Quisiera llevarte a mi infancia por unos minutos. Sí, ya sé que “eso fue en la prehistoria” porque con 52 años vividos soy un anciano para ti y para la mayoría de mis lectores. Descuida, prometo que será breve… y quizás hasta nos encontremos con Fefita tocando en una verbena.

Cuando yo fui niño, en los lejanos años 70 y parte de los 80, los “medios de comunicación” se limitaban a seis periódicos (Listín Diario, Hoy y El Caribe en las mañanas; El Nacional, y los extintos Última Hora y La Noticia en las tardes). La radio masiva era en AM y apenas había un puñado de emisoras en FM.

La televisión solo llegaba hasta el canal 13, y lo más espectacular que sucedió fue el nacimiento de Teleantillas en 1979. En todos los canales llovía estática a las 10 de la noche, una hora después de que Colgate nos mandaba a dormir.

(Sí, el anuncio es de los 90, pero esa era la idea)

Décadas atrás, los medios no tenían que hacer ningún esfuerzo para tener audiencia o lectoría, el consumo estaba virtualmente garantizado. Si querías enterarte de algo no tenías escapatoria: seis diarios, cinco televisoras y algunas emisoras de radio, eso era todo. Vivíamos en un mundo “lentamente informado” y no sabíamos qué tan felices éramos.

La atención como divisa

Solo te hice el cuento de mi vida cavernaria porque quiero que pienses en cómo ha cambiado la demanda de nuestra atención. De un puñado de medios en mi infancia ahora hay miles. Vivimos zambullidos en el llamado “information overload” y lo difícil es pasar suficiente tiempo sin ser interrumpidos por una nueva notificación que te informa sobre algo que pasó hace hace un rato en el otro lado del mundo (como la explosión en Beirut).

El consumo de información ahora depende de Internet para casi todo. Por supuesto, aún lees la prensa pero no la impresa, sino la digital. Sigues viendo los noticieros… en YouTube. ¿La radio? A veces, pero con Spotity siempre a cuarta 24/7. Hasta la tía que llamaba a tu mamá con los chismes de la familia, ahora lo hace con voicenotes de WhatsApp.

¿El problema? Que el día sigue teniendo solo 24 horas. Y que todos los medios (los formales, los serios, los chismosos, los fakenews, los disparatosos y Alofoke…) todos compiten por tu atención.

Alex Rodríguez (el autor y estratega digital, no el peloterito ese) ofreció en 2018 una charla en TEDx Tampa llamada “¿Qué tan valiosa es nuestra atención?” y me parece vital que veas. Aunque está en inglés, creo que es bastante fácil de seguir:

En resumen, Alex propone que consideres tu atención como una moneda de curso legal. Es limitada (hay una cantidad tope de asuntos que puedes atender diariamente). Tiene valor (perder el tiempo es básicamente otorgar tu atención a cosas improductivas). Es deseable (tenerla y recibirla). Bajo esa premisa, es sabio que dediques tu limitada, valiosa y deseada atención en buenas inversiones. Tal como harías con el dinero en tus bolsillos.

Una de las partes más llamativas de la charla de Alex es cuando menciona que debido al bombardeo de “anzuelos” que recibimos, debemos elevar nuestros estándares sobre cuáles vale la pena “morder”. Más aún, que es necesario elevar nuestra propia emisión de informaciones que servimos a los demás. Sí, porque en esta época, tanto tú como yo y hasta el Pachá espera captar la atención de un alto número de personas. La responsabilidad debe ser de doble vía.

No ‘tamo pa’ baratija

En nuestra era abundan los medios (de cualquier tamaño y alcance) que sirven continuamente informaciones tergiversadas, francamente falsas, vulgarmente amarillistas, mal tituladas con el único propósito de llevarte a hacer clic en su portal. Como en la parábola del trigo y la cizaña, cada día te enfrentas a un inmenso campo sembrado de clickbaits en donde las noticias valederas escasean y cada vez te cuesta más discernir entre el trigo y la porquería.

¿Qué es y por qué funciona el clickbait? Hay decenas de excelentes artículos que describen los “anzuelos de clic” (horrible traducción). La definición que más me gusta es bastante simple: “Es una promesa de valor que usa la curiosidad para terminar en incumplimiento y decepción”. Te ponen un titular llamativo para que muerdas el anzuelo pero al otro lado del clic lo que hay es un contenido que no satisface tu expectativa.

¿Funciona? Sin duda alguna. Mira casi cualquier portal y encontrarás titulares de noticias construidos para picar tu curiosidad, y que en general se sienten como un engaño sistemático cuando entras a leer. Por años hemos sido tontos útiles, y todos hemos caído en eso.

¿Qué podemos hacer para invertir bien el valioso recurso que realmente es nuestro tiempo y atención? Aquí propongo algunas ideas.

Discrimina tus fuentes

Selecciona tus fuentes con cuidado. Foto: Bruno Bučar

“Somos lo que comemos” dice el refrán. Llévalo online y aplica igualito. El mayor logro de un medio es conseguirte como “seguidor” o “suscriptor”, porque te pones tú solito en bandeja de plata para exponerte a su contenido. Muchísimos medios merecen ser seguidos, pero ¿en serio vale la pena leer a burdos clickbaiters como Actualidad RT? Considera tus “follows” en las redes sociales como joyas y véndelas muy caras. Cuida mucho los newsletters a los que te suscribes.

Que no te tiemble el pulso para “darle con la U” a cualquier medio que sientas que te engaña con titulares fantásticos. Valora los medios que te informan, pero sé implacable con los clickbaiters, cualesquiera que sean. “El que me engaña una vez, malo él. El que me engaña dos, malo yo”.

Filtra por temática

Elige tus temáticas favoritas y bloquea las que no te interesen. Foto: Jack Sparrow

No necesitas seguir todas las noticias de una fuente. En la mayoría de las redes puedes seguir etiquetas (los famosos hashtags) y términos específicos. De igual manera, es factible evitar palabras, frases o hashtags que no quieras ver. En Twitter, la opción de silenciar (mute) es una maravilla poco aprovechada.

Si todavía usas RSS, la mayoría de los lectores (especialmente Feedly) te permiten personalizar tus fuentes básicamente de cualquier forma que se te ocurra. Invierte unos minutos investigando eso y tendrás una experiencia más potable.

A propósito de esto…

Mi DLAyer Diario Libre lanzó su servicio “Mi DL” que permite al lector personalizar el contenido que quiere leer en la web, suscribirse a newsletter especializados y recibir notificaciones temáticas. Sin dudas, un excelente paso de avance para mejorar la experiencia del lector. ¿Seguirán otros medios la tendencia?

Filtra a tus “friendbaiters

Siempre hay un pana que desentona. Foto: Maria Teneva

Por feo que suene, hay gente que merece vivir dentro de un tinaco negro… lleno de agua… sucia. Deberías considerar si realmente te aporta algo tener contacto con personas que difunden noticias falsas sin ton ni son, sin el menor criterio de utilidad o veracidad. ¿Que son familia tuya? Wow, mejor cambia de familia entonces.

  1. Si no puedes borrar a tu tía, al menos apágale las notificaciones. Silénciala en las redes sociales. O dale con la U, total, siempre puedes culpar al algoritmo si luego te reclama y no tienes corazón para decirle que te fastidian sus disparates.
  2. Desactiva los RTs de la gente que comparte disparates en Twitter.
  3. Utiliza las listas en Twitter (son excelentes para crear timelines temáticos, y aunque cuesta trabajo dominarlas, vale mucho la pena).
  4. Aprovecha los cumpleaños de cada día para hacer limpieza. Si tienes tanto tiempo que no haces coro con una persona y solo te envía enlaces dudosos, que el regalo por su cumpleaños sea tu pazzzzzz.

Antes de hacer clic, sospecha

¿Vas a morder ese pendejo anzuelo? Foto: Marius Masalar

Es más sano asumir una actitud de desconfianza ante cualquier enlace que recibas en Internet. No te dejes llevar por titulares sensiblones del tipo “no creerás lo que hizo este tipo” o “lo que pasó luego te asombrará”. Ten cuidado también con esas listas fabulosas “las 10 mujeres más bellas del mundo –la #8 me dejó sin habla”. Casi cualquier enlace que sea así, es clickbait.

En cuanto a medios criollos, ten igual cuidado. Cada vez más los medios están usando las mismas técnicas de clickbaiting, con la agravante de que al ser informaciones locales, te motivas más a hacer clic.

Combate la desinformación

La mejor de las actitudes es combatir la falsedad. Foto: Ashutosh Sonwani

Si además de evitar caer en disparates quieres ayudar a que otras personas mejoren su “sistema inmunotollológico”, deberías intervenir. Toma la iniciativa de verificar tú las informaciones que te lleguen para emitir correcciones. Esto es crucial en redes sociales y grupos de chat.

Usa servicios como Snopes, FactCheck, MediaWise, Maldita.es (y muchos otros) para educarte sobre las informaciones falsas y validar la veracidad de las cosas que circulan. De igual forma, antes de compartir algo que parezca muy bueno, toma el cuidado de revisar si no es un fakenews.

En mi experiencia, he ido consiguiendo que varios círculos de amigos sean más cuidadosos y verifiquen sus enlaces compartidos. Hazte famoso en tus grupos de amistades como el “matabulos”. Además de que haces bien, se siente súper bacano.

Al final…

Solo tú sabrás a qué le das tu atención, pero es sano que asumas una actitud más crítica contigo mismo para pasar balance con frecuencia y desintoxicar tu experiencia online. Tienes las mismas 24 horas que todos los demás, los medios digitales, las redes sociales y los programas de chateo forman parte del día a día, así que conviene que filtres tus fuentes y tus contactos, sospeches de lo que te llegue y combatas la desinformación.

Valora tu atención. Hay miles de medios regateándote un clic. No lo des por baratijas.

22 Comments Ahora que tengo tu atención…

    1. @dariomartinezb

      ¡Regresa cuando vuelvas! Pero no, no significa que debemos eliminar lo lúdico. De hecho, no me refería a los juegos y las apps tipo Netflix, sino a lo que consumimos como noticias y medios. Hay que filtrar… pero sí, los juegos caen en esa sugerencia al final del cuento. Solo que es preferible mantenerse filtrando.

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    2. Gior

      No sé si serán los años que tengo, que cada día estoy siendo más selectiva en todos los sentidos, incluyendo mí círculo de amigos. Es cierto, hoy en día hay tantos medios con información falsa para llamar nuestra atención, que a veces hasta difícil es distinguirlos. Agradezco este artículo, porque me abre un poco más los ojos sobre las falsas noticias. De hecho, creo que soy de las pocas personas que no posee grupos en WhatsApp. Me puedo dar ese lujo. Trataré de ver y entender la charla de Alex (me gustan las charlas Ted) y agradezco mucho la sugerencia de los servicios para detectar las fakenews. Y si. Poco a poco, me estoy convirtiendo en una matabulos entre mis contactos de WhatsApp. De hecho, algunos me envían información, para que los ayude a corroborar su veracidad. Debo ver el documental de Netflix, también. Gracias por interesante artículo. Siempre es bueno leerte, amigo.

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      1. @dariomartinezb

        Wow, una persona que no tiene grupos de Whatsapp… Qué cosa taaaaaaan rara en la vida. Felicidades por ese logro, jejeje (yo he reducido los míos, me salí de muchos). Sobre Alex (que es buen amigo mío), me confirmó que en el futuro cercano hablará de ese tema en español y ampliando su charla (pero no tiene fecha aún). Con relación a Snopes et al, son herramientas muy valiosas, pero no es mentira que son insuficientes, la cantidad de informaciones falsa que se producen es muchísimas veces superior a la capacidad y alcance de desmentirlas. Por eso es que necesitamos ejercer el criterio analítico personal y uno mismo filtrar las cosas. Gracias por la visita, espero que te guste estar por acá 😀

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  1. Damarys

    Todas las notificaciones estan apagadas en mi teléfono. Soy completamente anticuada, mi teléfono suena si es un mensaje o una llamada. Es hora de que nos hagamos cargo de a quien le damos nuestra atención y tiempo, aunque se hace difícil porque todos los medios están diseñados para mantenernos conectados. (“The Social Dilemma” en Netflix).

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    1. @dariomartinezb

      Extrañamente, aún no he visto el documental del que todos hablan. Debo exponerme a eso en esta semana, sí. Gracias Damarys!

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  2. ramonlora

    Nada como una limonada a mitad de semana!

    Tiempo: El recurso más valioso. Importante saber aprovecharlo en todos los aspectos de la vida.

    Por cierto, muy interesante la charla de Alex.

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    1. @dariomartinezb

      Jejeje, debería ser los martes que publique, pero no siempre puedo. Alex es maravilloso como autor y más como persona. Síguelo en casi todas partes como @alxrodz

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  3. Juan Bautista Castro LLibre

    Interesantísima perspectiva, Darío. De un tiempo a esta parte me he dedicado a ser más selectivo con los temas y seguidores. ¿Será que los años nos ponen más incrédulos con ciertos contenidos? Agradezco que me hayas tomado en cuenta. Mientras tanto, déjame salir de un grupo que me tiene…

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    1. @dariomartinezb

      jajajaja, los años quizás tienen algo que ver, sí. O el hartazgo a cualquier edad. En cualquier caso, gusto leerte, Juan. Gracias por pasar por acá.

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  4. Elen Mercado

    Excelente reflexión, nos lleva a ver un poco más allá y pensar un poco más dentro de nosotros… a quién le damos nuestro tiempo, nuestra atención.

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    1. @dariomartinezb

      Ese es el objetivo, que nos detengamos a examinar los medios de información en general, y cada enlace en particular, y nos preguntemos “¿En verdad esto merece que le preste atención?”. Hay una paz insospechada en administrar la atención evitando contenido desinformativo…

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  5. Elio Veras

    Excelente Darío, es la pura realidad que dices aquí. Hay muchos portales que te engañan con enlaces, y lo más penoso es que a veces son compartidos por personalidades reconocidas. Hay que ser cuidadoso con las noticias falsas, porque se vuelven una cadena.

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    1. @dariomartinezb

      Así es… por eso insisto en que hay que combatir esa vaina con consistencia. Gracias por la visita y lectoría, Elio.

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  6. Moni

    Excelente articulo! Tengo mucho al que ponerme al día pero este artículo de hoy no tiene desperdicios! Y un golpe duro a la nostalgia (PS: yo juraba que no pasabas de 45 años!

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    1. @dariomartinezb

      Jajajaja, mi querida Moni, hace un rato que pasé por esa marca. Pero na, al menos intento tener el alma jovencita 😀 Gracias por la visita y la lectoría!

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