Posts in "Vielka"

Aquella tarde de diciembre

Pichona mía, no podría jamás cansarme de decirte lo mucho que te amo, y lo grande que has sido en mi vida. No me bastarían todos los adjetivos de todos los idiomas (incluendo el Klingon y el K-Paxiano) para describir lo mucho que atesoro todas las lecciones que hemos compartido (aprendiendo tú y aprendiendo yo) el oficio de ser hija y padre. Espero que este post sobreviva los años y que cuando tengas ya más edad, quizás cuando ya seas tú la madre, pueda mostrártelo nuevamente y darte uno de nuestros “abrazos rompecuellos” que nos caracterizan.

No tendré mayor satisfacción en la vida, que algún día mires las huellas que he marcado en tu vida, y que tú, al calzar tus propios pies en ellas, te sientas orgullosa de seguirlas. Sólo a eso aspiro.

Continue reading

Mi nueva Chica Internet

Hoy al mediodía, cuando fui a buscar a Vielka al colegio, veníamos conversando, como siempre, de cómo le había ido en clases, qué tareas tenía, y así por el estilo. De repente, mi niña me pidió un favor. “Papi, yo quiero que me abras un correo electrónico”.

Y claro, algo así en una hija mía no debería sonar extraño, ¿no? Sin embargo, quise saber un poco más. “¿Para qué lo quieres, amor?”. Me miró con ojos de fastidio por tener que explicar lo obvio y dijo “¡Para chatear con Nicole Marie y Laura, papi!”. Escuché claramente el “duh!” de Homero Simpson en mi cabeza. ¿Cómo no podía saber que era para eso?

Y bueno, que el día tenía que llegar. Así como llegarán otros días en los que me pedirá cosas que son obvias y yo seguiré haciéndome el tonto para preguntar el clásico “para qué”. Hicimos planes sobre cuál sería su correo y llegamos a casa. Hora de almorzar. Tema olvidado.

Sí, claro, olvidado sólo por mí. Cuando ya terminaba de comer, me preguntó si ya lo había creado. Yo, perdido en algún cráter de la Luna, pregunté “¿Crear qué cosa, corazón?”. Y levantando la frente mientras ponía esa cara de “es que nunca me escuchas” que ya su genética empieza a enseñarle puntualizó: “¡El correo, papi!”.

Continue reading

“Papi, boté mi dinero”

Si ALEDUM no corrige su pésima y deficiente distribución de postalitas, sospecho que su segundo álbum va a ser un sonoro fracaso. Percibo un descontento tremendo en todos los padres que he cuestionado al respecto, y las expresiones más comunes son “eso es un robo”, “me dejé coger de pendejo”, “yo no vuelvo a caer en este gancho” y cosas similares.

Continue reading

Ser padre

La paternidad no tiene NADA que ver con embarazar una hembra de tu especie. Eso se llama reproducción, y hasta los jiedevivos lo saben hacer.
La paternidad va mucho más allá de una cópula fructífera. Eso es lo menos importante, aunque para muchos ello sea lo único que puedan contar.
La paternidad se trata de actitudes, de ejemplos, valores y amor. Se trata, de ofrecer al hijo las herramientas para ser mejor que tú mismo.
La paternidad no se trata de comida, ni ropa, ni viajes, ni lujos caros. La paternidad se trata de calidad de tiempo, así sea en una cuneta.

Continue reading

Días inolvidables

No podría decir que soy de los que siempre sale de vacaciones fuera de la ciudad en los días de Semana Santa. Creo que me identifico más con los que disfrutan la capital vacía, tranquila, con una modorra que raya en lo imposible. Y más que menos, la llegada de esta Semana Santa me encontró sin planes ni cavilaciones para nada más que ver películas en la tranquilidad del hogar.

Continue reading

Vielka en Bávaro Beach


El fin de semana largo tuve la oportunidad de ir a la zona de Bávaro con mi hija Vielka y acompañado por Sarah (a quien empezarán a ver mucho en este blog) y su hijo Sebastián. Pasamos unos días definitivamente diferentes, en un ambiente muy distendido. Vielka y yo nos acercamos mucho más en estos días, y las muestras de cariño de mi hija fueron continuas y copiosas. Nada como estar en franca chabacanería con la niña más linda de mi vida.

En el Space de Vielkita hay más fotos de su travesía. Pasen por allá y dejen su “hello!”.

Hoy

Te confieso que tengo miedo. No pude prepararme correctamente para hacer frente a los temores que me asaltan. Me habían contado que al verte por primera vez, me sentiría lleno de incertidumbres, y yo procuré estar listo… Pero ahora te veo ante mí y me convenzo de que nada podría haberme anticipado esta sensación. Hoy me doy cuenta de que tu individualidad comienza con mi incapacidad de prever la diversidad de emociones que me provocas.

Continue reading