Yo vivía en Altos de Arroyo Hondo, que bordea la cañada que pasa por el Zoológico, y del otro lado está Cristo Rey. Tenía una bicicleta BMX de las primeras, apenas contaba con 15 años, y era más flaco que una pierna mía hoy… pero na, aún así me iba a montear por toda esa zona (todavía sé andar por todos esos montes, o lo que queda de ellos)
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¡No me dejen de saludar!
Quiero aclarar que no soy odioso. Ni prepotente. Ni pedante. Ni me creo la gran vaina. Quienes me conocen saben que soy un hombre amable, afable, alegre y que no guarda listas negras de gente a la que me haya propuesto no saludar en la calle.
Continue readingLa tecnología no es para todo el mundo
A pesar de tantos años de uso, a pesar de tantas instrucciones, a pesar de toda la red que nos muestra estos aparatos hasta en la sopa, aún así hay un universo de añépidos que no sabe lidiar con estas máquinas, ya sea por escasez de materia gris en la azotea, o (mucho peor) por carencia de buena educación para con los semejantes.
Continue readingLa falacia del servicio al cliente
No voy a dar muchas vueltas. Simplemente diré que no puedo mencionar una sola empresa dominicana que sepa realmente el significado de esa frase tan gastada e incomprendida: “Servicio al Cliente”.
Continue readingDía de los Padres
Almorcé con mi hija hoy y recibí de ella una tarjeta manuscrita que me hizo para la ocasión con su artístico sentido del color. También me entregó un presente, pero es la tarjeta lo que me importa, lo que valoro más, lo que atesoro, aunque sean borrones en una hoja maltrecha. Vielka no sabe, no se imagina, el poder que tienen sus ojos cuando me mira, y la fuerza que tienen sus labios cuando me dice “¡papi, te amo!”. No hay nada en el mundo, nada que pueda ser más fuerte que mi hija cuando me abraza. No hay nada que pueda hacerme más feliz que sus labios bendiciendo mis mejillas. Y sin embargo, a pesar de toda esa felicidad que ella me da, me siento triste… porque envidio a mi propia hija. De alguna manera extraña, como si fuera un loop autoreferenciado, yo quisiera ser mi hija, y que mi padre fuera yo. Y es que no tengo ni un solo recuerdo de mi padre almorzando conmigo; no tengo ni una sola memoria de alguna tarjeta que le hiciera por el Día de los Padres.
Continue readingTío Orlando López
Mis lectores habituales seguramente se sorprenderán de ver esta reseña, sobre todo por tratarse de una persona mayor. Sin embargo, eso no le quita ni medio ápice al mérito que tiene Orlando López de figurar acá. Máxime cuando él se ilusionó tanto en hacer que este cumpleaños fuera para él una gran celebración. De hecho, voy a hacer este “Feliz cumpleaños” más extenso que lo usual. Quiero reseñar el cumpleaños 75 de mi querido tío Orlando López, acaecido el pasado sábado 5 de julio. Ya en marzo me había invitado personalmente con muchísimo entusiasmo y desde entonces supe que ese día no podía hacer compromiso alguno. Mi tía Tatín dijo que fuera con Sarah y nosotros llevamos a nuestros herederos. ¡Qué tarde tan linda! La lluvia no dejó de amenazar, pero Dios la contuvo y nunca cayó fuertemente.
Continue readingEl negocio de los burós de crédito
Dentro de las “modernidades” que trajo la década de los 90 a nuestro país, recibimos una que ha sido santo y demonio para nuestra sociedad. El Centro de Información Crediticia de Latinoamérica, mejor conocido como CICLA, fue el primer buró de crédito que tuvimos. Poco a poco, “CICLA” se convirtió en un cuco en cuyas manos debíamos evitar caer. “Estoy jodido en el Cicla” es una forma técnica de anunciar un estado de desgracia financiera de difícil solución. Para mejorar más las cosas, poco tiempo después de iniciar el CICLA, surge Data-Crédito, con lo cual la carga de beneficios y problemas se duplicó.
Continue readingBicicletas contra Petróleo
¿Por qué no se promueve el uso de bicicletas a nivel empresarial? Si las empresas tuvieran baños con duchas y lockers, estoy seguro de que una parte importante de los empleados estarían dispuestos a considerar cambiar sus autos o el transporte público por una bicicleta. Obvio, esto no sería para todo el mundo, ni sería factible para todos los días (por ejemplo, los días de lluvia es hasta peligroso salir en bicicleta). Pero creo que sería una iniciativa llamativa y que ayudaría a descongestionar nuestras calles y reducir el consumo de combustibles fósiles.
Continue reading¿Por qué “40 Limones”?
¿Quién no recuerda la canción más popular del verano de 1996? Fue esa desenfadada y ácida crítica a nuestra superficialidad, escrita e interpretada por el enigmático Juan Antonio Castillo, conocido para entonces en España con el sugerente nombre de Juan Antonio Canta. La Danza de los 40 Limones se convirtió en un himno no sólo en España sino en toda América hispanoparlante. Hay quienes dicen que su éxito se debió a la música, simple de seguir y bien rítmica. A mí, en cambio, siempre me pareció excelente la lírica.
Continue readingA mis treinta y diez
Dicen las malas lenguas que ya me toca usar el cuarto dígito cuando me pidan llenar mi edad en cualquier formulario. A todos esos criminales del calendario les digo que no es cierto. Parodiando al Flaco de Úbeda, yo apenas tengo treinta y diez años, y para mi suerte, casi nadie me lo cree. Pero bien, la realidad es que hace ya 40 años que Mildred Batlle Pérez, en el modernísimo (para la época) Centro Médico UCE se recibió de madre cuando un desconsiderado médico obstetra me dio una nalgada en mis ya escasas nalgas y le anuncié a esa jovencita banileja que yo había llegado.
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