestro entorno al decir que “los influencers tienen la preparación, quienes no tienen la preparación son las agencias de medios y las marcas que los utilizan”. Luego explica que una agencia de medios presente en el evento (que no quiso identificar) le había planteado usar influenciadores sin mucha ciencia.

Randolph Luna dice que no se debe considerar a los influenciadores solo como un nuevo elemento en el presupuesto de mercadeo. Los llama eslabones sociales entre las marcas y el consumidor “que son necesarios y seguirán siendo necesarios”. Además, dice que la marca debe examinarlos y saber si son capaces de modificar el comportamiento y generar acciones en los receptores del mensaje.

Viena Divaluna recuerda que siempre hemos tenido influenciadores, por lo que no son una moda. Sí cambian los canales que utilizan y reconoce que cualquiera de ellos puede perder preponderancia. Responsabiliza a la agencia como la encargada de determinar cuál influenciador es adecuado para cada marca.

Glency Féliz coincide en que el concepto no es nuevo y acepta que hay que usar a los influencers a partir de una estrategia… y deja caer dos porcentajes: “Solo el 3% de la población se considera influencers, y ese 3% mueve el 80% del mercado” (¡!). El estadístico que vive en mí quiso poner eso en contexto y presenta esta tabla, se rasca la cabeza y se pregunta ¿de dónde rayos sacó ella ese disparatedato? (Ni siquiera entré a considerar la parte de que “mueve el 80% del mercado”).

Población total Usuarios conectados Usuarios de Instagram
Universos 9,445,281 ∼4,500,000 ∼1,000,000
El 3% de Glency 283,358 135,000 30,000
¿Hay tantos “influencers” en este país? Juzguen ustedes…

Clara Palacio los llama puentes de comunicación entre las marcas y los consumidores, que resultan ser una forma más económica de insertarse en la población y que sirven para que las marcas se comuniquen con lineamientos.

Michael Barón emitió ciertos sonidos a través de su boca que no entendí bien. Me pareció que dijo algo como que hay usuarios que son “influenciadores naturales porque sí” (¿?). Entiende que no es algo nuevo, sino que es “el curso natural de las cosas” (¿¿??). Dijo que las personas, a diferencia de las marcas tienen un “tracking natural” (¿¡!?). Y agregó que las marcas son perezosas y que quieren apropiarse del “espacio natural” (¡!!”#$????) de los influenciadores, los cuales ganan muchos likes porque son “lindos, chistosos y divertidos” (¿y naturales, no son naturales?).

Mi opinión: En general, los panelistas están claros en que los influenciadores no son una moda pasajera. Randolph y Viena están bien claros en que deben ser gestionados por las agencias, las cuales a su vez son responsables de analizar bien quiénes son apropiados a cada marca.

Ah, y quedó claro que Glency no debería jamás usar porcentajes, y que Michael tiene un futuro brillante como botánico.

[05:55] Segunda pregunta

Nuria, luego de coger impulso, lanzó la segunda pregunta: “¿Las agencias publicitarias han perjudicado la imagen de los influenciadores?”. Isaac Ramírez, Danny Lantigua y yo abrimos los ojos del tamaño de dos aguacates.

Fernando empieza diciendo que “estamos usando mal el concepto de influenciador”. Centra su participacióbn en que un influenciador debe ser capaz de mover a su audiencia a hacer algo. Se queja de que las agencias no contemplan la influencia de la misma manera, por lo que terminan imponiendo “talentos” a partir de evaluaciones incorrectas de los mismos.

Viena aclara que no es lo mismo un embajador de marca que un influenciador, y sostiene que las agencias no promueven el surgimiento de un influenciador. Entiende que el trabajo de las agencias es buscar a las personas cuyo contenido está siendo consumido por el público que interesa a las marcas. Añade que debe haber objetivos estratégicos y menciona alcance y construcción de marca como ejemplos, los cuales ameritan dos tipos distintos de influenciadores.

Michael interviene para decir que la cantidad de seguidores de los influenciadores es importante porque “en el punto en que está nuestro mercado no tenemos otra métrica”. En ese punto de la grabación se escucha a alguien con una voz parecida a la mía decir “¿cómo que no, an(beep)al?”, pero no fui yo. En serio, no fui yoooo. Barón continúa diciendo que “hemos sido muy perezosos en identificar métricas de valor que nos permitan determinar si estamos invirtiendo donde debe ser o no”. Considera que los influenciadores “son la personificación de lo que quisiera ser la marca”.

Randolph señala que el problema surge cuando “ni la agencia ni el influenciador han hecho la tarea de entender la estrategia del cliente”. Insiste en que tanto la agencia como el influenciador necesitan entender el core de negocio, y los valores que representa. “Si un influenciador no se identifica con esos valores no debería asumir el trabajo”. Merecidos aplausos al final de sus palabras.

Glency expresa que las redes sociales generan dinero para los influenciadores “¿quién no lo sabe?” pregunta retóricamente. Por ello, coincide con Randolph en que el compromiso que haga el influenciador con la marca “es lo más importante”.

Clara señala que las agencias deben estudiar los perfiles de los influenciadores, y que estos deben comulgar con la marca, “es una responsabilidad de ambos”, indica.

Mi opinión: La respuesta de Nuria no fue respondida apropiadamente por los panelistas, lo que revela una debilidad de la moderadora. El cuestionamiento inicial derivó en un debate sobre responsabilidades entre qué toca a la marca, qué toca a la agencia y qué toca al influenciador a la hora de trabajar juntos. Con todo, las intervenciones de Viena Divaluna, Randolph De Luna y Fernando Anzures fueron más coherentes con lo que entiendo correcto. Glency no aportó gran cosa, Clara repitió lo ya establecido y Michael Barón… reveló un desconocimiento preocupante de las analíticas en redes sociales.

[12:00] Tercera pregunta

Piera plantea la falta de transparencia de algunos influenciadores, al no establecer claramente que están siendo pagados por sus publicaciones promocionadas. Quiere saber la opinión de los panelistas sobre esa situación en nuestro país. Nuria cambia el orden de respuesta de los panelistas para iniciar con Michael Barón… Ouch.

Michael desperdicia casi un minuto hablando de algo que no tenía absolutamente ninguna conexión con lo que se planteó (y si escuchan el audio a partir de 12:30, por favor me lo explican que yo no entendí), lo que evidencia que el hombre no entendió la pregunta o quizás estaba revisando su Klout. Nuria, en un inesperado derroche de benevolencia, se acerca y lo ubica cuidadosamente en el tema.

Michael (segundo chance) dice que la transparencia de los influenciadores en revelar si su contenido es pagado “es irrelevante”. Y lo repite, “la transparencia en esto es irrelevante porque cuando tú sigues a una figura, estás imaginando lo que él está jurando que es. O sea, no tenemos que saber si realmente representa eso o no”. Dice que si los influenciadores colocaran “anuncio pagado” en sus publicaciones “eso no soluciona ningún problema”.

Clara recuerda que “la publicidad encubierta ha existido siempre”, y afirma que lo que hacen los influenciadores es publicidad encubierta. Entiende ella que no se nota tanto porque el trabajo de los influencadores está desplazando un poco la publicidad tradicional “que es mucho más costosa”.

Glency reconoce que se hace buen dinero y que “se puede vivir de eso”, algo que confirma Pamela Sued, también presente. Asegura que a ella no le afecta especificar #publicidad o #ad en sus publicaciones (no sé cómo lo sabe, nunca lo ha hecho). Sin embargo, niega que los influenciadores tengan que revelar cuánto cobran por hacer el “trabajo” que hacen. Reta a varias personas de la audiencia a que revelen su salario y nadie accede. “¿Por qué yo tengo que decir cuánto gano?” sentencia. Pide que se respete el trabajo de cada quien y afirma que la comunidad llega a conocer al influenciador “igual que su familia”.

Viena considera que la marca debe trabajar para que el influenciador vaya más allá de simplemente hacer publicaciones, que se convierta en un embajador y constructor de la reputación de la marca. Cuando un influenciador llega a ser embajador de la marca, a utilizarla más allá de una relación comercial, “no hay necesidad de que cada publicación especifique que es #publicidad, porque lo ideal ahí es que en su perfil el influenciador declare que es embajador de tal marca”. Reconoce diferencias con lo que pasa en otros países, o hasta en otras industrias, en donde sí hace sentido etiquetar toda publicación claramente.

Randolph entiende que hay una manera responsable de hacer el trabajo, sin necesidad de revelar montos específicos cobrados. Se preocupa por cómo el público recibe el mensaje, “cómo lo va a captar, no como que me están mintiendo sino como un mensaje que es parte de un estilo de vida [del influenciador], de alguien que tiene una conexión real con una marca”.

Mi opinión: Aterra escuchar en un congreso de este nivel que alguien diga, en cualquier contexto, que la transparencia es irrelevante. Aterra más aún cuando se trata de encubrir la publicidad detrás de “socialización orgánica”. También convendría aclararle a Glency que no nos interesa saber cuánto cobra por cada pieza publicitaria encubierta que publica, sino simplemente que no quede duda alguna de que ha sido una publicación pagada. Estoy de acuerdo con Randolph en que hay maneras de hacer el trabajo correctamente y con Viena en que lo ideal sería que cada persona diga de entrada con cuáles marcas trabaja.

[19:22] Cuarta pregunta

Nuria le hace contexto a Fernando diciendo que según un artículo, en los Estados Unidos son las marcas las que promueven el secretismo de los montos pagados a los influenciadores (no he encontrado un artículo sobre esas líneas). Anzures entiende que el mercado se está prostituyendo y no se sabe a ciencia cierta cuánto cuesta un tuit o una publicación en Instagram. Luego afirma que en su experiencia ha encontrado que a mayor cantidad de seguidores, menor interacción promedio genera una cuenta. Concluye diciendo que pocas personas se dedican a estudiar la efectividad de un influenciador con respecto a su comunidad.

Entonces se produjo un tirayjala entre Viena y Fernando con relación a herramientas de medición y evaluación de influenciadores.

Mi opinión: Creo que Viena y Fernando estaban hablando de cosas similares, pero desde ángulos distintos. Ambos apoyan que hay que medir y ambos utilizan herramientas para ello. Tales análisis son parte esencial en la definición de estrategias de uso de tal o cual tipo de influenciador.

[22:42] Quinta pregunta

Nuria insertó una pregunta de oro: “¿Se consideran y miden los seguidores falsos y las interacciones artificiales que producen?”. Sin dudar, Viena dijo que se pueden medir y de hecho se miden, y revela que existen aplicaciones o servicios que abultan no solo la cantidad de seguidores, sino que además hacen “like” en contenido y hasta pueden realizar comentarios.

Glency interviene para recordar que Instagram hizo una depuración “el año pasado” (en realidad fue en diciembre de 2014) en donde eliminó millones de cuentas falsas. Vale notar es que eso sucede permanentemente en todas las redes sociales y es un proceso normal. Más adelante, la misma Glency dice que si una cuenta con 100 seguidores publica una foto y no obtiene ni un me gusta “hay un problema”. Se toma un “selfie” con Nuria asegurando que con ello comprobaría “el impacto que tienes en las redes”, insinuando que dicha foto sería más popular que una de ella sola.

I did the math, just for the sake of the argument. Selfie con Nuria: 1,494 likes y 26 comentarios. El promedio de las siguientes 5 fotos donde sale ella sola: 2,730.6 likes y 28 comentarios. “Juzguen ustedes”.

Mi opinión: La agencia que no esté depurando las interacciones artificiales y los seguidores falsos de los influenciadores, necesita contratar personal especializado en ciencia de datos para afrontar esa y muchas otras tareas. Aplaudo a Viena por no limitarse a las herramientas prefabricadas, y buscar soluciones específicas a nuestro entorno. Sobre Glency… errr… ¡próxima pregunta!

[25:43] Sexta y final pregunta

Nuria finaliza preguntando ¿Qué pasa con personas famosas en la televisión [medio tradicional] que no funcionan en las redes sociales? ¿Y lo inverso, personas que funcionan en medios sociales pero no en los tradicionales?

Fernando explica que los medios sociales son usados por “nuevas generaciones con nuevas pantallas”. Antes el contenido se consumía por pocos canales con normas y rigideces establecidas. Según su lógica, esta flexibilidad y multicanalidad amerita actores que sepan aprovecharlas.

Randolph pide diferenciar alcance o exposición con respecto al impacto. Dice que “al final no importa que nos conozcan, sino que nos quieran”.

Viena coincide con Fernando y recalca que se trata no solo de diferentes momentos de consumo, sino también distintos targets, ya que un segmento muy joven seguramente consume mucho más digital que quienes tienen más edad.

Mi opinión: La razón detrás de ese fenómeno es bastante simple: Hay que saber insertarse en cada medio. Cada canal, sea tradicional o sea “digital”, tiene reglas, formatos y manejos que son particulares. Hay personas que no pueden adaptarse a uno u otro medio. No es necesario que una figura de televisión sea exitosa en YouTube o Instagram o viceversa. Simple.

Consideraciones finales

Este panel tuvo muchas luces y demasiadas sombras. Si leyeron esta limonada completa no me cabe duda que podrían identificar cuáles fueron los puntos positivos y cuáles fueron los “huevos” que brincaron. Me preocupa mucho que haya agencias que aún no sepan cómo evaluar el papel de un influenciador, que no sepan identificar gente apropiada a una marca, y que no sean capaces de exigir más que simples publicaciones sonsas. Por supuesto, hay agencias que están haciendo bien su tarea, y hay marcas que saben lo que buscan de estos talentos. Pero es urgente que las agencias tomen en serio la analítica, que se aboquen a estudiar científicamente el aluvión de data que hay en todas partes.

Creo que los influenciadores dominicanos tienen una cantidad inmensa de potencial, pero necesitan dejar la haraganería y la comodidad del mínimo esfuerzo. Se cuentan con los dedos de una mano los influenciadores que pueden presentar reportes de desempeño que vayan más allá de simples vanity metrics. La mayoría se limita a paveladas donde hablan de “impactos” o de índice Klout y otras minucias.

Peor aún, muy pocas personas de las llamadas “influencers” trabaja con honestidad para las agencias o las marcas. Es raro encontrar amor real de un influenciador hacia la marca que le contrata, lo que daña la química y convierte cualquier interacción en un ejercicio antiséptico y almidonado.

Creo que hace falta que la industria (agencias, marcas e influenciadores) construya terreno común en el cual el mercadeo de influencia pueda desarrollarse de manera equilibrada. Sin que haya “talentos” que quieran cobrar una millonada por un trabajo que ni siquiera pueden respaldar. Creo que las agencias deben diseñar herramientas propias pero con parámetros de medición comunes en la industria, para que la evaluación de la Agencia A no sea demasiado distinta de la evaluación de la Agencia B sobre el mismo talento.

Y creo, finalmente, que los usuarios finales, los seguidores de influenciadores, deben aprender a apoyar la sinceridad y la franqueza y alejarse de aquellos que encubiertamente les quieran meter publicidad forzada sin siquiera declarar que cobran por ello.

Felicidades a #FOARD2016 por hacer este panel. Ojalá de este ejercicio se hiciera algo más extenso y profundo, más práctico y con ejercicios, donde marcas, agencias e influenciadores puedan aprender a dominar inteligentemente esta rama del mercadeo digital, y dejar atrás la “administración de colmado” que rige en la mayoría de los tres grupos.

Las muchas hondas huellas de Miguel Gil Mejía

Si has sido una persona de bien, al final de tu caminar sobre este planeta cuando la muerte te visite y fijes residencia permanente en algún cementerio, probablemente le dolerás a alguien. A tu familia inmediata, a tus compañeros del diario vivir y quizás hasta a esos amigos que no veías hacía muchos años. Si es así, felicidades, has dejado huellas.

Naturalmente, no todos dejaremos las mismas huellas. Hay intensidades en esto, como en todo. Y también hay volumen, como también en todo. Las huellas importan por su profundidad, que mientras más hondas más durarán; pero importan también por su cantidad pues mientras más logremos dejar, más personas podrán verlas y quizás seguirlas.

De eso se trata, quizás, la vida: de dejar hondas y numerosas huellas. Lo mejor es que no necesitas ser una “persona importante” como una figura pública, un gran inventor o un científico destacado. Dejar huellas está al alcance de todos.

Permíteme presentarte al mejor hombre que quizás no conociste, un ser humano de numerosas virtudes que nunca buscó fama porque una de sus huellas más profundas fue la humildad. Don Miguel Gil Mejía.

Miguel Gil Mejía

Miguel Gil Mejía

Un hombre que vivió con intensidad el afán creativo y ejecutor que da la ingeniería, a lo largo de su vida dejó una inmensa cantidad de huellas. Escribiendo esta limonada he descubierto cosas que no conocía de él, pero que no me asombran, pues así era este hombre. Fue ingeniero de los de antes, egresado del exigente Tecnológico de Monterrey, profesor de varias universidades, gerente innovador (responsable ejecutivo de marcas que usamos diariamente como ATH y UNIPAGO), servidor público sin cola que le pisen, aglutinador de talentos (dirigió el capítulo dominicano del EXATEC, presidió el Club Arroyo Hondo, por ejemplo) y fue declarado como “Pionero de la Informática” por la Cámara Americana de Comercio. ¿Sabes qué tuvo don Miguel? Una vida repleta de frutos, productiva, frondosa. Una vida vivida al servicio de la gente.

Pero obviamente, su huella más profunda, la que a mí me duele más, es la de su amor por el béisbol. Ciertamente él amaba a mis archirrivales los Tigres del Licey, pero su pasión trasciende las diferencias. Don Miguel fue el mejor fanático de un equipo de béisbol que jamás he conocido.

El liceísta

Su liceísmo fue legendario y contagioso desde que era un muchacho (sus anécdotas sobre peloteros iban hasta los primeros años de LIDOM). Abonado por décadas primero en el Estado Cibao y luego en el Quisqueya, podías mirar hacia la zona de A24 y cuando tocaban el Himno Nacional su calva destellaba con las luces. Era de los pocos momentos en que podías ver su cabeza descapotada en el estadio porque de lo contrario usaba una de sus decenas de gorras azules.

Cuando, a principios de siglo empecé junto a algunos amigos a desarrollar Aguiluchos.com, ya el website del Licey tenía varios años operando, manejado enteramente por don Miguel. Hoy quizás no sea gran cosa hacer un website, pero casi 20 años atrás, aquello era una proeza. Y hay que ver todo lo que Don Miguel logró acumular y publicar en esas primeras versiones del website azul. En esta imagen, a la izquierda, hay un denso menú de contenido, curado por él, a mano pelá.

Un pantallazo del viejo licey.com

Un pantallazo del viejo licey.com

Su aporte más puro a esa web, diría yo, fueron sus artículos de opinión, los que colocaba bajo “La esquinita del webmaster” y luego renombrada como “La esquinita de MGM”. Allí don Miguel se presentaba como lo que fue, un fanático sensato, ecuánime, furibundo pero magnánimo. No era perfecto (en más de una ocasión le reclamé alguna opinión que me parecía exagerada y eso provocaba un intenso debate por correo), pero siempre era genial. Lo leí alabar al Licey, acabar con su directiva, o con la LIDOM cuando las cosas que pasaban le parecían insólitas. Un ejemplo de sus épicas quejas consistía en decir que el Estadio Quisqueya le provocaba dolor en el cuello por tener que girar la cabeza cientos de veces hacia el jardín izquierdo, para mirar la pantalla que medía la velocidad de los lanzamientos.

El primer saludo

Además de crear licey.com, don Miguel inició el TigerBook, que aunque era un libro de visitas (¿se acuerdan de eso?) lo usábamos como un rudimentario foro de mensajes. Y además, creó la lista de correos LiceyFans. Fue esa lista de correo la que provocó que nos conociéramos en persona. Yo aún no sabía quién era este tipo, pero asumía que era un tiguere más (después de todo, ¿quién iba a imaginar que un “señol mayol” iba a estar haciendo websites hace 20 años?), así que, fre’co y trascendío como soy, solicité ingresar a la lista de correos de LiceyFans. Don Miguel me respondió preguntando por qué querría un aguilucho estar en una lista de fanáticos azules “si no fuera para fuñir”. Me molesté con su comentario y con una respuesta larguísima mandé a don Miguel a comerse con yuca su dichosa lista… ah, la osadía que da el “anonimato”…

Al día siguiente recibí otro mensaje donde don Miguel me invitaba a que en el próximo partido entre Águilas y Tigres en el Quisqueya pasara por su asiento en el A24. Accedí y el día señalado, con más miedo que vergüenza conocí a este caballero de sonrisa alegre e inmensa. Me reconoció sin que abriera la boca (supongo que el hecho de ir ataviado de aguilucho ayudó bastante). “¿Tú eres Darío Martínez?” me preguntó como quien ansiaba el momento. “Martínez Batlle” respondí como es mi costumbre. Mientras se ponía de pie hizo por primera vez el ritual que haríamos toda vez que nos vimos: Con la mano izquierda se descubría la cabeza mientras su diestra se abalanzaba sobre mi diestra para estrecharla. Apenas atiné a quitarme mi gorra antes de saludarlo y me dijo que entre caballeros los saludos se hacen con la cabeza al descubierto.

Aquella vez no salía de mi asombro. “¿En serio este abuelito es el webmaster del Licey?” me cuestionaba sin parar. No recuerdo de qué hablamos pero sé que él me animó a seguir trabajando en Aguiluchos.com, porque el trabajo que hacíamos era importante. Con el tiempo llegamos a compartir ideas y cuando ganamos la Arroba de Oro en 2007, su abrazo en el Quisqueya fue una de las cosas más sinceras que jamás recibí. Ah, y nunca me dejó entrar a LiceyFans.

Una de las mejores partes de ir al Quisqueya era pasar a saludarlo. La pizarra no importaba; fuera que estuviera perdiendo o ganando, la mitad del séptimo episodio era el momento que aprovechaba para ir de donde estuviera hasta su asiento. Muy pocas veces no lo vi allí. Entonces me presentaba a quienes tenía alrededor, yo saludaba como sintiéndome Jack Dawson en la cena del Titanic, y en lo que entraban los azules a batear, conversábamos.

En diversas ocasiones nos encontramos en algún evento y siempre tuvo la amabilidad de saludarme. Siempre me sentí inmensamente distinguido, tratado con una deferencia de la que sinceramente no me sentía merecedor. A pesar de tener un carácter fuerte, se podía adivinar que era justo, consecuente, un hombre recto. Y su risa, coño, su risa era todo lo cálida y cercana que puede ser una carcajada.

De todas las muchas hondas huellas que Miguel Gil Mejía ha dejado, esta es la que más me duele. Su adorada doña Carmen, aguilucha como corresponde, sus hijos y sus allegados con facilidad podrían mencionar muchas otras maneras en las que este hombre les hará falta. A mí, mientras tanto, me hará falta cada vez que las Águilas visiten a los Tigres y llegue el séptimo episodio.

Me siento agradecido de haber sido distinguido con su aprecio y sus palabras siempre de aliento. De haber compartido humor y cuerda beisbolística, de quitarme mi gorra desde lejos cuando lo veía. De haber aprendido tanto. El béisbol dominicano no podrá pagar tanta entrega.

Un inmenso clap para usted. clap