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Save your memories…

Me atrapó un poco la nostalgia hoy. Leyendo Mashable me entero de que Yahoo! ha decidido cerrar definitivamente a GeoCities, la que fuera la primera “blogósfera” de Internet. Como todo geek de esos primeros años de la web, yo tuve mi página en GeoCities, así como en otros sitios similares, sin embargo, no conservo ninguna de ellas, ni las he podido encontrar en The Internet Archive.

Toda la Limonada3 limones

Fantasmas de mi niñez: El Marlin Azul

No sé cuántos rompecabezas armamos pero en mis recuerdos fueron muchos (hay que contar con el “factor exagerativo” que da la distancia en el tiempo). Recuerdo que ella me enseñó que luego de completarlos es buena idea ponerles una fina capa de barniz transparente por encima y pegarlos de alguna pieza de cartón o plywood para conservarlos. En su casa muchos de los cuadros eran rompecabezas con escenas muy placenteras de ríos y bosques… Casi todos eran de mediano tamaño, excepto uno, enorme, que estaba en cuatro secciones guardado en un armario. Ella decía que era su principal logro: ¡Un rompecabezas de 5mil piezas!

Toda la Limonada1 limón

Mi vida cambió hace treinta años

El martes 30 de enero de 1979 yo iba en el autobús escolar del Colegio Arroyo Hondo, un viejo Volkswagen azul muy parecido al que usan los terroristas que “matan” a Doc en Back to the Future. Faltaban casi cuatro meses para mi cumpleaños número 11, pero ese día estuve bien cerca de nunca cumplirlos. [...]

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La javilla y la levente

Yo vivía en Altos de Arroyo Hondo, que bordea la cañada que pasa por el Zoológico, y del otro lado está Cristo Rey. Tenía una bicicleta BMX de las primeras, apenas contaba con 15 años, y era más flaco que una pierna mía hoy… pero na, aún así me iba a montear por toda esa zona (todavía sé andar por todos esos montes, o lo que queda de ellos)

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El gusto atrofiado

Era divertido ser niño en los años en que me tocó ser niño. Tenía varios amigos y, como en la Vecindad del Chavo, éramos todos bien distintos, pero unidos en el fondo por el cordón imaginario que hacía deseable la aventura de bajar al parque que quedaba en medio de los edificios a jugar cualquier cosa.

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