Se vale resarcir (Caso @BHDLeon, toma 2)

El presente torneo de béisbol arriba esta semana a su primer mes de recorrido. La tabla de posiciones en este momento es una que provoca muchas sonrisas para mis correligionarios de la aguerrida, mientras que los felinos capitaleños ocupan los últimos lugares del famoso “ESTANDIR” (no está mal escrito, es un chiste interno de Aguiluchos.com).

El ESTANDIR del torneo al 11 de noviembre de 2014

El ESTANDIR del torneo al 11 de noviembre de 2014

Y sí, yo sé bien que la temporada no ha terminado, que todo puede pasar y que “no es sabio” que esté orondo por la situación actual de la tabla de posiciones poresto y aquello… pero na, este blog es mío y no le puse una pistola en el cuello para que entrada, verdad?

Así las cosas, parecería fuera de tiempo volver a tocar la delicada tecla del “plagiogate” que se destapó cuando cientos de usuarios notaron que los comerciales del torneo para las bancadas azul y escarlata eran copias de otras piezas realizadas en España y Argentina. Si bien los comerciales de Águilas, Estrellas, Toros y Gigantes no fueron señalados como copiados y desde entonces se pautan en las transmisiones de televisión y medios digitales, no cabe duda de que el torneo tenía un hueco.

Luego de un elegante mea culpa del productor contratado por LIDOM para producir las piezas, en el que reconoció su responsabilidad aunque no reveló el nombre del “creativo” que plagió los comerciales, Raúl Pimentel prometió que resarciría tanto como pudiera el daño causado realizando nuevas (y originales) piezas para los Tigres y los Leones. Ayer martes su promesa encontró cumplimiento cuando nos presentaron los nuevos anuncios de la Copa BHD León dedicados a los liceístas y a los escogidistas.

Creo que el esfuerzo ha valido bastante la pena, ya que, al menos a mi juicio, estas piezas publicitarias tienen mucho más gracia y sintonía con la psique del dominicano en general, y la de las fanaticadas retratadas en ellos. Ojalá que la lección haya sido bien aprendida, y que creativos, productores, agencias y clientes, en lo adelante, tengan más cuidado. Si así fuera, esto habrá valido la pena.

Les invito a disfrutarlos y compartirlos. Y aunque me sigue gustando muchísimo más el de mi equipo amarillo, no dejan de estar muy bien logrados los nuevos comerciales de los gatos del Quisqueya.

Leones del Escogido

 

Tigres del Licey

Los buenos comerciales de la pelota dominicana

Luego de que en el fin de semana pasado se destapara el “plagiogate” con dos de los seis comerciales producidos para la LIDOM, naturalmente la atención se centró en las piezas que habían sido burdamente copiadas. Lo penoso de esto es que nos hemos perdido de ver y disfrutar de los otros cuatro anuncios que por lo visto no fueron plagiados. Los anuncios estaban colocados en el canal del Banco BHD León, pero a raíz del escándalo todos fueron puestos “privados” y gran parte de la población no pudo disfrutarlos.

Desde que quitaron el acceso a los comerciales he estado buscando con mucho interés las seis piezas para compartirlas. Las dos plagiadas ya las coloqué en mi limonada anterior, pero los otros cuatro han sido muy difíciles de conseguir. Pedí ayuda a mis lectores para que si alguien los había guardado me los pasara y publicarlos junto a los demás. Hasta el momento, sólo he podido conseguir dos, el de las Estrellas Orientales y el de mis amadas Águilas Cibaeñas.

Como un servicio a la comunidad beisbolera y como una manera de mostrar que sí se puede hacer anuncios buenos sin necesidad de copiar ideas (algo que Raúl Camilo, el productor que LIDOM buscópara la campaña, ha lamentado con bastante sinceridad), he colocado estos dos comerciales en mi canal de YouTube para que quien los quiera ver pueda acceder a ellos.

Al igual que con los de Tigres y Leones, reconozco que no poseo derecho de autor sobre estas piezas videográficas. Las he subido a mi canal apelando a lo que yo entiendo que es el “Fair Use” de material en Internet, una figura legal usada en países desarrollados para permitir el uso de material bajo copyright cuando se hace con fines no lucrativos.

Nada, les invito a disfrutar de estas dos piezas que he conseguido, quedando pendiente subir las otras dos (Gigantes del Cibao y Toros del Este). Ojalá que LIDOM y Banco BHD León reactiven la campaña a la mayor brevedad (sustituyendo las piezas plagiadas) para que todos tengamos el gusto de vivir nuestra pelota, pues como bien dice el eslógan de la campaña, “en la pelota siempre se gana”.

Estrellas Orientales

Águilas Cibaeñas

Nada, disfruten, y ¡VUAL’ÁGUILA!

Las agencias y el plagio: “Copia, que algo queda” (Caso @BHDLeon)

Preámbulo: Actualmente laboro para una conocida agencia publicitaria dominicana. Aunque siempre he dejado en claro que mis limonadas son de mi entera y sola responsabilidad, en esta ocasión vale recordarlo para remarcar línea territorial. Esta limonada es mía, solo mía y nada más que mía.

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1RA ACTUALIZACIÓN: Casi al mismo tiempo que publiqué esta limonada, el Banco BHD León puso “privados” los anuncios de su campaña. Si alguien los capturó offline me los puede pasar para colocarlos aquí desde otro origen. No revelaré nombres de quien me los haga llegar. Me escriben a mi formulario de contacto para eso. Gracias.

2DA ACTUALIZACIÓN: Vale la pena enfatizar que LIDOM tiene tanta o quizás más cuota de responsabilidad en todo este menjurje, ya que según he aprendido, los anuncios los consignó LIDOM con el apoyo del Banco BHD León. Donde digo “BHD León” lean “LIDOM y BHD León”.

3RA ACTUALIZACIÓN: Conseguí los vídeos para Tigres y Leones y los he publicado en mi canal de YouTube. Probablemente los reporten como uso indebido por cuestiones de copyright, pero si eso pasa, les haré saber.

4TA  ACTUALIZACIÓN: Quisiera exculpar un poco al Banco BHD León en este tema. Debido a que la marca más predominante en los vídeos es la de la institución bancaria, es justo esa la marca que más guantazos ha sufrido por el “plagiogate” de estos anuncios. No creo que eso sea justo, pues como expresé antes, LIDOM tiene mucho que ver también. Y sobre todo, la principal culpable de todo este embrollo es la agencia publicitaria responsable de los vídeos, la cual comete un flagrante plagio de al menos dos piezas.  Creo que es justo que esto sirva como “wake up call” para agencias y marcas. Nada, eso.

5TA ACTUALIZACIÓN: Anoche la LIDOM emitió un comunicado en donde expresa que tanto LIDOM como Banco BHD León fueron “sorprendidos en su buena fe por los responsables de la creatividad” y anunciaron que retirarían las dos piezas que se han detectado como plagiadas. También anoche, el productor de los seis anuncios reconoció que las dos piezas cuestionadas fueron subcontratadas a alguien que, a la postre, fue quien maquinó los plagios. Lo lamentable es que el productor no identifica a dicho “creativo” pero al parecer así quedará zanjado todo el asunto.

Mi comentario final: Conveniente que aprendamos de esta lección de vida. No hay secretos en Internet y plagiar es algo muy delicado que generalmente se descubre y explota en las manos. Agencias, clientes y todo el mundo “in between” deben cuidar mucho su imagen, su trabajo y el mensaje que envían. Estamos llenos de creatividad, no hace falta copiar nada. Doy por cerrado este caso en este momento.

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Cuenta la leyenda que estamos ya en el año 2014. Que hace casi 20 años contamos con Internet en nuestras casas y que tenemos acceso a prácticamente todo lo que sucede en el mundo con muy poco esfuerzo. Atrás quedaron los tiempos en los que lo que pasaba en Europa aquí se conocía el año siguiente. Que las películas se estrenaban en Hollywood en julio y aquí llegaban intactas en diciembre. Que sucedía algo importante y las reacciones de la gente no pasaban de una reseña breve en un periódico impreso, días después.

Hoy día, ustedes lo saben, no hay secretos en casi nada. Y mucho menos, en algo que es tan visceral como la publicidad. La publicidad busca expresamente tocar emociones, su naturaleza misma lleva la semilla de la viralidad, todos los creativos sueñan con que sus trabajos estarán en la boca de todo el mundo. Hay festivales de creatividad, hay montones de foros y websites que se dedican a estudiar y analizar los esfuerzos publicitarios en todo el mundo. Aplaudimos las buenas campañas, las que nos cautivan, aunque sean del otro lado del mundo.

¿Qué rayos pasa por la cabeza de una agencia o de un creativo que piensa que puede producir un comercial copiado de otro país? ¿De verdad se creen que no nos vamos a dar cuenta? ¿En serio hay gente en publicidad que cree que se la está comiendo cuando HASTA COBRA por hacerle daño a la industria y a la marca que representa con su plagio? ¿O es que hay empresas tan desesperadas que prefieren asociar su marca con la imagen nada agradable de ser copiones?

¿Qué puede ser peor que copiar descaradamente un anuncio de otro país? Hmmmm… ¿qué tal copiar DOS para la misma campaña?

La campaña de Banco BHD León para el torneo de béisbol

No tengo claro cuál es la agencia publicitaria detrás de la campaña del BHD León para la pelota. Ojalá confirmarlo. El caso es que en el fin de semana empezamos a ver los nuevos comerciales de la temporada de béisbol otoño invernal que inicia este jueves 16, que patrocina el Banco BHD León. Para cada una de las seis fanaticadas de nuestro arcoiris beisbolero se creó un spot que resalta lo bueno de seguir a ese conjunto. El de las Águilas Cibaeñas fue el primero que vi y me encantó.

Lamentablemente, el video fue removido y no lo he podido conseguir. Espero que lo coloquen nuevamente pues está muy ápero.

Luego vi los demás y algo parecía raro. Hoy en mi oficina comprobé la sospecha. Al menos dos de las piezas han sido burda y descaradamente copiadas de spots de otros países. Poco después de que publiqué esta limonada los administradores del canal del Banco BHD León pusieron los videos privados y no los podíamos acceder. Afortunadamente, el asunto ya estaba tan regado que varias personas me hicieron llegar los vídeos. Este material es propiedad de la agencia plagiadora y sus clientes LIDOM y Banco BHD León. Yo los reproduzco en el marco del “fair use” que se le puede dar a las cosas que aparecen en Internet. Obvio, yo de leyes no sé gran cosa, pero me tomo el riesgo.

El comercial de los Tigres del Licey

El BHD León presenta a una novia defraudada, reclamando a su pareja que debe cambiar, porque no muestra sus emociones y no cumple sus promesas. La chica confronta a Pedro porque no es empático, porque no disfruta la vida, y mientras habla vemos imágenes donde Pedro disfruta a millón, va hincado a la Basílica de Higüey y todo eso. Tremendo mensaje…

En julio del año pasado, TyC Sport contó la historia de Mariana, que se deja a “Fede” su novio por ser frío y apático. Resulta mientras ella narra sus vicisitudes, vemos al Fede disfrutando y sufriendo en el estadio con su equipo. También va hincado a una iglesia… En fin, me avisan si ven las similitudes.

El comercial de los Leones del Escogido

El anuncio de los Leones del Escogido muestra a José, un niño de unos 12 años, teniendo una conversación muy seria con su padre, en la que el pequeño se declara fanático de los Leones y revela que Lucía, su noviecita, pudiera haber influido en su decisión. El niño, preocupado, pregunta cómo le dirán eso al abuelo. Ufff, cuánta emoción…

Resulta que Coca Cola lanzó un comercial este mismo año en donde un niño de 12 años que se llama (¿adivinan?) José tiene una conversación “de hijo a padre” con su progenitor para, básicamente, decirle que ahora es del Atlético de Madrid (equipo que comparte ciudad con el Real Madrid y que como los Leones con los Tigres, ha vivido buen tiempo a la sombra de su vecino, aunque con visos de gran mejoría). Ah, y también José tiene una noviecita del Atleti y también se preocupa por saber cómo le dirán el rollo al abuelo.

¿Por qué?

No sé quién falló en este caso, si el BHD León o su agencia. Pero sea cual fuera la realidad, el “por qué” queda igual. De un lado: ¿Por qué una marca del calibre del Banco BHD León no revisa cuidadosamente la creatividad que le presenta su agencia? Del otro lado: ¿Por qué una agencia acepta que un cliente le ordene “haz una copia de este anuncio para nosotros”?

Anótenlo en “Misterios sin resolver”.

El Yaqui que hace falta

De Yaqui Núñez Del Risco hablarán decenas de personas con más propiedad y justicia que yo. Su familia, sus amigos (los pocos que tuvo que fueron ciertos), y seguramente también muchos que lo adversaron, quizás solapadamente para guardar las apariencias. Mucha gente contará los detalles desconocidos, las anécdotas que no recordábamos y subirá el coro de loas, las que aunque sean muchas y todas merecidas, con todo, no harán sombra a su ausencia.

De Yaqui, ya así a secas, se dirá mucho, pero a la vez nunca suficiente. Y quizás esa paradoja será nuestra condena, que mientras la vida nos quita lo único que nos podía quitar, su legado, ese que no se muere mientras a alguien le importe, probablemente nunca tendrá el sitial que debió tener mucho antes de este lunes tan agrio.

Muchos lo llamarán “maestro”, y me parece un calificativo apropiado. A mí me enseñó mucho, aunque nunca lo supo y nunca se lo pude decir. Porque esa es parte inmensa de su gloria, que tras de sí dejó un pueblo al que educó, al que le brindó esa maravillosa “cultura con sabrosura” que nadie ha podido igualar, y aun sabiendo que se daba a sí mismo con cada genial metáfora que flotaba de sus labios como si tal cosa, no reclamó para sí el mérito que le correspondía. Ese Yaqui, el que soberanamente ignoramos y que ahora alabaremos, ese hace falta… Porque si no somos ese Yaqui, si no somos como ese Yaqui, lo seguiremos ignorando.

Yaqui Núñez Del Risco

Yaqui Núñez Del Risco

Hace falta Yaqui. Ese cuyo ejemplo reluce y deslumbra. El uso que dio al micrófono y a las cámaras de televisión, es tan inmenso que probablemente intimida. Pero… ¿qué seríamos si no hubiera habido Yaqui? Se me antoja pensar que Yaqui, con su verticalidad y su diáfano ejercicio sirvió como un dique de amortiguación, una especie de represa que desaceleró la decadencia mediática en la que estamos sumidos. Hoy día pocos, si alguno, se ocupan de educar al pueblo desde sus espacios.

Hace falta Yaqui. No el que se nos fue, que cansado estaba, doblegado a un silencio cruel, pero al que no le podíamos pedir ni una sílaba más de virtud. Ese Yaqui no debería hacernos falta (aunque, en el fondo, el vacío sea visceral). El Yaqui que hace falta es el que aún no vemos en los medios, el que debió prender en el alma de sus autoproclamados “alumnos”. El Yaqui que hace falta es el que debió tomar el relevo de Yaqui, el que debió educar, sembrar y hacer parir la mente de la gente con ideas, con principios, con respeto, con alegría fundamentada. El Yaqui que hace falta es el que no grita, el que no denigra, el que no mutila la lengua, el que la engalana, la dignifica. Hace falta Yaqui, el que debió quedar del ejemplo de Yaqui.

El Yaqui que hace falta es el que asuma la televisión, la radio, la prensa, su blog, su Twitter, su Instagram, su vida, y la consagre a educar a los demás, a exponer sus ideas con audaz elegancia y con respeto. Hace falta que seamos Yaqui, que con sencillez seamos luz, que con dignidad seamos sencillos.

Ojalá ese Yaqui llegue pronto, que se reproduzca en todas partes. Ojalá ese afán de educar que tuvo Yaqui prenda en los presentadores de hoy, ojalá su aura fumigue los camerinos, las redacciones, los blogs y todo lo que nos permite usar la palabra y acabe con todas las mediocridades que como mala hierba nos ahogan.

Ojalá… Yaqui. Ojalá que llegues y no te vayas nunca.

Malabaristas en la cuerda floja

En los días recientes he llegado a imaginar la vida con una metáfora que, me parece a mí, se ajusta mucho a la realidad. Se me ocurre pensar que la vida es un acto de malabarismo sobre la cuerda floja. Nacemos y empezamos a caminar sobre el cordel sin que siquiera sepamos caminar sobre nada. Mientras crecemos adquirimos habilidades que nos hacen mejores. La vida nos lanza una pelota (nuestras primeras palabras, quizás) y la atajamos sin perder el equilibrio. Seguimos con vida, qué bien. Luego tenemos que lidiar con otra pelota distinta y más pesada. Equilibramos la carga sin perder el balance sobre la cuerda y ya hemos caminado un metro (el primer cumpleaños).

Con el correr de los años avanzamos sobre nuestra cuerda no con las manos vacías, sino haciendo malabares con más y más cosas (el colegio, las tareas, los amigos, los amores…) y más y más cosas (la universidad, una novia o dos, el trabajo…) y más y más cosas aún (quizás nos casamos, quizás tenemos nuestros propios hijos –malabaristas de sus propias cuerdas flojas–, quizás nos divorciamos…). Y llegamos a ser adultos y estamos ya tan acostumbrados a vivir en la cuerda floja que creemos que es el suelo mismo. Y estamos tan acostumbrados a sortear la vida con todo lo que nos lanza que creemos que nada nos podrá tumbar.

Y ahí es que nos equivocamos.

Estamos lejos de ser eternos, y sin embargo, pensamos muy poco en ello, aferrados quizás a una quimérica sensación de ser indestructibles. Pero la realidad es brutal: somos muy frágiles, somos increíblemente endebles. Como cualquier malabarista, basta un error para que se acabe el acto. Como cualquier funámbulo sobre un cordel, un paso en falso equivale a una caída. Nuestro “asombroso” acto de malabarismo es insignificante y por más metros que hayamos logrado caminar, la triste realidad es que nunca llegaremos al otro extremo, porque no existe el otro extremo. De la vida nadie sale vivo. Al final se nos caerán todos los malabares.

En la cuerda floja - Imagen extraída de http://www.deportesx.com

En la cuerda floja

Mi amiga Kenia

Kenia Gómez

Kenia Gómez

El domingo 17 de agosto perdí una maravillosa amiga. Madre de dos niñas hermosas de 10 y 9 años, mi amiga tropezó en su cuerda con una bacteria en su tracto digestivo y se cayó de la cuerda apenas unos centímetros antes del metro 43. Con ella cayeron decenas de planes y sueños que quedaron rotos junto a su memoria y a la sonrisa indeleble que tuvo siempre. Una sonrisa que duele, una memoria que llora porque no nos cabe en la cabeza que su acto terminaría tan pronto. Sí, porque pensamos, aupados por las estadísticas, que no es justo morir antes de los 70 u 80 años. Que no es justo privar a dos niñas de su mejor amiga, del soporte que era para ellas. No es justo, decimos mientras recordamos que hay narcotraficantes que ven biznietos. No es justo, lloramos mientras vemos tanta gente dañina a las que no les da ni una gripecita. No, no es justo, coño.

Ver partir a Kenia me ha resultado un golpe muy fuerte. Imaginarme a sus hijas equilibrando en sus cordeles un fardo tan lúgubre es algo que me agobia. Enfrentar el resto de sus vidas sin la supervisión, sin el consejo y sin la complicidad de su madre, de mi amiga, carajo, es un trago odiosamente amargo.

Y yo

En el mismo tenor, les cuento que hace dos semanas noté que tenía una “picada de mosquito” en la parte posterior de mi muslo derecho. “No es de cuidado” pensé y me fui a trabajar. Al otro día Sarah mi esposa notó la situación y le dije que no era “nada de importancia”.

El jueves, al ver que la erupción no cedía, empecé a aplicarme un antibiótico externo, sobre la protuberancia y noté que el área estaba muy caliente. Pero como nunca me dio fiebre, pensé que la cosa era local y que “no era nada de lo cual preocuparse”. En la noche sentía molestia para caminar y me apliqué más antibióticos pero empecé a preocuparme. “Mañana iré a la emergencia de la Abel González” me prometí. Pero el viernes llegó y pasó y yo atendí otras cosas que eran de cuidado. Continué con mi automedicación sin saber si era apropiada la dosis o si haría efecto alguno sobre la ya muy abultada y dolorosa herida.

El sábado amanecí sin dolor en la pierna, sin molestias al caminar y pensé “ya está, está cediendo el problema” y tampoco fui a ningún centro médico. “No hay que aspavientar; no voy a ir a que me curen una picadita de mosquito y menos ahora que ya estoy mejorando”, pensé.

El domingo tenía molestia para doblar la rodilla y por fin la preocupación fue suficiente para decidirme a ver a los especialistas. Luego de almorzar terminé en una emergencia, muy seguro de que me recetarían alguna cosa simple y me iría a mi casa y al otro día amanecería recuperado.

Sin embargo, me canalizaron en mi mano derecha y pasé las siguiente cinco noches durmiendo en la habitación 515 del Centro Médico Dominicano, luego de que mi cuadro alarmara al personal de emergencia. La infectóloga Talía Flores y la cirujana Melissa García coincidieran por separado que estaba presentando necrosis en un área demasiado amplia y que estaba al borde de una septicemia.

Fui sometido a cirugía para extraer todo el material producto de la infección, y les aseguro que debe haber sido algo grande pues tenía el muslo hinchadísimo y sólido como si fuera Bruce Banner “incojonado” (pero sin el color verde y sin nada de la fuerza que acompaña al Hulk).

Me quedó una herida del diámetro de una moneda de 25 pesos y de más de un centímetro de profundidad, de cuyos efectos estoy recuperándome en mi casa desde el pasado viernes. Mi cuadro clínico es muy favorable, pero no cabe dudas de que pasé varios días desbalanceándome en mi cuerda floja, sin saber manejar correctamente lo que la vida me lanzó. Finalmente recobré el equilibrio y estoy de nuevo manejando mis malabares como se debe. Sin embargo, la realidad no se minimiza: Estuve bastante cerca de caerme de la cuerda, o cuando menos de tener que continuar mi recorrido con una pierna menos.

Lecciones

De estas dos historias aprendí algunas cosas. La analogía de los malabaristas en la cuerda floja fue sumamente clara y quizás lo que más lamento es no haber podido despedir a mi amiga, pues estuve interno con mi problema mientras ella fue velada y sepultada. Otra mueca de las circunstancias.

No somos eternos. De hecho, ni siquiera somos longevos. Pocos de nosotros viviremos más de 100 años y si lo hacemos probablemente no estaremos en las mejores condiciones para disfrutarlo. Pero nada quita que nuestra travesía se interrumpa abruptamente. Un resbalón, un desequilibrio, casi cualquier cosa puede hacernos caer. Es necesario que tengamos muy claros que cada día que abrimos los ojos podría ser nuestro último amanecer. No quiero sonar a derrotista ni es mi costumbre el pesimismo, pero sí es cierto que por gozar de una excelente salud y ser “jóvenes” nos creemos imbatibles. No lo somos.

Conviene que siempre tengamos un “roadmap” de la vida para que vayamos alcanzando logros que nos hayamos planteado. Estamos muy acostumbrados a vivir los días según vengan los días, y cuando eso sucede no vivimos, sino que apenas sobrevivimos. Más aún, tenemos que prestarle atención al trabajo, a ponerle límites a lo que hacemos para dejar tiempo suficiente a nuestra familia. Ningún trabajo se merece la mayor parte de nuestra energía y nuestra creatividad. Ninguno.

Finalmente, espero haber aprendido la lección: No existen pequeños e insignificantes eventos médicos. Todo se relaciona, todo está enlazado. No resulta nada sabio ignorar las señales que el cuerpo nos da.

Sigamos sobre nuestras cuerdas, pero recordemos que pisamos terreno muy frágil.

¿Por qué nos duele tanto Robin Williams?

La muerte de Robin Williams, inesperada (e innecesaria para todos excepto para él mismo), ha sumido a buena parte del mundo en gran pesar. Personas de distintos niveles, profesiones, trasfondos e intenciones han publicado mensajes de duelo en sus perfiles sociales y #RobinWilliams ha sido trending topic una buena parte de las últimas horas.

Y no es para menos, al considerar los elementos que tenemos a mano sobre el caso. Se trata de un actor muy querido y más admirado, dueño de interpretaciones inolvidables, capaz de hacer reír con su sola presencia. Se dice que tomó la decisión de quitarse la vida y que estaba sumido en depresión. Tenía solo 63 años, lo que en términos de Hollywood es aún una edad eminentemente productiva. Ayer cualquiera de nosotros pudo haberlo visto en una tienda o en el supermercado y probablemente nunca habríamos pensado que hoy estaría muerto. Que hoy se habría quitado la vida.

¿Por qué nos duele tanto Robin Williams? Yo, que soy de los que tuvo el privilegio de crecer con Mork and Mindy, que luego lo vi transitar por una caterva de roles, siempre pensé que Robin Williams era una especie de Peter Pan, un niño atrapado en un cuerpo adulto, un mozalbete que nunca maduró, que se tomó siempre la vida en broma. Con todo, tomaba muy en serio su trabajo y respetaba la industria.

¿Por qué nos duele tanto Robin Williams? Me animo a pensar que nos duele ver partir a aquel extraterrestre que saludaba tocándose las orejas y que no decía “coño” sino “shazbot”, aquel Popeye el Marino, aquel Patch Adams, aquella insuperable Mrs. Doubtfire, el interminable robot de Bicentennial Man y aquel hombre que hasta cuando hacía papeles dramáticos nos sacaba alguna sonrisa. Y nos duele por eso mismo: Porque nos hacía reír. Con lo que fuera, siempre nos reíamos. Nos hacía felices. Nos hacía mejores personas porque nos sacaba auténticas carcajadas.

Y esa es la primera enseñanza que saco de la muerte de Robin Williams: Quienes te hacen reír te harán más falta cuando no estén. Aquellas personas que reparten felicidad, sonrisas y alegría son las que hacen la vida menos desagradable. Quienes te contagian la risa aligeran tu día y hacen que sea más llevadero el devenir de las horas. Así era Robin Williams y así sé que lo recordaré.

Robin Williams en Don't Worry Be Happy

Robin Williams en Don’t Worry Be Happy

Claro que no era perfecto. Tenía profundas sombras, adicciones serias y una larga lucha contra la depresión. Quizás un cóctel de todo ello lo llevó a tomar la maldita determinación de suicidarse.

Y esa me parece la segunda enseñanza que me deja el afable Mork: Hay que saber leer la felicidad. Hay que saber leer las señales que va plantando una persona depresiva a su alrededor. En muchos casos, esas señales son grandes pedidos de ayuda que pasan desapercibidos porque todo parece feliz en lo externo.

Es posible que nada habría impedido a Robin Williams quitarse la vida. Quizás sus familiares y amigos más cercanos habrían podido evitar que hoy sucediera este triste desenlace pero mañana la historia habría sido distinta. Pero la responsabilidad de los amigos y familiares es la misma, debemos preocuparnos por los demás, debemos profundizar en las conversaciones, ahondar mucho más allá del simple saludo, mostrar genuino interés por saber lo que pasa en la vida de los demás. En una gran cantidad de casos, las personas depresivas simplemente necesitan ser escuchadas y tomadas en consideración. Hay casos de depresivos destructivos, aquellos que activamente se alejan de todos y que alejan a cualquiera que intente acercarse, pero supongo que esos son los menos.

Creo que el mundo ha perdido un talentoso actor, un hombre de profunda sensibilidad, de amplísimo histrionismo. Ojalá que podamos recordarlo con la inmensa sonrisa que tuvo siempre. Ojalá que a la vez, podamos sonreír y hacer que nuestro entorno sea más llevadero como él nos ayudó por casi 40 años. Ojalá que podamos sonreír junto a él cantando “Don’t Worry, Be Happy”.

Mis películas favoritas de Robin Williams

Robin Williams era de esos actores que me motivaba a ver cualquier película que tuviera su nombre entre los créditos. Elegir un puñado no es tarea fácil, pero estas son de mis favoritas con Robin Williams:

  1. What Dreams May Come. Una película dramática, muy atípica en su trayectoria, pero al mismo tiempo inmensamente bien lograda. Paradójicamente, en la trama, Williams tiene que salvar a su esposa de lo mismo que él ha hecho hoy.
  2. Bicentennial Man. Otro drama (este mucho más chispeante). Mágica historia que a lo largo de dos siglos muestra cómo una máquina puede llegar a amar tanto que se vuelve más humano que un humano.
  3. Good Will Hunting. Imposible no sintonizar con el mentor de Will Hunting en un drama igualmente audaz como genial.
  4. Mrs. Doubtfire. Una de las interpretaciones más geniales de Williams, y con un mensaje que cualquier padre comprenderá.
  5. Good Morning Vietnam. Una de las más hilarantes comedias que recuerdo en mi juventud.

Las redes sociales no son simples

Con tanta data por evaluar, tantos juicios que emitir sobre ella, necesitarás una persona o una empresa que sintonice la estrategia de tu marca con los diversos análisis de desempeño, que te ayude a tomar decisiones informadas para optimizar tus esfuerzos, dirigir tus presupuesto publicitario, sugerir cursos de acción ante crisis. Y es entonces cuando entra en acción tu nuevo mejor amigo: El analista de medios digitales.

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El dirigente que queremos los @aguiluchos

Los equipos de béisbol de nuestra liga y en especial las Águilas, son muy sensibles a la hora de cambiar de dirigente. En los últimos 22 años, los mameyes han tenido solamente ocho capataces, por mucho la menor cantidad de todos los conjuntos, siendo justamente Félix Fermín el que más ha ejercido la función, con 12 campañas. Quiérase o no, el tema es de crucial importancia para la aguerrida novena de Santiago y para la inmensa legión de aguiluchos que ya acumula seis años esperando levantar la corona 21.

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