Actualización: Luis Carlos Jiménez, el joven que actuando con civismo y humildad contribuyó a canalizar la ayuda a la joven de este penoso incidente, escribió el viernes un mensaje en su muro personal en Facebook. En su mensaje, nueva vez, procura ayudar a la chica y solicita respeto a su privacidad y a la de él mismo.

El mensaje de Luis Carlos

El mensaje de Luis Carlos

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A estas alturas, apostaría que el nombre de “Luis Carlos” es conocido por la mayoría de las personas que lee esta limonada. De todas formas, vale un poco de contexto para quienes lleguen acá desprovistos de ello. Luis Carlos fue el joven estudiante de medicina que el pasado miércoles 26 de agosto actuó con toda la corrección, inteligencia y diligencia posibles ante una inesperada tragedia.

Mientras él circulaba por el paso a desnivel de la 27 de Febrero con Máximo Gómez, una joven menor de edad, con un embarazo de más de medio término, se lanzó desde el paseo para dar al pavimento, una caída de no menos de ocho metros. Una carta manuscrita que llevaba consigo fue posteriormente publicada y en ella la joven explica su drama.

Luis Carlos no sabía nada de ella pero cuando la chica cayó frente a su vehículo, la primera —y la única— persona que se detuvo a ayudarla fue Luis Carlos, quien bajó de su jeepeta y pidió ayuda al 911 mientras la protegía y la asistía con sus solas manos, todo ello hartamente fotodocumentado por una cantidad grosera de mirones que tomaba fotos y vídeos con sus celulares.

La ayuda llegó no sé cuánto tiempo después, pero llegó. La chica, cuyo nombre se ha hecho público luego de que la prensa lo revelara (¿no que esos datos no se  daban a conocer en menores?) perdió el embarazo y además no podrá volver a concebir pues fue necesario practicarle una histerectomía como parte de su proceso post-traumático.

Una menor de edad, turbada, confundida, con un abrumador sentimiento de culpa que la llevó a catalogarse como “basura” en la carta publicada, cuyo pronóstico de salud es “estable pero crítico” y la mantienen en cuidados intensivos… pero desde la noche misma del miércoles su drama empezó a caer a un segundo plano.

Toda la atención comenzó a caer en Luis Carlos, “el héroe” que la socorrió.

El fan page del héroe

Ayer le hicieron un fan page en Facebook que al momento supera los 3,700 “fans”. Seguramente quienes lo publicaron son personas que genuinamente consideran que el chico es un héroe. Están en su derecho de hacerle un fan page, aunque el propio Luis Carlos no lo desee ni lo haya pedido ni lo necesite.

El fan page en tributo a Luis Carlos

El fan page en tributo a Luis Carlos

Pienso que un fan page de tributo es algo muy serio y comprometedor, pero no es condenable que un grupo de usuarios haga ese reconocimiento a una inesperada figura pública a la que catalogan de “héroe”. Después de todo, nuestro país está hambriento de héroes, de ejemplos a imitar, de gente que haga lo correcto sin esperar nada a cambio. Y Luis Carlos es todo eso.

En mi opinión, es un gesto exagerado, pero ni modo.

Orgullo Unibe

Donde sí se me retorció el sentido común fue cuando me enteré de que la Universidad Iberoamericana (UNIBE), centro de estudios donde Luis Carlos cursa la carrera de medicina, se hizo eco del acto de civismo de su alumno resaltándolo como “Orgullo UNIBE”.

"Orgullo Unibe"

“Orgullo Unibe”

La universidad está orgullosa de que su alumno tuvo el gesto de ayudar a una joven necesitada. Y estoy seguro de que mientras se desmontaba de su jeepeta, por la mente de Luis Carlos pasaba claramente su deber de poner el orgullo de Unibe en alto, que estaba actuando en consonancia con los valores que aprendió en esa casa de estudios, que con su gesto, además de ayudar a una desconocida, la universidad se iba a sentir orgullosa de él. Estoy seguro de que eso pensaba Luis Carlos… (supongo que ustedes saben leer mi sarcasmo, ¿no?).

¡Carajo! No conozco a Luis Carlos, pero podría apostar que los valores que verdaderamente entraron en acción el día de ayer fueron inculcados en otro lugar que no fue la universidad. La raíz de la decencia y el civismo no se siembra a los 18 años en ninguna universidad. No es parte de la cátedra. ¿Dónde aprendió Luis Carlos ese sentido de humanidad y civismo? ¿Dónde aprendió a ser gente? No lo sé, pero pensaría que su familia es la principal responsable.

Los héroes entrenan ahí

Como si lo de Unibe no bastara, en la tarde el gimnasio TopModelsRD decidió que debía mostrar su orgullo porque Luis Carlos, uno de sus clientes, ayudó a la joven.

Orgullo TopModel

Orgullo TopModel

Son tan bárbaros estos panas que hasta un eslógan se inventaron para la ocasión. “Los héroes entrenan aquí”. Sin duda alguna, esto resulta lo más apropiado para la ocasión.

Loas al héroe, pero… ¿y la chica?

Es como si todo lo que pasó ese día en esa vía fuera sobre Luis Carlos. Nadie se acuerda de la verdadera víctima, la joven que por vergüenza e incomprensión prefirió saltar de un puente seco antes que enfrentar las represalias sociales de su entorno, antes que afrontar el rechazo de quienes deberían haberla protegido.

Pareciera que a nadie le importa ella. De hecho, una parte de los comentarios que he leído sobre este caso son decididamente crueles con la chica. Que no debió embarazarse. Que seguro le pasó por levente. Que a esa edad seguro ella sabe más de sexo que los más viejos. Que fue egoísta… Mil vainas. Sin embargo, el 26 de agosto pudiera ser declarado el Día Nacional de Luis Carlos y todo el mundo asentiría.

Margó felicita a Luis Carlos

Margó felicita a Luis Carlos

¡La chica es la víctima revictimizada! Perdió su criatura y no podrá ser madre ni queriendo serlo. Y a pesar de todo, la ignoran olímpicamente hasta cuando intenta desesperadamente huir de sus demonios. Eso seguramente la ayudará mucho a fortalecer su autoestima, ¿no?

Los que leímos la carta que publicó un periodicucho nos damos cuenta de que ella tiene un profundo drama interno de rechazo contra su padre, contra sus hermanos, contra la sociedad. Es una joven confundida y necesitada de ayuda. De orientación. De apoyo.

¿Por qué UNIBE no le ofrecen apoyo psicológico a la chica, por ejemplo? ¿Por qué el gimnasio no le da una membresía donde la ayude a mejorar su condición física, en aras de que ella construya su autoconfianza? ¿Por qué nos hemos olvidado de la joven que no podrá ser madre, por qué no acudimos en su ayuda para mejorar su vida?

¿Se dan cuenta?

El drama de la chica importa menos que el gesto del chico, pero el gesto del chico importa menos que hacer la foto. Y mientras, están Unibe y un gimnasio, como marcas buitres, al acecho de cualquier chance para intentar brillar con algo que no les corresponde como si hubieran patrocinado un acto de civismo de Luis Carlos Jiménez.

¿No merece aplauso Luis Carlos?

Merece todo el aplauso posible, que sea reconocido y exaltado su acto, pero no como algo extraordinario, sino como lo que fue, un acto de civismo ordinario que sorprende a una sociedad incapaz de ayudar sin hacer un maldito selfie. Tengo entendido que Luis Carlos no ha buscado ni desea la fama inesperada que le hemos dado. Eso habla muy bien de él y me hace aplaudirlo más. Ni siquiera necesitaba el espaldarazo disfrazado de oportunismo de su universidad y su gimnasio. Solo hizo lo correcto, y eso no tiene más mérito que la gratitud del deber cumplido. Pero estamos tan absortos en hacer la foto y reportar el hecho que cuando alguien hace lo necesario y oportuno, hasta héroe lo llamamos.

Ojalá que la chica se recupere, que regrese a la plena salud. Que reciba ayuda psicológica. Que reciba apoyo de su familia. Que recupere su malograda dignidad y que termine siendo lo que siempre debió ser: Una mujer valiosa que sume a la sociedad.

Ojalá.

128 Comments De héroes, marcas oportunistas y el olvido de la víctima

  1. stefanybaez

    El verdadero problema ha sido que no se ha tocado el tema real: EDUCACIÓN SOBRE EL EMBARAZO. La pobre joven ha sido victima de tantas cosas, empezando por la falta de interés que tiene la gente en su problema. Pero la verdad es que en esta sociedad, ver algo como lo que hizo ese joven de detenerse y ayudarla evidentemente es algo tan fuera de lo común que por eso se hace un show. De no pienso que esté mal que su universidad exprese orgullo, el orgullo es un sentimiento, no un mérito. Aunque suene contradictorio, lo del gimnasio sí me pareció sumamente retorcido. Pero bueno, eso soy yo.

    Hay que educar, porque como esa joven hay muchas otras. Y la gente ahora solo se enfoca en alabar a Luis Carlos, o criticar a los que alaban a Luis Carlos.

    Excelente post.

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  2. Siorky Hernández

    Lo mejor que he leído en toda esta historia. No creo que alguien pudiera expresar mejor lo que pienso de todo esto. Hasta donde ha llegado nuestra sociedad, que un acto de civismo, que debería ser parte habitual del actuar en cada individuo, se ha vuelto un acto esporádico de heroísmo. Excelente artículo!

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  3. Mary

    Estoy segura que si en el mundo hubiesen más Luis Carlos hubiesen también menos Sthefany, pues su historia se dio a conocer porque su intento de suicidio fue en una vía pública, pero existen miles de jóvenes en la misma situación que se quitan la vida en sus casas y no sale a la luz pública o simplemente mueren en vida. Esto es una alerta tanto para La Sociedad que no hace más que juzgar como para la familia que en lugar de orientar, ayudar y dar amor a sus hijos los crían solo atentos al que dirán de la sociedad y no a sus necesidades.
    Me avergüenza mucho el saber que aun en la situación de esa pobre niña la juzgan, porque no hablan del padre de su hijo? que debió de apoyarla y mas siendo ella una menor, pero esta sociedad está llena de machismo en la que la juzgan a ella por el embarazo, pero y el que? El siendo mayor que ella(según tengo entendido) debió cuidarla y orientarla.
    Considero que el embarazo de esta joven no fue la principal razón de su intento de acabar con su vida sino más bien un detonante de sus múltiples traumas que venía arrastrando, desde su falta de amor hasta su falta de orientación.
    Solo espero en Dios que esta joven pueda rehacer su vida que otra vez el morbo de la sociedad la ha matado más que ella misma publicando su nombre, su diagnóstico y su carta que iba dirigida única y exclusivamente a su familia y que eran los únicos con derecho de leerla.
    Dios nos ampare y nos libre de nosotros mismos.

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    1. Darío Martínez Batlle

      Creo que no es tan fácil correlacionar el civismo con la prevención del embarazo adolescente como planteas. Pero sí, a nuestro país le hace falta más civismo como el ejercido por Luis Carlos. En eso estamos de acuerdo. También de acuerdo con que el embarazo no fue necesariamente la causa, sino el detonante… pero esa chica viene teniendo una historia de abuso psicológico muy profundo.

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  4. Albania

    Todos mr imagino que estamos de acuerdo con lo redactado, porque la chica necesita mas atencion que el chico ya que la que se encuentra en un estado critico es eya la que necesita apoyo incondicional es eya por Dios ya basta de de que en el.pais le den meritos a quien menos lo necesita ya basta de que las personas no nos interesemos por el que de veras necesita ayuda da pena verguenza y hasta asco que actuemos como lo hacemos. Le deseo lo mejor a la chica y Dios mediante todo saldra bien y eya no es la primera ni la ultima que sale embarazada a corta edad hay muchas no juzguen tanto mas bien bamos aver al mas aya de por que pasan estas cosas.

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  5. Maritza Peguero

    maravilloso análisis, pero te faltó decir que “esa chica” se llama STEPHANY. lo se porque una jovencita, cuyo nombre no recuerdo, se tomó la molestia de escribirle una carta en la que se solidariza con ella y le hace recordar que ella SI VALE. Una carta que bien podría tener como destinatario el nombre de tant@s chic@s que a la edad de Stephany y aveces un poquito más ven como única salida el suicidio. Pienso que este suceso que visto de diferentes ángulos nos muestra las múltiples caras de nuestra población no deberíamos dejarlo pasar como si nada, yo pienso que quienes pueden y tienen en sus manos la toma de decisiones bien podrían a partir de ahora crear algún ministerio que prevenga y auxilie a tantas Stephany que claman pidiendo ayuda y cuyas voces se pierden en el desierto de nuestra indiferencia.
    Maritza Peguero

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    1. Darío Martínez Batlle

      Hola Maritza. Sinceramente, el nombre de la chica no falta. No importa que se llame Juana, Julia, Rosa, María, Estephany…la realidad es que esa chica representa fácilmente a miles de jovencitas embarazadas o sexualmente activas que están llenas de confusiones, sin norte y sin nadie a quien acudir para aclarar su mente. Su caso particular es de fácil solución; ella está en cuidados médicos y se puede pensar que será atendida para que enderece su mente. Ojalá que así sea. Lo difícil y el verdadero reto, es trabajar con el resto de las adolescentes sexualmente activas sin formación sexual. Ese es el reto que tenemos todos.

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